martes 07 de julio del 2026
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Agustina Gandolfo: "Necesitaba sentirme cerca de la Argentina"

En diálogo con CARAS, la mendocina repasó su presente entre la gastronomía, la moda y la nutrición, y contó cómo vive desde adentro el Mundial junto a Lautaro Martínez y sus hijos.

Agustina Gandolfo
Agustina Gandolfo | CARAS

A miles de kilómetros de Mendoza y de Milán, Agustina Gandolfo responde a CARAS desde los Estados Unidos, donde acompaña a Lautaro Martínez durante la Copa del Mundo junto a sus hijos, Nina y Theo. Entre entrenamientos, partidos y una agenda familiar atravesada por el fútbol, encuentra un momento para hablar de otra de sus grandes pasiones: los negocios que construyó alrededor de la gastronomía, el vino y el diseño de experiencias.

Agustina Gandolfo
Agustina Gandolfo

Aunque las redes sociales la convirtieron en una influencer con millones de seguidores y la moda pasó a ocupar un lugar importante en su vida desde que se instaló en Italia, ella insiste en que su verdadera identidad está ligada al emprendimiento. Hoy divide su tiempo entre “Coraje”, el restaurante que nació en Milán y desembarcó en Mendoza, el proyecto vitivinícola “Cittanina” y una nueva etapa profesional como nutricionista.

Su espíritu emprendedor nació mucho antes de mudarse a Europa. Desde los 15 años aprovechaba los veranos para trabajar en la empresa familiar y, mientras estudiaba, llegó a abrir dos locales de ropa. Esa experiencia, asegura, fue la base que le permitió empezar de nuevo cuando se instaló en Italia. “Nunca sentí que cambiar de país fuera un límite. Sabía que iba a volver a emprender”, dice. Aprender el idioma, entender el mercado europeo y adaptarse a una nueva cultura fueron experiencias que fortalecieron su resiliencia.

Coraje, Cittanina y su faceta como emprendedora

Fue en Milán donde tomó forma “Coraje”, el restaurante con el que buscó cubrir un vacío que detectó como clienta. Antes de abrir sus puertas estudió el mercado gastronómico y pensó cada aspecto del proyecto, desde la propuesta culinaria hasta el diseño del espacio. “Siempre digo que ‘Coraje’ es mi primer bebé. Nada fue casualidad: pensé cada detalle, desde la decoración hasta el menú. Estudié muchísimo antes de crearlo”, resume.

El éxito del restaurante en Italia impulsó la apertura de una segunda sede en Las Compuertas, Mendoza. Allí, el concepto se adapta al paisaje de montaña sin perder la esencia del original. “Quien visite ‘Coraje’ en Las Compuertas va a encontrar un pedacito de ‘Coraje Milano’ en la Argentina”, asegura. El fuego ocupa un lugar central en la propuesta gastronómica, desarrollada junto al Grupo Broda, donde conviven recetas italianas y argentinas en una carta pensada para compartir.

Agustina Gandolfo y Lautaro Martínez
Agustina Gandolfo y Lautaro Martínez en Coraje

Si “Coraje” nació de una búsqueda gastronómica, “Cittanina” surgió desde un lugar mucho más íntimo. La distancia con Mendoza despertó en Agustina Gandolfo la necesidad de crear un proyecto que la mantuviera conectada con sus raíces. “Es lo que nos une a nuestra tierra. Amo Argentina, amo Mendoza, mi ciudad, y necesitaba crear algo que me hiciera sentir cerca incluso viviendo tan lejos... Necesitaba sentirme cerca de Argentina”, explica. A ese sentimiento se sumó una nueva pasión compartida: “Lautaro empezó a apasionarse por el mundo del vino desde que nos conocimos y esa fue la excusa perfecta para dar vida a nuestro proyecto enoturístico”.

