jueves 9 de abril de 2020
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ESPECTáCULOS | 22-02-2020 09:12

Marcelo Polino muestra su vestidor y su colección de moños y trajes

El jurado del "Bailando" cuenta cuántos diseños tiene y su pasión por sus prendas favoritas. Galería de fotos

Marcelo Polino no exagera cuando dice que tuvo que comprar una baulera en su edificio porque no cabía una sola prenda más en su vestidor. Tampoco cuando menciona que por lo menos dos veces al año, desde hace 15, vuela a los mercados más top de la capital de la moda en busca de géneros importados para confeccionar sus propios conjuntos a medida. “Viajo a París a comprar telas, a un barrio muy pintoresco cerca de Montmartre donde van los diseñadores más jóvenes de Europa. Toda la ropa me la mando a hacer por una pareja de sastres, Luisa y René. El corta y su mujer cose. La ropa de perchero no me queda bien porque soy muy flaco y como me gusta que me quede todo bien entallado necesito que me lo hagan sobre mí. Aunque vea un saco que me encante siempre hay que tocarlo o hacerle algo. Soy muy metódico y no me distraigo comprando otras cosas. No compro ni una zapatilla porque pienso: ¡Esto me va a ocupar lugar sobre lo que vine a buscar!. Estuve en Europa a principios de 2019 y me traje para todo el año, antes de que se triplicara el dólar y explotara todo”, asume quien tras una breve temporada teatral en Mar del Plata, luego de la desvinculación de su colega Antonio Gasalla (78) del espectáculo que compartían en el teatro Radio City, reflexiona:“Fue abrupto el final y me preocupé porque es mi amigo. Pero está muy bien, atendido por los médicos y ocupándose de su salud con los chequeos. Se estima en el mes de abril hacer una gira en Uruguay con la obra que ya estaba planeado”.

Organizado y metódico, posee un generoso closet con sacos exhibidos en percheros por temporada como si fueran de boutique y su ítem estrella es una colección importada de moños almacenados en cajas según el color. “Tengo como 700, son mi prenda fetiche y siempre que la gente viaja me trae tres o cuatro. Antonio Gasalla me trae pilas de Nueva York, Teté Coustarot también. Ángel de Brito me trajo una bolsa llena de moños. Es un regalo que no es caro y es práctico. Los empecé a usar de casualidad una vez en el Reality ‘Soñando por cantar’, de Marcelo Tinelli, y ese día triplicamos el rating. Entonces El “Chato” —Prada— me dijo: ¡No vengas nunca más sin moño!. A partir de ahí me los empezaron a hacer y algunas marcas me ofrecieron lanzar mi propia línea”, cuenta quien para hacer espacio a nuevas prendas suele donar a “La Casa del Teatro” algunos de sus conjuntos “más Polinescos”, como aclara. Cuidadoso de su imagen —a tal punto que prefiere no mencionar su edad— entrena dos veces por semana en su justa medida, “porque no puedo perder peso”, y sigue una dieta vegetariana coacheada por Nacha Guevara. “Como soy tan flaco Nacha me dijo: ‘¡Tomate la licencia de comer pescado para que tengas más nutrientes, sino vas a desaparecer!’. Como peso 65 kilos y mido 1.80, a diferencia del mundo que quiere adelgazar yo tengo que hacer dieta para no bajar de peso porque tiendo a eso. Pierdo 500 gramos y tardo como 15 días en recuperarlo”.

Partidario del botox y “la meso” (mesoterapia) el periodista más filoso prioriza la salud ante cualquier tratamiento estético. “Me cuido un montón y por eso me hago medicina Ortomolecular con el doctor Mühlberger hace casi 10 años. Voy cada 10 días y me hacen una limpieza profunda, un tratamiento de láser y a través de sueros que me aplican en el brazo me pasan todas las vitaminas que necesito”.

Atrás quedó la eterna lucha en la que se embarcó durante siete años para convertirse en padre adoptivo. Sin embargo, para el conductor de “Polino Auténtico” (que reemplazará en la conducción de Intrusos Jorge Rial hasta el mes de marzo) nada empaña la conexión “padrino-ahijada” que mantiene con Matilda, hija de Luciana Salazar. “El que tengo con Matilda es un amor muy profundo. Además de ser bella, es una nena buena; nunca llora ni hace berrinches. Viene a mi casa y me dice: I Love You. ¡Habla en inglés y yo me la quiero morfar! Estoy totalmente enamorado de ella”. Vigente como pocos, el periodista cuyo ritual “fashion” se convirtió en parte de un hobby, promete volver a París previo a su reincorporación al “Bailando”. “Intentaré tomarme unas vacaciones e iré a comprar las telas como todos los años”, adelanta el Jurado más antiguo del certamen televisivo que mientras posa entre moños de seda, concluye la nota con una confesión: “Mis 12 años como Jurado de los reality con Marcelo equivalen a dos departamentos de ropa”.

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Sabrina Galante

Sabrina Galante

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