sábado 5 de diciembre de 2020
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ACTUALIDAD | 19-10-2020 09:20

Dudu Azevedo, íntimo tras el exitoso final de "Jesús"

El actor no descarta trabajar en suelo argentino. Galería de fotos

Si la vocación lo descubrió a él o viceversa, es algo que  Dudu Azevedo (41) jamás se preguntó. “Como niño para mí era una diversión”, deduce quien devenido en actor de visibilidad mundial, no tardó en descubrirse profesional en la materia. “Así sucedió con el paso del tiempo. Actuar de muy joven me permitió descubrir que era algo que me realizaba y me dejaba realmente feliz. Fui entendiendo que mi vocación y mi talento eran reales y que podía seguir ese camino”, argumenta el artista y músico carioca que lideró el prime time de la tevé argentina. Algunos dirán que su conquista empezó como el villano de “Moisés y Los Diez Mandamientos” —la exitosa ficción bíblica emitida por Telefé en 2016— pero no caben dudas que su estelaridad grita el nombre de “Jesús”, el fenómeno televisivo de la cuarentena que la semana pasada emitió su gran final con 14.2 puntos de rating.

“Estoy muy contento que nuestro trabajo sea reconocido en otros países y especialmente feliz de saber que ha sido un gran suceso en Argentina, un país querido. Agradezco a todos los argentinos que reciben con tanto cariño nuestro trabajo y correspondieron de manera muy afectuosa a nuestra novela. Las personas me escriben y me mandan mensajes. Manifiestan su cariño, admiración y eso ha sido muy gratificante”, cuenta en diálogo con CARAS el protagonista de la tira producida por RecordTV cuya audiencia en Brasil arrasó con mundiales de fútbol.

Con cifras que reivindican la televisión abierta actual (mantuvo un promedio de 12 puntos) la superproducción grabada entre Brasil y el desierto del Sahara en Marruecos, escenario de películas como “Lawrence de Arabia” y “Gladiador”, llevó a Azevedo, padre primerizo de Joaquim (2), a sortear situaciones adversas como las altísimas temperaturas. “Fue difícil porque la mayoría de las veces estábamos en situaciones desconfortantes y el calor sin dudas fue una de ellas. Teníamos sensación térmica de 53 grados y muchas personas del equipo se desmayaron”, revive y asegura que los meses previos al debut fueron tan demandantes como las 12 horas diarias de rodaje en el extranjero.

“Cuando fui seleccionado me di cuenta del tamaño de la responsabilidad que sería y me sentí con una gran misión en frente mío, a la cual me debía dedicar y preparar mi cabeza. Busqué todos los conocimientos posibles de la historia de Jesús, de una manera muy sensible e          introspectiva. Quise e intenté encontrar al verdadero Jesús dentro de mí, donde Jesús me tocaba, cuál era el verdadero Jesús, en el que creo. El Jesús que fue parte de toda mi vida y me ayudó a crecer, que me guió y me guía todos los días de mi vida. Y fue en esa búsqueda, que tuve durante todo ese tiempo que estoy seguro que no estuve solo”, admite Dudu Azevedo, oriundo de Río de Janeiro y elegido entre un sinfín de aspirantes al papel del héroe bíblico.
el actor brasilero DUDU AZEVEDO, TRAS EL exitoso FINAL DE “JESUS”
 

—¿Sintió una conexión sobrenatural con Jesús durante el rodaje?

—Estoy seguro que él y su fuerza estuvieron conmigo presentes todo el tiempo en que viví ese proceso. Tanto en la preparación como la realización. Mi conexión, mi búsqueda, mi fe, convirtieron las cosas más posibles, verdades y más reales dentro de todo el proceso. Todo el tiempo busqué esa conexión con Jesús. Todo el tiempo pedí por eso y me concentré en eso. Hice oraciones y busqué una verdadera conexión para que a partir de ella yo pudiera hablar cada palabra, sentir cada cosa, cada instante. Y que pudiera representar una figura de semejante magnitud y grandeza de la mejor forma que pudiera, a la altura de su importancia. Mi esfuerzo, dedicación, concentración, deseos, fe y pedidos fueron todos en ese sentido. Todo con mucha propiedad y mucha verdad para que mi trabajo pudiera tener fuerza e ir mucho más allá que una narrativa o una simple escena.

 —¿Fue inevitable movilizarse con lo que estaba contando aunque fuera una ficción?

—Durante todo el proceso estuve muy sensibilizado, emocionado, entregado. Fueron muchos días donde lloraba y sentía todo vibrando en mí. Pensaba en la importancia del trabajo que estaba haciendo. Y todo eso me lo llevo conmigo como una experiencia grandiosa. Es inevitable salir de un trabajo así sin salir transformado. Me llevo mucho conmigo y aún me emociona. Hasta hoy veo escenas y lloro.

—¿La escena de la crucifixión es una de ellas?

—¡Esa fue una experiencia muy increíble para todo el equipo! Me acuerdo del silencio y la reverencia que todo el set de filmación hizo y tuvo conmigo y con el personaje. Un silencio absoluto y las personas llorando y muy emocionadas, muy conectadas a mí y a la historia. Estoy seguro que fui la persona que más se emocionó, lloraba, lloraba y lloraba. Sentía muchas cosas y creo que por esa entrega y sentimiento, por el tamaño de todo eso dentro de mí y toda la carga emocional, conseguí llegar a lugares muy especiales.

—Bajar de peso y dejarse crecer el cabello también fue parte del proceso. ¿Qué clase de dieta debió seguir para adelgazar?

