domingo 26 de mayo del 2024

Dra. Rocío Delgué: “Creo en una pediatría sin tantos mandatos y con más empatía”

El sueño de ser médica nació en su infancia y se hizo grande entre los pasillos de la UBA y el Garrahan. La Dra. Rocío Delgué, tras un replanteo de su rol profesional que la llevó a reconectarse con la esencia de su vocación, fundó La Madriguera, un espacio pediátrico centrado en el cuidado integral y humanizado de las infancias y sus familias. Galería de fotosGalería de fotos

CREDITO CARAS

Si me pidieran que represente con una sola palabra a la Dra. Rocío Delgué, la primera que vendría a mi mente es “Vocación”. Ese concepto a menudo difícil de describir, que podemos descubrir (o no) más tarde o más temprano, e incluso construir y re-construir en el camino, apareció muy claramente en ella desde que era niña. Y si algún adulto insistía en preguntar ¿Qué querés ser cuando seas grande?, Rocío ni lo dudaba: “Doctora”.

 “Vengo de una familia donde siempre se me permitió explorar mi curiosidad y donde me explicaron que el cielo era el límite”, relata Rocío recordando aquellos años en los que no hizo falta orientación vocacional. Al terminar el secundario, el camino era claro: iba a estudiar Medicina.

Fiel a su creencia de que con esfuerzo todo se consigue, luego de muchos años de estudio y trabajo logró su título de Médica al egresarse de la Universidad de Buenos Aires. Luego se especializó en Pediatría en el Hospital Garrahan, donde también se desempeñó como jefa e instructora de residentes.

El nacimiento de sus dos hijos la transformó como persona y como profesional. Convertirse en mamá la llevó a encontrar una forma de ejercer la pediatría más descontracturada, real y aplicable al día a día o, como ella misma la define, “una pediatría sin tantos mandatos y con más empatía.”.

Apasionada por la alimentación y los temas relacionados a la crianza, se formó en fitomedicina y lactancia, y continúa capacitándose para brindar lo mejor de la evidencia disponible en cada consulta.

Su concepción integral y humanizada de la Pediatría, la llevó a formar un equipo interdisciplinario de profesionales altamente capacitados para responder a las necesidades de las infancias y sus familias.

Rocío, ¿Cómo surge la idea de crear La Madriguera?

La Madriguera surge luego de una crisis laboral. La situación de salud en Argentina se encuentra cada vez más complicada, tanto para el usuario como para el personal médico. Aumento en los tiempos de espera para turnos, guardias colapsadas, falta de insumos, médicos con pluriempleo y mal pagos. Esto repercute en la calidad de atención de forma directa.

Y yo estudié medicina porque es mi pasión, ya no podía atender de forma automática sin reparar en que tratamos con niños y sus familias. Nunca pude en realidad. Y entonces salí a buscar un lugar donde haya respeto mutuo, un espacio agradable para con las familias y donde cada profesional se sienta parte de un equipo, donde todos tiren para el mismo lado. 

¿Qué especialidades abordan en tu Espacio Pediátrico?

Trabajamos con especialidades médicas pediátricas como neumonología, cardiología, endocrinología, otorrinolaringología, neurología, nefrología, gastroenterología, traumatología, oftalmología, dermatología, adolescencia, y con especialidades no médicas entre las que se destacan puericultura, nutrición, psicología y terapia ocupacional.

¿Qué sentís que diferencia a La Madriguera, en cuanto a su estilo de atención?

Primero que nada, que nos apasiona cuidar, y no solo cuidamos a cada infancia, sino a la familia de la que forma parte. Creo, sin embargo, que el mayor diferencial es que somos un equipo. Tratamos de mantener una misma línea de atención, y al derivar un paciente nos comunicamos entre nosotros para dar nuestra sospecha diagnóstica y debatir el caso. 

Te formaste en el Garrahan, ¿Qué aprendizaje te dejó esa gran experiencia?

El Hospital marcó mi vida para siempre. Sin duda, un lugar de formación excelente y altamente exigente con altos estándares de calidad. Creo que más allá de lo académico, rescato el espíritu del trabajo interdisciplinario y la humildad de saber pedir ayuda cuando una situación supera nuestros conocimientos.

¿Qué sentís que le aportaron esos años de formación y experiencia a tu presente actual como directora de La Madriguera?

Siento que me permitieron conocer profesionales maravillosos que hoy son los colegas que me acompañan en este proyecto, en quienes confío y a quienes recomiendo. Creo que todos nos encontramos en construcción, mi formación se encargó de proveer cimientos sólidos sobre los cuales me permito crecer con un poco más de suavidad y ternura.

Siento que todo ese camino recorrido te hizo afianzar el compromiso con tu profesión, serle fiel a tu vocación y, de alguna manera, reconstruir tu rol como pediatra. ¿Qué es lo que sentís que hoy guía tu forma de ejercer la pediatría?

Hoy entiendo que mi elección fue muy distinta a lo que imaginaba mi yo de 8 años, donde curar era lo más importante. A los 34 años concibo la medicina de otra manera, donde acompañar y saber conocer nuestras propias limitaciones se vuelve fundamental. Me gusta creer que el pediatra puede ser, a su manera, parte de cada familia y así trato a cada paciente, de forma personalizada y atenta, respetando sus tradiciones, creencias y siempre dentro de un contexto.

Un placer Rocío, ¿Cómo podemos contactarnos con vos y tu equipo?

Pueden seguirme en mi Instagram @rocio.pediatria y para solicitar turnos, en La Madriguera Espacio Pediátrico: @lamadriguera.ep 

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