viernes 01 de marzo del 2024

Marina Monk: “El cuerpo habla y no lo hace de cualquier manera”

Las emociones estancadas y las historias de frustraciones son la fuente que está detrás de síntomas, dolores y enfermedades que molestan y, muchas veces, incapacitan. Hay maneras de liberar al organismo, colaborar con la medicina convencional y abordar estas problemáticas. Galería de fotosGalería de fotos

CREDITO CARAS

Cuando hay dolores o síntomas, antes de investigar por internet¸ es importante tener pautas de cuidado y consultar a los profesionales que correspondan. Y luego, antes de prender la computadora para comenzar a buscar en google, sería interesante hacerse algunas preguntas:

¿Quiénes son nuestros referentes? ¿Qué elegimos leer? ¿La información que estamos a punto de buscar nos traerá tranquilidad aun sabiendo que hay acciones para realizar o nos dará miedo e impotencia?

Muchas veces, cuando algo nos duele o cuando hay un síntoma, lo primero que aparece es el miedo a tener "algo malo", aun cuando hayamos tenido un control reciente y nos sabemos sanos o o cuando esa molestia es recurrente a través de los años y es conocida.  Pequeños dolores, molestias musculares, puntadas que aparecen en determinados momentos del mes, mareos post día laboral intenso, zumbidos, y una larga lista de síntomas en la vida cotidiana que no requieren atención médica, pero se llevan gran parte de nuestra atención. Vale aclarar que las enfermedades cualquieras sean, también se tratan del “cuerpo hablando”, más en esos casos, el ejercicio de saber de qué se trata, deberán ser a la par de los abordajes y tratamientos concretos que cada uno elija.

“Cuando hay una emoción intensa desagradable, un drama o situación que se viva, un miedo intenso, sea justificado o no, y esa emoción o estrés es inesperada, o no se puede expresar, compartir, entender y se vive en aislamiento, el cerebro activa una forma de “ayudar” al sistema para que no colapse todo. Si habláramos de electricidad sería una forma de evitar el cortocircuito por sobrecarga y que se incendie. Pero esa ayuda, no es al azar o de cualquier manera. Tiene una lógica “bio-lógica”. Es decir, según cuál es esa situación que se vivió de manera intensa, inesperada, o que tampoco nos dimos cuenta todo lo que nos pasó, el cerebro va a usar los órganos y funciones del cuerpo que tengan que ver con ese tema, para poder abordarla y resolverla. Es como si el cerebro dijera: “ya que es mucho para vos, yo te ayudo, ¿de qué se trata el problema? Yo tengo esta herramienta” Y hay técnicas para lograr sanar esa enfermedad o síntoma que se manifiesta, como la biodecodificación”, aclara la Dra. Marina Monk (M.N 103415) Médica de Familia, Biodecodificadora, Terapeuta holística, creadora del Espacio Biointegra y facilitadora de talleres de Biodecodificación y Constelaciones Biointegra.

- ¿Qué es la biodecodificación?

La biodecodificación es una técnica que nos permite identificar los conflictos emocionales que se esconden detrás de los síntomas físicos. En otras palabras, el cuerpo habla y nos muestra lo que no podemos expresar. La biodecodificación nos ayuda a entender qué emociones o situaciones están afectando nuestra salud y a encontrar soluciones para tratarlos.

¿Cómo funciona la biodecodificación?