—Soy grande y pesado. Como bastante, mi cuerpo necesita de energía. Y me tuve que condicionar en el trabajo porque tuve que perder peso de una manera saludable, porque mi rutina de trabajo era muy dura. Intenté controlar mi alimentación, las cantidades y calidad de comida, y buscar una manera saludable, pero sin permitir que me costara caro en el sentido de salud. Siempre evito ese tipo de caminos no saludables, nunca tomé nada (químicos). Necesité contar con mucha energía para aguantar rutinas durísimas de trabajo. Jornadas muy largas, semanas muy largas, seis días por semana, la mayoría más de 12 horas y precisaba de salud para enfrentarlo. Grabábamos con sensación térmica de 53 grados. Fue muy difícil de afrontar pero yo estaba muy concentrado, principalmente con salud mental, emocional y física. Así conseguí superar las dificultades, inclusive el calor.

—¿Pasar tanto tiempo lejos de su familia, con su mujer embarazada apenas iniciado el rodaje, fue otra dificultad?

—Sí, porque ella estaba embarazada de 7 meses o un poco más. Pasamos más de un mes en Marruecos y fue muy difícil estar lejos de ella. Pero felizmente cuando volví estaba todo bien y al poco tiempo nació. Todos los días salía con el corazón en la mano queriendo estar más con mi hijo pero entendí que todo estaba aconteciendo por una razón y con seguridad sería recompensado y tendría tiempo de calidad con mi hijo después de cumplir mi misión. Y fue maravilloso todo, crecí y aprendí mucho.

—¿La pandemia le regaló ese tiempo de calidad?

—Sí, ahora puedo disfrutar el tiempo con mi hijo. Tengo aprovechado de la mejor manera posible todo el tiempo del mundo al lado de él. Todo el tiempo disponible que tengo lo paso con él y en fin, valió la pena.

—¿Qué intereses lo definen más allá del arte?

—El contacto con la naturaleza sin ninguna duda es necesario para mí. Necesito estar en contacto con la naturaleza para estar sano. Es una válvula de escape. Además de eso necesito hacer ejercicios físicos, busco conocimiento, contacto con mi hijo y familia, Son mi válvula de escape. La música también siempre fue una pasión en mi vida. Necesito estar con los instrumentos, tocarlos, escuchar música. Mi contacto, mi interés y mi práctica con la música es anterior a mi trabajo como actor. Comenzó cuando era chiquito. Yo toco la guitarra, tengo interés por los instrumentos y por aprender, por tocar desde muy pequeño.

el actor brasilero DUDU AZEVEDO, TRAS EL exitoso FINAL DE “JESUS”

—Domina muy bien el español. ¿Alguien le enseñó o se lo atribuye a sus visitas a la Argentina?

—No creo que hable español fluido. Estudio español y tomo clases pero ya hablaba un poco antes porque aprendí en viajes. En el 2012 pasé un mes en España haciendo una película y viví con personas allá. Y aprendí a hablar bastantes cosas pero vengo estudiando, creo que es una herramienta de trabajo para comunicarme mejor con los canales argentinos y todos los países de lengua hispánica. Es una herramienta importante de trabajo.

—¿Siente que la exposición mundial le arrebató el anonimato? ¿O puede salir a la calle normalmente y hacer las compras, por ejemplo?

—La palabra anonimato no me dice mucho, creo que cada uno está acá para vivir su propia historia. Nadie es más importante que nadie, cada uno tiene su función en la sociedad y cada uno está acá para representar su papel de la manera más humilde y humana que se pueda. Y es lo que trato de hacer dentro de mis funciones como actor, hombre, padre, marido, hijo, esa es el área de búsqueda. Principios, ética, carácter, moral y así siempre he sido.

— Confesó que como villano de “Moisés y los 10 Mandamientos” obtuvo más éxito con las mujeres. ¿Cuál es el encanto que tienen los villanos?

—No sé exactamente cuál es el encanto de los villanos, pero en el caso del villano de “Moisés” era un villano seductor, mujeriego. Un príncipe seductor. Pero no sé si todos los villanos son seductores, creo que muchas veces tienen esa característica también.

el actor brasilero DUDU AZEVEDO, TRAS EL exitoso FINAL DE “JESUS”

—¿Tuvo ofertas para trabajar en la Argentina? ¿Se sentiría a gusto con esa idea?

—No tuve todavía propuestas oficiales pero sin duda, una propuesta en Argentina sería una felicidad enorme, una gran honra. El intercambio y poder ser parte de una obra audiovisual de valor interesante es todo lo que una persona quiere. Creo que es cuestión de tiempo para que suceda, vengo trabajando en eso, ya tengo bastante tiempo preparándome y creo que es natural que en algún momento suceda y va a ser muy bueno.

—¿Se considera “un elegido” por haber quedado seleccionado entre tantos aspirantes al papel del héroe bíblico?

—Me considero un gran privilegiado para estar en ese lugar y corresponder de la mejor manera que pude y a la altura de la importancia del personaje con todo mi esfuerzo, dedicación y seriedad. Y creo que conseguí entregar un trabajo en un nivel satisfactorio y a la altura de la importancia de la historia. Tanto es así que el trabajo se expresó más allá de nuestras fronteras. Nuestro trabajo se comunicó y alcanzó corazones alrededor del mundo.

—¿Cree en Dios? ¿En algún momento de su vida se aferró a la fe para sobrellevar una situación límite?

—Tengo mucha fe, creo mucho en Dios y eso fue mi vida entera. Siempre hice oraciones, siempre tuve una conexión y respeto grande por la historia de Jesús Cristo, por su figura y todo lo que representa. Al mismo tiempo no soy adepto a ninguna religión, pero respeto la figura de Jesús.

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Sabrina Galante

Sabrina Galante

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