sábado 01 de octubre del 2022

ES MÁS FÁCIL IMAGINAR UN MONSTRUO AFUERA QUE SENTIR EL PROPIO DOLOR

Por Pablo Dameli, Filósofo. Galería de fotosGalería de fotos

CREDITO CARAS

El cerebro fabrica pensamientos, constantemente, esa es su función. Un pensamiento es una imaginación. Si me guío por ellos, me pierdo en un laberinto que yo mismo fabrico. Mis pensamientos no son la Verdad. ¿Cómo podrían serlo? En un universo tan vasto dimensionemos nuestros ojos… ¿Son capaces de ver realmente el color de las cosas que veo?, ¿O veo el color que mis ojos me permiten ver? Veo las cosas no como ellas son, sino como mi cuerpo me permite. La percepción habla más de mí que de lo que hay afuera. Lo mismo sucede con mis pensamientos. No elegimos qué pensar, simplemente aparecen en nuestra conciencia ciertos pensamientos, interpretaciones, calificaciones, comparaciones... Y eso que aparece habla más de mí que de lo que hay afuera. Son mis experiencias pasadas y vivencias, el material desde donde el cerebro fabrica los pensamientos. Por eso ante una misma situación, los pensamientos que aparecen en mí no son los mismos que aparecen en vos. No es la situación la que los determina, es mi pasado. Puedo llevar la mirada hacia dentro.

[Una práctica constante el autoconocimiento; cada instante es oportuno.

Autoconocerme es también investigar el amor.

Investigamos el amor a través de las relaciones.]

Ante el comportamiento de otra persona reaccionamos interpretándolo, calificándolo, comparándolo. Y eso nos aleja de nuestra paz. Por ejemplo, cuando alguien hace algo que nos des.agrada:

Es más fácil imaginar un monstruo afuera que sentir el propio dolor.

Es más fácil proyectar mi herida que asumir que la herida ya estaba abierta.

Es más fácil interpretar y calificar el comportamiento ajeno que responsabilizarme y cuidarme en mis propios movimientos mentales.

Es más fácil fabricar culpables que amar.

Solo es más fácil porque estamos acostumbrados a eso. Acostumbrados a encerrarnos en nuestra propia fabricación mental. Es en realidad mucho más fácil, simple y maravilloso asumir la propia ignorancia, ser vulnerable y amar. Se requiere coraje y honestidad para ir más allá de la propia narrativa. Se precisa humildad y una inversión de energía para adentrarnos en la Presencia.

Que entremos conscientes a nuestra evolución significa de alguna manera hacernos responsables de las propias heridas y colmarlas con amor. Cuando alguien hace algo que no me gusta, puedo entonces dirigir la atención a mis interpretaciones, mirar hacia dentro y des.cubrir un dolor que pide ser atendido, que pide amor. Puedo invertir energía en dármelo en vez de mendigarlo o demandarlo. Gran aventura agradecer la vida por lo que me trae, reconocer mi dolor y darme ese amor que pido. A veces podemos, a veces no. Siempre podemos registrar.

Todo vínculo es también una excusa para conocernos más y cuidarnos mejor.

Esto es un primer acercamiento a la inteligencia vincular… a un modo de sensibilidad, conciencia de sí y del otro, empatía, un sistema nervioso en calma que me permite no creerme mis interpretaciones, no accionar la reacción, sino demorarla.

Sin más, te invito a la primera comunidad virtual de Aprendizaje Vincular:

https://klouser.app/group/aprendizaje-vincular

 

Datos de contacto:

Instagram: @pablo.dameli

WhatsApp: 1140344625

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