Carla Robles es psicooncóloga y su recorrido en el Servicio Integral Oncológico (Sion) marcó un antes y un después en su trabajo profesional. Este policonsultorio en Formosa fue el primer espacio donde encontró un equipo especializado en oncología con quienes compartir conocimientos, sumar fuerzas y construir nuevas propuestas.
En Sion, la atención psicológica se integra con distintas disciplinas, lo que permite ofrecer un abordaje verdaderamente integral. Para Carla, esto significó ampliar su práctica clínica individual y familiar, abrirse a diseñar talleres y grupos que brindan contención, herramientas y pertenencia, y también participar en jornadas, programas televisivos y radiales para visibilizar la psicooncología y acercarla a la comunidad.
Uno de esos proyectos fue “Entre cucharas y emociones”, que coordinó junto a una colega nutricionista y que nació de la necesidad de acompañar dos dimensiones fundamentales: la alimentación y el bienestar emocional. Este espacio propone resignificar la relación con la comida durante el tratamiento, entendiendo que alimentarse es también un acto cargado de emociones, recuerdos y desafíos.
Trabajar en Sion representa para Carla mucho más que dar sesiones individuales. Es ser parte de un equipo comprometido con una mirada amplia de la salud, donde lo médico, lo psicológico, lo social y lo espiritual se encuentran. La psicooncología, en este marco, se convierte en un puente que acompaña, crea y resignifica.
Seguir creciendo en este espacio la llena de entusiasmo y esperanza. Para ella, es la manera de mostrar que en Formosa es posible construir un modelo de cuidado humano e integral, que mejore la calidad de vida y recuerde siempre que detrás de cada diagnóstico hay una persona con historia, emociones y proyectos.
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@carlaroblespsi / @sion.fsa
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