viernes 22 de marzo de 2019
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ACTUALIDAD | 13-10-2018 20:38

Rodrigo Romero en la piel de "El Potro" habla de su amor por Jimena Barón

El actor se confiesa por primera vez en CARAS y afirma: "A Jimena Solo la podes adorar". Mirá la nota Galería de fotos

La suya, dice, es “una película dentro de otra película” y en esa afirmación hay mucho de cierto.Y es que la vida de Rodrigo Romero (30), un ex albañil cordobés que ja- más había actuado o cantado transcurría, hasta pocos meses atrás, muy lejos de cualquier set de cine o tele- visión. Pero un parecido asombroso con su ídolo desde la niñez, ese que le inculcó su madre, y un casting que lo convocó desde Facebook, además de un talento innato, le cambiaron el rumbo de manera inesperada.

Elegido entre más de 500 aspiran- tes, Romero no sólo logró ponerse en la piel del afamado cuartetero sino que en “El Potro, lo Mejor del Amor”, la esperada biopic de Rodrigo Bueno que acaba de estrenarse, logra una composición que despierta tanto elogios como emoción. Con el sello de Lorena Múñoz, la directora detrás de la exitosa “Gilda. No me Arrepiento de este Amor”, la película cuenta además con un elenco de figuras: Florencia Peña, como Betty Olave. madre de Rodrigo, Fermán Mirás, en el rol de “ El Oso”, su representante, y con Jimena Barón en el personaje de Marixa Balli, uno de los grandes amores que marcaron la vida del cantante cordobés.

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“Fue muy emocionante verme, por todos los condimentos que tiene: el poder hacer de mi ídolo y el de mi vieja, porque ella lo seguía desde que Rodrigo era conocido como ̈El bebote ̈, y el tener la posibilidad de actuar y conocer Buenos Aires. Fue toda una aventura”, admite Romero, quien en febrero dejó su vida en Córdoba para insta- larse en Buenos Aires y comenzar con el exigente proceso para inter- pretar a Rodrigo. “La primera vez que lo ví fue en el Club Central Argentino, en Río Cuarto, de donde soy. Me acuerdo que tenía una remera negra, bien apretada al cuerpo, unos jeans claros y sus botas de serpiente, toda la facha. Fuimos a comprar las entradas anticipadas con mis viejos, a ¡8 pesos! ”, rememora.

“Empecé a imitarlo en mi pre-adoles- cencia. Yo también usaba el pelo largo, después cortito. Cuando Rodrigo falleció, yo entré en primer año, el único año del secundario que hice. Ahí fue cuando empecé a convivir con ser parecido a él. Me lo decían y jugaba a ser él, pero nunca se me ocurrió hacerle un tributo o cantar. A Rodrigo lo construí desde el amor y el fanatismo. Desde que lo conocí y hasta hoy  no hay un día que no lo escuche. Siempre hay un tema de ̈Ro ̈”, reconoce. Tanto él como sus parientes tuvieron que firmar un contrato de confidencialidad para la película.

“Yo vengo de familia trabajadora. Tuve todas las posibilidades, por- que era un pibe muy capaz y en la primaria hasta tenía un promedio más alto que el abanderado, pero ¡era un indio! Pude zafar durante la primaria, pero ya en el secundario no, porque me echaron”, cuenta con humor Romero, quien al igual que Rodrigo también dejó los estudios en primer año. “La diferencia es que a él no lo echaron, ¡se fue solo!”, agrega entre risas.

Para esa misma época, los padres de Romero se separaron y entonces le tocó al mayor de la casa salir a trabajar: “Me quedé como el hombre de la casa, porque esa fue la tarea que me dejó mi viejo antes de irse. Se fue y empecé a laburar de lo que había. Laburo desde los 13 años en la construcción y hoy sé como levantar una casa. Hice un poco de plomeria y trabajé como obrero engeneralycomopintor.Alos15tam- bién lo hice en una verduleria y hasta en un frigorífico de pollos. La calle está”, afirma el debutante actor.

Los afiches de “El Potro, lo Mejor del Amor” se ven en todo el país y la polémica por cómo se eligió contar la historia del cuartetero ya explotó y así y todo Romero dice que aún no entiende la magnitud de lo que hizo. “Y está buenísimo porque siempre fue como un juego; aún sabiendo la seriedad del proyecto. Me comprometí al 100 por ciento. Descubrí el actuar y cantar y me gustaria poder vivir del arte, pero entiendo que es un camino largo y, como novato, la clave es estudiar; quiero aprender de todo. Estoy con la cabeza abierta”, confiesa.

