viernes 22 de marzo de 2019
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ACTUALIDAD | 19-10-2018 00:15

El regreso de Avril Lavigne tras dar batalla a la enfermedad de Lyme

La princesa del pop punk volvió a la música tras cinco años ausente. Había sido diagnosticada con esta afección en 2013.

Avril Lavigne, también apodada “la princesa del pop punk”, volvió a la música tras cinco años con una dura balada llamada “Head above water”. La cantante había estado alejada de los escenarios desde que había sido detectada con la enfermedad de Lyme, en 2013. Su canción habla de su dolencia y las “batallas físicas y emocionales” que debió sortear, según sus propias palabras.

Consultado por Caras Salud, el doctor Tomás Orduna, Jefe de Medicina Tropical y Medicina del Viajero del Hospital Muñiz de Buenos Aires, explicó que la enfermedad de Lyme es una patología infecciosa no transmisible entre humanos. Se contrae por la mordedura de una garrapata del género ixodes, que a la vez debe estar infectada con la bacteria Borrelia burgdorferi.

“Para que en una región geográfica esté presente la enfermedad de Lyme, tienen que haber determinadas especies de ixodes que a la vez deben estar infectadas con Borrelia. Se identificaron estas especies con sus respectivas variantes en América del Norte y Europa, pero no en Sudamérica y por ende, tampoco en Argentina. Los estudios mostraron negatividad tanto en la presencia de la garrapata como de la bacteria. En consecuencia, no se puede decir que en el país haya Lyme autóctono”, enfatizó Orduna.

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A su vez, el experto explicó que esta patología posee distintas fases. Por un lado está la primaria (de reciente comienzo o aparición temprana), que aparece tras la mordedura. “Generalmente, esta etapa se caracteriza por la aparición de cuadro cutáneo que se denomina eritema migrante llamado ‘en ojo de buey’. Cuando en zonas endémicas aparece esta reacción, basta que salga y confirmar la presencia de la garrapata para administrar un tratamiento”, resaltó el especialista en Medicina Tropical. “Pero también durante esta fase pueden aparecer otras manifestaciones, como las neurológicas del período inicial, entre ellas parálisis de los nervios craneales, hemiparesias y hemiplejías, así como también daño cardíaco, miocartitis o carditis, todas ellas curables con el esquema de antibióticos y los medicamentos adecuados”, afirmó.

“En segundo lugar podemos tener a pacientes con enfermedad tardía, ya sea porque no fueron diagnosticados o tratados al inicio, o cursaron la fase primaria sin complicaciones. En esta etapa, aparecen dos cuadros típicos: uno es el compromiso de las articulaciones (artritis por Lyme) y el otro las manifestaciones tardías neurológicas. En estos casos se generan diagnósticos diferenciales en las que se sospecha de Lyme, cuando el paciente podría estar cursando enfermedades neurológicas crónicas y progresivas, como esclerosis lateral amiotrófica o esclerosis múltiple”, indicó, a la par que agregó que también puede pensarse en Lyme frente a la artritis y lo que en verdad cursa el paciente es fibromialgia reumática. Ante estas sospechas, Orduna recordó que los únicos casos de Lyme registrados en el país fueron en viajeros.

El médico explicó que para diagnosticar la enfermedad con eficacia, los CDC de EEUU y la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de América recomiendan una prueba llamada Elisa, que de dar positivo, debe confirmarse con otro ensayo llamado Western Blot.

“Nosotros actualmente no contamos en este momento con el Elisa para Lyme, aunque sí lo teníamos hace unos pocos meses. Disponemos de Inmunofluorescencia (IFI), que es susceptible a dar falsos positivos, por lo que ha sido desaconsejado. Y al Western Blott nunca lo tuvimos en la Argentina. Por eso, para confirmar los casos, desde un grupo de bacteriología del Instituto Malbrán mandábamos los Elisa positivos a los CDC de Giorgia”, explicó Orduna.

Enfatizó que cómo no hay presencia de la bacteria ni de la garrapata en el país, sus colegas no deben sospechar de Lyme. Y, en el caso de que apareciera, se cuentan con las herramientas de vigilancia adecuada.

Por último, el infectólogo detalló que el tratamiento para la enfermedad de Lyme durante la etapa inicial suele ser de tres o cuatro semanas con un antibiótico llamado Doxiciclina, de toma oral dos veces al día. Cuando aparecen cuadros neurológicos, también se administra medicación por vía endovenosa de nombre Ceftriaxona. Y se agrega la toma de antiinflamatorios para el dolor.

¿Pero qué pasa cuando las dolencias ocasionadas por Lyme duran años? “En estos casos podría hablarse del síndrome post Lyme, cuadro que aún está en discusión entre los médicos. Aunque es posible que cada humano reaccione de distintas maneras frente a la misma bacteria. Tal vez puede darse este cuadro porque el afectado no recibió el tratamiento adecuado por el tiempo debido. También en algunas personas la infección puede presentarse de manera asintomática sin cuadro clínico y los síntomas pueden aparecer años después en forma de Lyme tardío”, puntualizó.

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