El emprendimiento reúne a toda la familia. Sus padres participan activamente desde Mendoza y ella mantiene el liderazgo creativo desde Europa. “Cittanina es un emprendimiento completamente familiar. Desde los 18 años trabajé en las empresas de mis papás y estamos muy acostumbrados a trabajar juntos. Creo que esa dinámica es una parte muy importante del éxito del proyecto. Sin ellos, sinceramente, no hubiese sido posible”, exclama.

Agustina Gandolfo y Lautaro Martínez
Mendocina de pura cepa, Agustina Gandolfo lanzó su propia línea de vinos, "Cittanina"

La bodega atraviesa una etapa de expansión con el lanzamiento de tres nuevas etiquetas. Para ella, sin embargo, las dos primeras siguen siendo las más representativas. Explica que “Pasión” y “Coraje” condensan la filosofía con la que viven y trabajan. La primera refleja elegancia y excelencia; la segunda, en cambio, luce una etiqueta inspirada en los colores de la Selección y en un año muy especial para los argentinos.

Los nombres de ambos proyectos tampoco fueron elegidos al azar. “Coraje” representa la valentía de empezar de cero y apostar por los sueños, mientras que “Cittanina” remite a la familia, las raíces y ese vínculo permanente con Mendoza que buscan mantener sin importar el país en el que vivan.

Agustina Gandolfo con Cittanina
Agustina Gandolfo con los vinos de Cittanina

Instalada desde hace años en una de las capitales mundiales de la moda, reconoce que su estilo también cambió. Vivir en Milán la llevó a incorporar naturalmente otra manera de vestirse y de entender la estética cotidiana.

“La gente se viste bien para cualquier ocasión, hasta para ir al supermercado. Sin darte cuenta, terminás incorporándolo. Lo gracioso es que cuando vuelvo a la Argentina hago todo lo contrario: disfruto muchísimo ir al súper en jogging y Crocs”, asegura la bella mujer.

Agustina Gandolfo en el Mundial 2026
Agustina Gandolfo en el Mundial 2026

Aunque su imagen pública suele estar asociada a la moda y las redes sociales, aclara que ese nunca fue su objetivo principal. “Ser influencer no es mi profesión. El año que viene voy a inaugurar mi consultorio de nutrición y esa sí siento que va a ser mi profesión, junto con emprender”. Las redes, sostiene, son una herramienta que le permitió abrir oportunidades, pero muestran apenas una pequeña parte de su vida.

La agenda familiar, atravesada por viajes, partidos, estudios y proyectos, también la obligó a aprender a delegar. Mientras su familia se ocupa del funcionamiento diario de los emprendimientos en Mendoza, ella sigue involucrada en las decisiones estratégicas, el desarrollo de ideas, el marketing y la comunicación porque, admite, disfruta especialmente del proceso creativo.

Cómo se vive un Mundial desde adentro de la familia de Lautaro Martínez

En pleno Mundial, sin embargo, el restaurante, el vino y los nuevos desafíos profesionales quedan momentáneamente en un segundo plano. Como ocurre con todas las familias de los futbolistas, el calendario pasa a girar alrededor de cada partido. “Como argentinos ya sufrimos viendo un Mundial; imaginate lo que es vivirlo siendo la familia de uno de los jugadores. Hay una preparación enorme detrás de todo eso, tanto física como mental, que muchas veces no se ve”, confiesa.

Agustina Gandolfo en el Mundial 2026
Agustina Gandolfo con sus hijos, Nina y Theo

Acompañar, contener y ofrecer un espacio de calma es, para ella, la misión más importante durante estas semanas. “Nuestro rol es acompañar, dar tranquilidad y hacer que, cuando vuelven al hotel o hablan con nosotros, puedan desconectar un poco de todo lo que pasa afuera. Obviamente, como esposa, lo único que quiero es que a Lautaro le vaya bien y verlo disfrutar de lo que tanto trabajó para conseguir. Compartir esos momentos desde tan cerca es un privilegio enorme, pero también implica vivir cada partido con muchísimos nervios y con el corazón en la mano”, concluye Agustina Gandolfo.