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26/10/2016

Actualidad

Lucía Celasco acompaña a Joaquín Rozas en su nuevo emprendimiento

"Nos enamoró tener el mismo estilo de vida".

Afuera, en plena avenida Corrientes, sólo se escuchan las bocinas de los autos. Adentro, en la tercera sucursal de “Dean & Dennys” que Joaquín Rozas acaba de lanzar, el único sonido que se percibe es el de la pelota de ping pong junto a la risa de su novia Lucía Celasco. Otra vez es ella la que le gana la partida, pero él la desafía: ¡“Esto se va a revertir pronto”! Hace cuatro años que la pareja comparte esa complicidad y compañerismo. Acaban de llegar de Roma y, mientras planean su verano en el Este Uruguayo, la heredera de Susana Giménez se mostró feliz en la inauguración del nuevo local de la cadena de hamburguesas gourmet de su novio. “Somos muy compañeros. Así como yo la apoyo en todas sus campañas publicitarias y proyectos de moda, ella hace lo mismo conmigo”, dice Joaquín sobre la compañía de la it girl en la expansión de su emprendimiento gastronómico.

—¿Cómo surgió la idea de lanzar Dean & Dennys junto a sus amigos de la infacia Francisco Ribatto Crespo y Hugo López?
—La idea surge de un viaje que realizamos los tres a Estados Unidos hace 6 años. Vimos que el fenómeno de la hamburguesería gourmet o fast good se estaba empezando a instalar cada vez más fuerte. Así, luego de 2 años de pensar alternativas y analizar el modelo de negocio, lanzamos la primera sucursal en Palermo Soho, en Malabia y Honduras, a fines de 2012. Ya comenzamos con la venta de franquicias en Buenos Aires y en el interior del país, y tenemos el proyecto de abrir tres locales más en los próximos seis meses.

—¿Por qué cree que las personas tienen que probar sus hamburguesas?
—Porque cuidamos cada proceso y hacemos los insumos en forma artesanal, eso genera un producto único con un sabor digno de ser probado. Tenemos una gran variedad dentro de nuestras hamburguesas. Entre ellas, tres de carne de novillo con calidad de exportación, una de salmón rosado, una de pollo y dos vegetarianas.

—Hay todo un style life en sus proyectos gastronómicos, con áreas recreativas como el ping pong ¿cómo describiría ese estilo de vida que lo identifica?
—Es un estilo de vida en el que se mezcla el trabajo duro y el esfuerzo, combinado con una forma de ser relajada: de tomarse las cosas teniendo espacios libres para despejar la mente y poder hacer lo que a uno le gusta. Con esto no digo que no me gusta mi trabajo, todo lo contrario , disfruto mucho de hacerlo y es algo que verdaderamente me llena.

—A propósito del ping pong ¿Quién gana la mayoría de veces cuando juega con su novia?
—Jajaja… Jugamos muy seguido en la sucursal de la Av. Corrientes (enfrente del Paseo La Plaza) y en general me termina ganando ella, pero ¡ya lo voy a dar vuelta!

—Precisamente Lucía lo acompañó en la apertura de la nueva sucursal de Dean & Dennys y usted la apoya en su profesión ¿Cómo definiría ese compañerismo?
—Nos acompañamos mucho en todos nuestros desafíos, eso nos une bastante. Aparte ninguno de los dos es celoso, cada uno confía en el otro, lo que nos llevó a sostener una relación sana en el tiempo.

—Ambos comparten el gusto por la gastronomía, ¿Cuáles son sus platos preferidos?
—Nos encanta la gastronomía y salimos mucho a comer afuera. No tenemos un gusto ni lugar preferido, estamos constantemente probando cosas nuevas.

—¿Qué lo enamoró de Lucía?
—Nos enamoramos mutuamente por el hecho de que compartimos los mismos gustos, como viajar, salir a comer y el amor por los animales. En sí, nos enamoró tener el mismo estilo de vida.

Por Naiara Vecchio
Fotos: Federico de Bartolo.
Asistente de producción: Máximo Gomez.

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