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11/10/2017

Julia Louis-Dreyfus, una paciente que concientiza sobre el cáncer de mama

La actriz confirmó en las redes sociales que fue diagnosticada. En el mes de sensibilización contra esta enfermedad un especialista habla de la importancia de los controles.

“Una  de cada 8 mujeres es diagnosticada con cáncer de mama. Hoy, yo soy esa”, había escrito en sus redes Julia Louis-Dreyfus, la actriz y comediante conocida por su papel de Elaine en la serie Seinfield.

“La buena noticia es que yo tengo un grupo de familiares y amigos que me apoyan. La mala es que no todas las mujeres son tan afortunadas, así que peleemos todas contra el cáncer y hagamos del plan universal de salud una realidad”, dijo la actual protagonista de Veep. Así destacó la importancia de contar con una cobertura acorde y también enfatizó en lo fundamental de la contención.

Vale recordar su confesión durante octubre, el mes de sensibilización contra el cáncer de mama, una enfermedad que impacta mucho a la hora de recibir la noticia, pero que con un diagnóstico precoz puede tener posibilidades de curación mayores al 90%.

“Cuando la paciente recibe el diagnóstico, el impacto suele ser muy negativo tanto en ella como en su entorno, porque antes se asociaba la palabra ‘cáncer’ con  ‘muerte’. Pero esta idea fue  revertida con el progreso de la ciencia así como con la concientización en las redes sociales, ONGS, asociaciones médicas y el mismo gobierno”, especificó el doctor Antonio Lorusso, director médico de la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (LALCEC). A su vez señaló que es fundamental que la mujer reciba el apoyo de su familia, del médico tratante, y en ocasiones, del psicooncólogo.

Lorusso, quien es también profesor titular de Ginecología en la Universidad de Buenos Aires (UBA), explicó que este cáncer es el más común en mujeres de a partir de los 50 años, aunque puede alcanzar a adultas más jóvenes. Cifras oficiales indican que se dan cerca de 19.000 nuevos casos por año, con 5.400 fallecimientos, en su gran mayoría por no haber sido detectados a tiempo.

Existen estrategias de prevención para disminuir los riesgos de aparición o bien diagnosticar la enfermedad en etapas muy tempranas, con chances muy alta de recuperación.

“Por un lado están las medidas de prevención primaria, que son ni más ni menos que adoptar hábitos saludables, entre ellos no fumar, tener una alimentación sana, mantener un peso saludable (no aumentar muchos kilos y después bajarlos), no tener sobrepeso ni obesidad, comer legumbres, frutas, verduras, evitar las bebidas azucaradas, las harinas procesadas y las carnes rojas en abundancia. Estas costumbres permiten reducir la incidencia de cáncer no sólo de mama, sino de los más frecuentes, como útero, próstata, pulmón y colon”, enumeró el director de LALCEC.

Pero con la prevención primaria no alcanza. También debe estar presente la llamada prevención secundaria, que consta en hacer los estudios necesarios para una detección precoz, en este caso, la mamografía. “La Sociedad Argentina de Mastología, LALCEC y otras asociaciones recomiendan realizarse este estudio partir de los 40 años. Aunque un médico puede preguntar a una mujer sus antecedentes individuales y familiares e indicar una mamografía a partir de los 35. Es el profesional, además, el que tiene que decir cada cuánto tiene que hacerse este estudio de acuerdo a la historia personal de la mujer”, detalló Lorusso. Y agregó que la ecografía es método complementario que no reemplaza a la mamografía, pero sí detecta lesiones.

Las opciones de tratamiento, en palabras del experto, dependerán de la etapa del cáncer. “Existe un estadio 0, también llamado cáncer in situ, con un porcentaje de curación de cerca del 98%, con tratamientos quirúrgicos muy sencillos. En cuanto a opciones quirúrgicas, también existe (aunque de manera menos frecuente) la mastectomía, que hoy se practica de forma mucho menos agresiva que antes, sin quitar los músculos pectorales. Pero de acuerdo a factores o pronósticos predictivos, el especialista dispondrá de hormonoterapia y quimioterapia, además de plataformas genéticas con las cuales se puede predecir si las pacientes se beneficiarán o no de la quimioterapia”, concluyó Lorusso.

 

 

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