martes 29 de noviembre del 2022

LUCAS MÁRSICO: “NO VEMOS LAS COSAS COMO SON, SINO COMO SOMOS”

Lucas Mársico, Coach Ontológico Profesional, a través de interrogantes claves y esta frase extraída del Talmud, nos invita a reflexionar sobre el carácter interpretativo de la vida, repensar nuestra propia mirada de las cosas, y a ser más comprensivos con la mirada de quienes nos rodean. “La Verdad”, ¿Efectivamente existe? ¿Y qué sucede con el Bien y el Mal? Galería de fotosGalería de fotos

CREDITO CARAS

LUCAS MÁRSICO: “NO VEMOS LAS COSAS COMO SON, SINO COMO SOMOS”

Te invito a que observes esta imagen y la contemples por unos segundos.
¿Qué es lo que observas?, ¿Cuáles son los pensamientos que vienen a tu cabeza?, ¿Qué emociones, sensaciones y/o sentimientos?
Y si esta misma imagen se la mostraras a tu madre: ¿Qué observaría ella?

¿Y tu pareja?

¿Y tu hijo/a?

¿Y un/a anciano/a?

¿Y un hombre en el medio oriente?

¿Y una mujer que perdió un hijo?


Algunos tal vez observarán un momento íntimo y de conexión entre una madre y un hijo, tranquilidad en los ojos del bebé, lo colorado de su cabello; otros podrán sentir ternura, amor, seguridad, paz. Incluso puede ser un deseo, un proyecto, un anhelo.

Aunque también existe la posibilidad de que puedan pensar que es de mal gusto retratar ese instante, que no debería mostrarse o les recuerde la ausencia de alguna persona o una situación traumática. Tal vez perciban nostalgia, melancolía, tristeza, angustia, soledad, enojo. Incluso otros podrán experimentar ansiedad, responsabilidad, impotencia.
Y si esta misma foto te la mostraba cuando tenías 12 años, ¿Qué hubieses observado?

¿Sería lo mismo que ahora?, ¿Y cuando tengas 90 años?
Daría la sensación de que las posibilidades son infinitas… ¿Coincidís?
Ahora bien, todo aquello que pudiste observar, sentir e incluso hasta escuchar, ¿Es propio de la imagen? La valoración, los atributos, los adjetivos y/o las emociones, ¿Le pertenecen a ésta?

Claramente no, ya que lo que muestra la imagen es una mujer amamantando a un niño/a, un almohadón, una pared y una cortina.
Podríamos decir, entonces, que la imagen, en sí misma, no tiene ninguna cualidad, sino que es neutra. Todo aquello que observemos y percibamos en ella dependerá de la interpretación individual que cada uno de nosotros realice. Por consiguiente, habla más de quien observa que de la situación o hecho en sí.
Con la Vida sucede exactamente lo mismo. Todo lo que sucede no tiene ninguna propiedad, sino que somos nosotros, a través de nuestras experiencias, creencias, emociones, deseos, limitaciones, quienes empezamos a filtrarla y a etiquetarla, para así determinar si es bueno o malo, si es correcto o incorrecto.

Por ejemplo: comer el cadáver de una persona para algunos sería inaceptable. Sin embargo, ¿Les resultaría inaceptable si su vida dependiese de ello, como le sucedió a los sobrevivientes de la “Tragedia de los Andes”?
Dado que cada uno de nosotros es un observador del mundo distinto, ya que cada uno de nosotros cuenta con una biología en particular, tiene un lenguaje (vemos y actuamos en base a lo que podemos hablar), una experiencia personal y una historia en comunidad diferente, ¿Cómo podemos pretender tener “La Razón”, es decir, que nuestra interpretación es la correcta y la del otro está errada?
¿Cómo podemos creer que tenemos “La Verdad”, si ante un mismo hecho nosotros mismos podemos tener diferentes percepciones a lo largo de nuestra vida?

¿En dónde nos posicionamos nosotros y dónde queda la otra persona?

Cuando nos compramos la idea de que nosotros tenemos “La Verdad”, “La Razón”, que cómo observamos el mundo es “La Realidad”, automáticamente estamos jugando un juego que ya está perdido y que nos lleva a sufrir, ya que existirá una brecha entre lo que consideramos que “debería” suceder o cómo el otro “tendría” que actuar, pensar, sentir, y lo que finalmente acontece.

Comprender esto nos permitirá observar con ojos más compasivos a los demás y nos invitará a construir puentes en la diversidad que nos permitan encontrar posibilidades que nos enriquezcan e incluyan a todos.


Para más información

Ig: @lucasmarsico.coach

Mail: [email protected]

Tel: 011 44183582

 

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