La biodecodificación se basa en la idea de que el cuerpo es capaz de curarse a sí mismo si le proporcionamos las herramientas necesarias para hacerlo. Cuando nos enfrentamos a una situación estresante o emocionalmente desafiante, nuestro cuerpo se prepara para responder, y cada parte de él tiene un papel que desempeñar en esa respuesta. Por ejemplo, si sentimos una presión en el pecho, es posible que estemos experimentando una emoción intensa que no podemos expresar. Al identificar la emoción y trabajar en ella, podemos liberar la tensión en el pecho y permitir que nuestro cuerpo se cure a sí mismo. Si el problema es lo que no se pudo decir, va a usar la garganta o las cuerdas vocales, y puede haber faringitis o afonía. Para lo que escuchamos que nos disgustó, por ejemplo, una gran discusión, una otitis. Si hubo estrés porque no queríamos ir a donde estábamos obligados a ir, el ciático será un excelente modo de gestionar esa contradicción. Cuando parece que somos el único sostén posible para alguien o para la familia, los temas de las vértebras lumbares se harán presente. Un estrés por separación, serán alergias, porque la piel es el órgano de contacto y de relaciones. Temas ginecológicos pueden tratarse de los vínculos sexuales, mientras que las contracturas musculares hablar de la impotencia y las broncas, las diarreas de todo aquello que quiero que pase rápido o la gastritis incomprensión o ira en el territorio, y así… El cuerpo habla de aquello que vivimos y no pudimos hablar o no lo hicimos de modo suficiente o adecuado, porque tampoco podemos estar expresando absolutamente todo lo que vamos viviendo. Entonces, un modo sanador o apaciguador de abordar los síntomas -además de ser lo más conscientes posible de lo que sentimos, y expresarlo- es cuando aparecen, observar de qué se trata y registrar qué nos sucedió antes; por ejemplo, cuando me enojé en el trabajo o en mi casa que lo pensé y lo sentí, pero que seguí sin registrarlo. A veces, con solo darse cuenta, los síntomas ceden. Otras, hay que hacer algo con ello. Y muchas, aunque sepamos de qué se trata, no podemos expresarlas porque el enojo es con un jefe, un familiar que no queremos lastimar, o con alguien a quien no tenemos acceso. La buena noticia es que para nuestro cerebro no importa si se trata de algo real, imaginario, simbólico o virtual, todo es real. Entonces podemos colocar un almohadón con un cartelito que diga el nombre y decirle todo lo que queremos o sacudir un poco o revolearlo. Vale todo ¡y no hay problema porque no es magia negra!, es expresión. También se puede hacer una carta, leerla imaginariamente y quemarla. Otras veces cuando el síntoma permanece o hay enfermedades más importantes, se requiere de un acompañamiento específico de profesionales biodecodificadores, decodificadores biológicos, especialistas en 5 leyes u otros profesionales que atiendan mente-cuerpo con abordajes holísticos.

- ¿Cómo se aplica la biodecodificación en la práctica?

La biodecodificación se aplica de diversas maneras, dependiendo del terapeuta y de las necesidades del paciente. En general, el terapeuta se enfoca en ayudar al paciente a identificar las emociones que están causando sus síntomas y a encontrar maneras de trabajar en ellas. Esto puede incluir la exploración de los recuerdos y experiencias pasadas del paciente, la identificación de patrones de pensamiento negativo o limitante y la búsqueda de soluciones para abordarlos. También puede incluir técnicas de visualización, meditación y relajación. La técnica se ha utilizado para tratar una amplia variedad de problemas de salud, desde dolores de cabeza y problemas digestivos hasta trastornos emocionales como la depresión y la ansiedad. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la biodecodificación no es un sustituto de la atención médica convencional. Siempre es importante consultar a un profesional médico si se experimentan síntomas preocupantes.

- ¿Quiénes pueden beneficiarse de la biodecodificación?

Cualquier persona, con o sin experiencia anterior, que experimente síntomas físicos o emocionales puede beneficiarse de la biodecodificación, solo hay que tener algunos cuidados con quienes toman medicación psiquiátrica. Cada terapeuta trabaja con su manera particular, pero en general, y en mi consulta en particular, utilizamos la palabra, la visualización, la terapia vibracional con cuencos tibetanos, la meditación, técnicas de Constelaciones Familiares, técnicas de integración cerebral y el Arte, todo para trabajar sobre la historia personal de vida, la etapa de la gestación y el árbol genealógico.

 

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Tel: +54 9 1149702923

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FB: Biointegra (doc Marina Monk)

 

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