miércoles 3 de marzo de 2021
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ACTUALIDAD | 17-05-2016 10:52

Gustavo Sofovich tras el homenaje a Gerardo

"Mi padre merecía esta gran distinción". Galería de fotos

La gran noche de los Martín Fierro tuvo entre sus momentos más emotivos la entrega de la mención honorífica al recordado Gerardo Sofovich, un gran artífice de la televisión argentina, que dejó un legado infinito e inspirador. Su hijo, Gustavo Sofovich recibió la estatuilla con una inocultable emoción, acompañado por Ignacio, el hijo que comparte con su ex, Eleonora Zocco, quien también asistió a la ceremonia. El heredero del querido “Ruso” además compartió la mesa con su gran amigo, Daniel Hadad, que estaba con su mujer, Viviana Zocco (ex cuñada de Gustavo). Tras la proyección de un emotivo video con imágenes de la extensa carrera televisiva de Gerardo, Gustavo subió al escenario a recibir el galardón, y brindó un sentido discurso: "Muchas gracias APTRA. No me queda mucho que decir. Creo que el video que preparó APTRA lo dice todo. Todo el mundo acá sabe quién fue mi papá, qué es lo que hizo en el espectáculo, quién fue mi padre, lo demostraron todos... estoy un poco quebrado, pero quiero seguir agradeciéndole a APTRA porque para mí, hace catorce meses, cuando papá falleció, junto a Martín Cueller, un hermano de la vida, empezamos a trabajar para que su memoria no se olvide. Por eso empezamos y creo que lo estamos haciendo bien, con mucho amor y orgullo. Es un momento muy feliz, estoy con mi hijo Nacho, tengo en la mesa a toda la gente que amo, y vamos ... vamos por más. Le quiero agradecer a APTRA porque la carrera de mi padre viene acompañada por los tiracables de las cámaras de televisión hasta los productores, y por eso creo que este es el Martín Fierro de mi viejo, y de todos los que hicieron, hacen y harán la televisión argentina, muchas gracias".

Gustavo Sofovich no pudo evitar una descarga emocional coronada por un cerrado aplauso. Su amor por Gerardo roza lo devocional y siempre que puede deja bien claro lo que siente por su mítico padre. "Para mí, la herencia de mi viejo es el buen nombre que me dejó. Su forma de manejarse en la vida, él siempre fue un ejemplo a seguir. Pero además, mis dos hijos y yo somos los herederos de más de 70 obras teatrales y 10 títulos de programas de TV, el único que no se puede hacer es 'La Noche del Domingo' porque no está él—comentó el artífice del regreso de algunas de las creaciones más emblemáticas de su padre, como el programa 'Polémica en el Bar', el reestreno de la obra teatral 'El Champán las Pone Mimosas', y próximamente reeditará en TV 'La Peluquería de Don Mateo'—. El legado de papá es la historia del espectáculo de la Argentina. Nos estamos preparando para sacar a Don Mateo del placard. Cuando la hacía Gerardo, 'Polémica en el Bar', con 68,6 puntos de rating, fue el segundo programa más visto de la historia de la televisión, después de la final de Argentina-Holanda del Mundial ‘78, que midió 81 puntos", agrega.

Gerardo Sofovich merecía este homenaje, por sus logros, por su éxito, por su creatividad, por haber sostenido una industria y haberle dado trabajo a tantos artistas. Sin contar con sus creaciones teatrales, cinematográficas, radiales y del mundo de la gráfica, "El Ruso" fue bautizado "El Padre de la Televisión". Fue hijo de un periodista y escritor llamado Manuel Sofovich. El mismo hizo sus primeros pasos en el periodismo escrito ("Noticias Gráficas", "Tía Vicenta") y en la publicidad (en la agencia "Radiux") antes de escribir los textos que un locutor leía en "Vacaciones en Mar del Plata", magazine con el que debutó en la TV, en 1960. Sus primeros éxitos llegaron tres años después, primero con "Balamicina", junto a Carlos Balá, y después, con la primera temporada de "Operación Ja Ja", ambos escritos, producidos y dirigidos junto a su hermano Hugo, dos años menor. La sociedad duró hasta fines de la década del 70 y el largo distanciamiento entre ambos, concluyó en 1998 con una pública reconciliación. Gerardo y Hugo nunca volvieron a trabajar juntos.

Como conductor comenzó en 1973 con "Las Dos Campanas"; en 1990 hizo "Semananueve",  y desde 1987 hasta 2013 "La Noche del Domingo". En 2007 condujo "Sin límite SMS" (programa de entretenimiento) y el magazine "A la Manera de Sofovich". Integró el jurado de "Bailando por un Sueño", conducido por Marcelo Tinelli en Canal 13 durante la temporada 2008. Volvió al medio de la mano de "Los 8 Escalones" conducido por Guido Kaczka. Además tuvo la oportunidad de ser funcionario, al hacerse cargo el 4 de junio de 1991 de la intervención de ATC (hoy la TV Pública). "Fue una experiencia no querida que asumí por mi larga amistad con Carlos Menem (ex presidente de la Argentina), muy anterior a ese momento—explicó Sofovich posteriormente, refiriéndose a una gestión que incluyó una programación ecléctica en la que Ricardo Darín y Alejandro Dolina convivían con Graciela Alfano y Luis Beldi—. Toda mi vida he tratado de hacer una televisión con buen gusto. Y como elegí ser popular porque era la vía del éxito, me lo reprochan. Está bien, hice pulseadas. Pero en todos mis programas siempre he tratado de educar, y eso no me lo puede negar nadie. En “Polémica en el Bar” mostré pintura argentina. Y fui el primero en llevar música clásica, tenores...", le gustaba aclarar.

Con los ojos llenos de lágrimas, Gustavo Sofovich recibió el Martín Fierro en honor a su padre. Seguramente lo pondrá en la vitrina de su casa, al lado de las innumerables estatuillas que Gerardo ganó en vida. "Ocho días antes de su muerte, fuimos a comer en Punta del Este. Pensé que todavía le quedaban varios meses, pero él sabía que se iba. Mientras cenábamos me pidió por favor que cuide todo lo que había construído, porque le costó mucho esfuerzo. El día que se lo llevaron a la clínica, se corrió la máscara de oxígeno, me guiñó un ojo, y a la hora ‘se fue’. Pero no me quedó nada por decirle, yo compartí el último año de su vida pegado a él. Cada dos días, los últimos dos meses, lo afeitaba en la cama, con agua caliente y crema. Se fue viendo que dejaba a su hijo íntegro, en plena recuperación, un hijo que luchará por los valores que heredó de su padre", dice, consciente de la responsabilidad de heredar semejante legado artístico. Pero Gustavo lo asume como un hermoso desafío, quizás el único que lo ayude a seguir luchando contra sus adicciones. "Mi viejo siempre está al lado mío, se fue su cuerpo, pero yo me manejo con sus valores, sus principios, su ética. Con mi apellido abro cualquier puerta que necesite, es un legado muy importante. ,En mi computadora tengo las diez temporadas de “Polémica en el Bar”, cien entrevistas a todos los presidentes de la Nación, a políticos, celebridades, estrellas que visitaron el país... No sé si todo el mundo tiene la suerte de escuchar las voz de su padre después de que falleció, yo recurro a ese material cada vez que necesito saber algo", afirma con un orgullo que lo nutre y dignifica.

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