lunes 13 de julio del 2026

Licenciada Marina Villalba —Psicóloga Clínica | Psicología organizacional performance estratégica. Fundadora de MV Performance

Cuando el juego deja de ser un juego: el entrenamiento que las organizaciones necesitan para decidir en la incertidumbre.

Licenciada Marina Villalba —Psicóloga Clínica | Psicología organizacional performance estratégica. Fundadora de MV Performance
Licenciada Marina Villalba —Psicóloga Clínica | Psicología organizacional performance estratégica. Fundadora de MV Performance | CONTENTLIKE
CONTENTLIKE CARAS

Durante años, el juego fue considerado un recurso recreativo dentro de las organizaciones: una pausa, una dinámica de integración o una actividad para mejorar el clima laboral. Sin embargo, en un contexto donde la incertidumbre se convirtió en la única constante, es momento de dejar de verlo como entretenimiento y comenzar a entenderlo como una herramienta estratégica para entrenar la capacidad de adaptación.

Licenciada Marina Villalba —Psicóloga Clínica | Psicología organizacional performance estratégica. Fundadora de MV Performance

Hoy las empresas disponen de más información, más indicadores y más inteligencia artificial que nunca. Aun así, las decisiones siguen dependiendo de personas que deben interpretar escenarios ambiguos, coordinar equipos diversos y responder a problemas para los cuales no existen manuales. Como planteó Karl Weick, las organizaciones no prosperan porque logran predecir el futuro, sino porque desarrollan la capacidad de construir sentido rápidamente cuando el contexto cambia.

El desafío es que esa capacidad difícilmente se desarrolla en una presentación de PowerPoint o en una reunión tradicional. Se construye a través de experiencias que permitan observar cómo un equipo piensa, comunica, coopera y decide bajo presión.

Es allí donde el juego adquiere un nuevo significado.

Un juego cuidadosamente diseñado funciona como un laboratorio organizacional. En pocos minutos revela patrones que, en la rutina diaria, permanecen invisibles: cómo circula la información, quién asume el liderazgo, cómo se gestionan los conflictos, qué lugar ocupa la confianza y de qué manera las personas reaccionan cuando las reglas cambian inesperadamente. No evalúa únicamente conocimientos; pone en evidencia la dinámica del sistema.

Desde la psicología organizacional sabemos que el aprendizaje más profundo ocurre cuando la experiencia se combina con la reflexión. David Kolb describió este proceso hace décadas y Amy Edmondson demostró posteriormente que los equipos con mayor seguridad psicológica aprenden con mayor rapidez porque pueden experimentar, equivocarse y revisar sus decisiones sin temor.

En tiempos de crisis, las organizaciones no necesitan únicamente líderes que sepan más. Necesitan equipos capaces de pensar mejor juntos.

Quizás la ventaja competitiva del futuro no dependa exclusivamente de incorporar nuevas tecnologías, sino de entrenar aquello que ninguna tecnología puede reemplazar: la capacidad humana de construir confianza, comprender el contexto y transformar la incertidumbre en acción colectiva. Allí, el juego deja de ser una actividad y se convierte en una estrategia de desarrollo organizacional.

Lic. Marina Villalba 

MN 68948/MP 62.892

Whatsapp 1130156166

Insta @lic_marina_villalba 

Web: www.mvpsico.com

 

 

EN ESTA NOTA