lunes 13 de julio del 2026

Burnout: el síndrome psicológico que atenta contra la salud y el desempeño laboral

El bienestar es parte de la salud y el trabajo parte de la vida. Sin embargo, cuando los estresores laborales se vuelven crónicos (demandas cognitivas, emocionales y cuantitativas) y superan nuestros recursos (emocionales y contextuales), aparece el burnout: un síndrome psicológico que reúne agotamiento, cinismo e ineficacia, impactando en el rendimiento y bienestar.

Burnout: el síndrome psicológico que atenta contra la salud y el desempeño laboral
Burnout: el síndrome psicológico que atenta contra la salud y el desempeño laboral | CONTENTLIKE
CONTENTLIKE

Pilares del síndrome

Agotamiento

Se origina por una presión constante en el trabajo, asociada a factores como la sobrecarga y el micromanagement. El resultado es un drenaje sostenido de la energía e imposibilidad de regenerarla a nivel mental, físico y emocional.

La reacción de sobrecarga es el aspecto inicial y central, la persona se siente usada, vaciada y desalentada, sin energía para otro día de trabajo, con los recursos emocionales disminuidos y sin poder dar más de sí.

Cinismo

Se produce un proceso progresivo de despersonalización que lleva a actuar en automático e impide la comunicación, generando distanciamiento con la tarea.

La respuesta deshumanizada e indiferente funciona como defensa frente al agotamiento emocional. La persona minimiza el contacto, adopta actitudes que etiquetan y comienza a esperar lo peor del otro.

Ineficacia

Provoca pérdida del deseo, de la percepción de logro y la autoestima. Abre paso a la erosión del sentimiento de competencia profesional y progresiva pérdida del autocompromiso.

La valoración negativa hacia las otras personas evoluciona hasta alcanzar al propio sujeto, que se culpa, maltrata a veces sin percatarse, y carga con sentimientos de inseguridad.

Niveles del impacto

Mental: déficit de atención y concentración, más errores, disminución de la memoria ejecutiva, lo que deriva en peores decisiones y mala planificación.

Emocional: alteración de las relaciones, más conflictos, y menor capacidad de afrontamiento.

Psicosomático: aumento de la reacción de lucha o huida y alteración del sistema inmunológico.

 

Estrategias de afrontamiento

Integración psicofísica

Practicar ejercicio, abrir espacio al descanso, y mantener una alimentación equilibrada, ayudan a sostener el bienestar. También es importante no automedicarse, e incorporar Mindfulness. Realizar consultas médicas y psicoterapéuticas cuando sea necesario.

Recuperar la concentración

Es conveniente establecer las prioridades del día antes de abrir la bandeja de emails. Usar la “canasta de celulares” en las reuniones, programar espacios sin interrupciones para elaborar temas, cerrar la jornada con un balance de lo realizado y lo pendiente.

Fortalecimiento personal

Lo posibilita, seleccionar objetivos, priorizar, y optimizar medios, para recuperar el margen de acción. Aprender nuevas habilidades, pedir ayuda cuando haga falta, sostener humor positivo, practicar autorregulación mediante meditación, frecuentar el entorno social y rediseñar el trabajo con mayor realismo.

Acompañamiento profesional

Recurrir a un espacio psicoterapéutico permite detenerse, ordenarse y aprender a lidiar con los estresores de una forma más saludable. Favorece el establecimiento de límites asertivos, fortalece el bienestar y ayuda a rediseñar la forma de trabajo para prevenir y reducir el estrés. Colabora en mejorar las relaciones interpersonales, proteger el sistema inmunológico y conservar o recuperar las capacidades cognitivas.

@lic.sabrinaescalante  

 Tel:1134391205

 [email protected]

EN ESTA NOTA