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14/03/2017

Manuela Viale, íntima y sin prejuicios

“Mi apellido nunca fue un peso para mi”.

Es bella, joven y dueña de una mirada penetrante. Desde chica vivió bajo el asedio de los flashes, que supo sortear en más de una ocasión. Debutó en televisión con “Tierra Rebelde”, una novela filmada en la Argentina para la RAI, y hoy se luce en “Quiero Vivir a tu Lado”, la nueva tira de Pol-ka. Tiene todo lo que siempre soñó, pero para Manuela Viale (25) aún queda mucho camino por recorrer.

“Trato de no pensar tanto a futuro. Me gustaría hacer un montón de cosas, pero vivo a pleno el presente. Fantaseo con hacer más cine y teatro. Hace unos años anhelaba hacer una novela. Hoy, que estoy cumpliendo ese sueño, trato de vivirlo al cien por cien”, dice quien es hermana por parte de padre de Juana (34) y “Nacho” Viale (35), los nietos de Mirtha Legrand. La joven actriz confiesa que se lleva muy bien con ambos, y que suele pedirles consejos sobre la profesión.

“Trato de vivir mi experiencia y no guiarme por lo que ellos hacen o dejan de hacer. Se que siempre están ahí para bancarme, pero quiero recorrer mi propio camino”, asegura la menos mediática del clan. Su apellido tiene peso propio, pero a ella parece no quitarle el sueño. Mientras podría acceder a infinidad de proyectos con solo decir su nombre, elige el camino más largo. Va a castings, toma clases de teatro y espera paciente el llamado del director ante cualquier nuevo proyecto. Para ella, Viale no es una llave, es su identidad. “Nunca tomé mi apellido como un peso. Estoy acostumbrada a llevarlo desde que nací. De chica tuve que lidiar con los prensa por la fama de mis hermanos. No fue nada raro para mi. Me cuesta entender que me sigan los fotógrafos, pero lo tomo con naturalidad”, revela “Manu”. Con su papel de “Candela”, la joven actriz logró mayor popularidad. Después de “Aliados” y “Dulce Amor”, Viale se luce en la nueva tira de Pol-ka como la novia del personaje de Julián Serrano (23).

“Me encanta el rol que me tocó. Es una villana. Amo hacer papeles de mala, son los más divertidos. En la calle me dicen que odian al personaje pero que me quieren a mi. Está buenísimo que la gente valore mi trabajo”, dice. Y disfruta el éxito de la novela sin olvidarse de su pasado en un Jardín de Infantes, donde aprendió el valor del trabajo y la disciplina, que hoy son pilares en su vida. “Cuando terminé el colegio quería ser maestra jardinera. Trabajé dos años en un Jardín, hasta que me salió el casting para ‘Tierra Rebelde’. Quedé y dejé todo por la actuación. No me arrepiento de haberlo hecho”, concluye convencida.

Por: Delfina Ortega Nodar

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