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19/03/2017

Eva de Dominici: íntima y reveladora en tiempos de cambio

“En el amor apelo a mi costado más sexy”.

Dicen que los ojos son el espejo del alma, y que si ellos brillan la persona está en su mejor momento. Tras un gran año, tanto en lo personal como en lo laboral, no es de extrañar que la mirada de Eva de Dominici (21) refleje, con un suave tintineo, paz y felicidad. Mientras disfrutaba de un merecido descanso en compañía de su madre y de su hermana en el lujoso Enjoy Punta del Este, la joven actriz le mostró a CARAS su costado más sensual en una jugada producción fotográfica.

“Soy muy femenina y me encanta estar todo el tiempo arreglada. Estoy muy pendiente de mi imagen. La sensualidad es parte del ser mujer y a mi me divierte jugar con eso. En el amor apelo a mi costado más sexy. Estoy conforme conmigo y eso me da seguridad a la hora de seducir. No pretendo ser perfecta ni mucho menos”, dice convencida.
Tras su papel de villana en la tira “Los Ricos no Piden Permiso” y el protagónico en la película “Sangre en la Boca”, la artista de Multitalent Agency demostró su versatilidad al encarnar roles con una fuerte carga dramática, y totalmente alejados de la adolescente ingenua que solía interpretar cuando daba sus primeros pasos. “Si hay algo que me divierte hacer son personajes diferentes. Por ejemplo, mi papel en ‘La Fragilidad de los Cuerpos’ (el nuevo unitario de Polka que emitirá TNT) no tiene nada que ver con lo que hice, es muy distinto. El año pasado mucha gente me descubrió. Pasé a una novela con otro público. Yo venía de hacer otro tipo de roles, y de repente cambió mi perfil. Trabajé duro para llegar hasta donde estoy hoy, y eso me enorgullece”, plantea.

Mientras espera ansiosa el estreno de su nuevo proyecto, en el que comparte set con Juan Gil Navarro (43) y Germán Palacios (53), Eva descansa en los brazos de su amado, el también actor Joaquín Furriel (42), con el que recibió el nuevo año en Europa junto a la hija de él, Eloísa (8). “Fue un viaje muy para nosotros, y de eso prefiero no dar detalles. Pero puedo decir que hoy estoy muy bien acompañada. Con Joaquín compartimos la profesión, pero trato de no mezclar lo laboral con lo personal. El es mi novio y punto. No soy de consultarle nada que tenga que ver con mi carrera. Soy muy independiente con las decisiones que tomo porque confío mucho en mi criterio y sé lo que quiero hacer”, confiesa sin titubeos. En pareja hace un año, los actores ya conviven y planean concebir un hijo a largo plazo. “Sueño con formar una familia. Desde chica estuve muy abocada al trabajo, y hoy me doy cuenta que hay que darle mucha bola a lo personal, cuidar tus valores y a la gente que querés. La familia es un gran sostén para mi. Mi mayor deseo es ser madre y darle a mi hijo todo lo que me dieron a mi”, se sincera. Y hace un repaso del inteso año que atravesó, plagado de reconocimientos y de satisfacciones, pero también “no tan perfecto” como parecía.

“El 2016 no fue todo color de rosas. Así como me pasaron cosas muy lindas a nivel profesional, también me pasaron cosas muy tristes a nivel personal. Por suerte estoy muy acompañada y tengo un apoyo muy grande. A lo largo de mi vida me tocaron vivir situaciones difíciles, pero soy una persona que va siempre para adelante, aunque a veces tapo mi vulnerabilidad. Hoy disfruto más de la vida, creo que eso es lo que me dejó el 2016. Aprendí a valorar cada instante y entendí que lo más importante es estar bien con las personas que te quieren. Hay una frase de una canción de Diego Torres (45) que dice: ‘Soy como el agua del río y por el camino me dejo llevar, porque aprendí que la vida por todo lo malo algo bueno te da’. Y creo que es así”, revela Eva.

Con todas la lecciones aprendidas durante el año que pasó, Eva de Dominici enfrenta el 2017 con muchas ganas. Con un inmejorable presente y los mejores augurios para el futuro, no pierde la humildad y confiesa que su mayor deseo es seguir creciendo: “Me gusta mucho, por llamarlo de alguna manera, agradecerme a mi misma el valor para intentarlo de nuevo una y otra vez. No tengo sueños o ilusiones muy ambiciosas, sólo deseo seguir teniendo el coraje para tomar riesgos tanto en lo laboral como en lo personal. A veces en aquello que nos da miedo radica la verdadera plenitud. Hoy puedo decir que soy muy feliz, porque aprendí a salir de mi zona de confort”, concluye Eva reflexiva.

Por: Delfina Ortega Nodar
Fotos: Federico De Bartolo

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