Padre de tres chicos, Rubí, Ryan y Romeo, de parejas anteriores, Ro- drigo reconoce cierta rebeldía y un pasado con algunos claroscuros. “Tuve mi época de rock and roll. Vengo de un barrio muy humilde, que hoy está bien pero años atrás era muy picante. Yo era el chabón que se cagaba a trompadas en la calle. Tengo mis vivencias, pero con todo ésto descubrí un nuevo Rodrigo. Uno que me gusta más y que amis hijos y viejos también les va aguantar más. Quiero agarrar a ese nuevo Rodrigo que la vida me pone adelante. Aunque no sé cómo va a seguir ésto, descubrí una vocación”, se sincera.

Una vez elegido, Rodrigo trabajó muy duro junto a dos coaches que lo entrenaron como actor—Maria Laura Berch y Tati Rojas—y tam- bién lo hizo vocalmente para cantar los temas del cuartetero. Lorena Muñoz, directora del filme, no hace más que elogiar su desempeño en una película que fue recibida con excelentes críticas tras su estreno. Además de contar los inicios de Rodrigo, la relación con su padre, la fama y sus romances, la biopic no escapa a los excesos que estuvieron presentes en su vida.“Rodrigo fue feliz porque tocó el cielo. Eso es lo que quería y logró. No debe haber sido fácil ser quien era ¿Qué era lo que entristecía? Posiblemente muchas cosas, entre ellas, el no poder estar con su hijo y la prensa dañina de aquel entonces. También las mujeres suelen enloquecer y lo digo en primera persona, por- que me ha pasado. Hizo más que suficiente para ser lo que es: hoy Rodrigo es Patria”, dice Romero.

Para que el largometraje fuera una realidad, Ramiro Bueno (20), hijo del cantante y Patricia Pacheco, debió ceder los derechos de la historia. Una vez superada esa instancia, el joven también accedió a participar en la película, como uno de los músicos de su padre. “Me parece que mientras yo iba haciendo el casting, a él le mostraban los candidatos. Tuvimos la oportunidad de conocernos y compartir la filmación y hoy en día Ramiro es un amigo más, de esos hermanos que te da la vida. Anoche, por ejemplo, hablamos hasta las tres o cuatro de la madrugada. A veces también salimos a bailar. Para mí, tenerlo cerca a Rami es lo más cerca que puedo estar de mi ído- lo. Soy un afortunado. Hemos llorado, hemos reído; la verdad que es un pende- jaso, lo adoro”, admite con emoción evidente.

“Siento que, al igual que Rodrigo, a mí me gusta provocar y gustar; andar bien empilchado, porque soy un tipo coque- to, como lo fue él. Después, puedo decir que físicamente soy la versión copetín de Rodrigo”, agrega sin dejar de reir Romero, para luego confesar que la escena que más le costó hacer fue la del trágico final de Rodrigo. Cómo si algo más faltara en toda esta “aventura”, su debut en cine también lo sorprendió con una relación amorosa con su compañera de elenco: Jimena Barón.

“Sí. La película me trajo una novia. Jimena me gustaba desde mucho antes. Cuando me enteré que ella iba a hacer de Marixa Balli me volví loco. La conocí en marzo, en el Día de la Mujer, y me quedé deslumbrado, porque es...una potra. Nos fuimos conociendo, fueron pa- sando cosas y nos terminamos enganchando. Tuvimos un noviazgo de unos cuántos meses, para el ámbito de afuera fueron dos pero la verdad es que fueron algunos más. Y se terminó hace poquito, hace unos días. Reencuentros habrá siempre porque nos adoramos. Es una flaca a la que sólo podés adorar”, asegura Romero. La pareja blanqueó su amor en julio y en las playas de Río de Janeiro, pero a las pocas semanas la relación llegó a su fin.

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“Creo que esto que me toca vivir a mí y la exposición que ella tiene generan tiempos en los que que nos cuenta acompañarnos. Y que yo, que estoy en esta burbuja, también puedo hasta meter la pata. Nos separamos en buenos términos, pero nos vemos y hablamos todo el tiempo. ¿Si tenemos una relación libre con Jimena? Puede ser”, reconoce con picardía el actor, quien no declina en su deseo de reconquistar a su ex: “Jimena describe que somos amigos, pero yo le dije que nunca vamos a ser amigos. El amor te lleva a persistir. Es que yo no imagino no verla, no hablarle. La extraño y creo que ella también a mí ¿Quién sabe? Antes de ayer estaba levantando paredes y hoy estoy trabajan- do de actor, de novio con Jimena Barón por Brasil y mañana tal vez estoy de nuevo en la obra. Pero ¿sabés qué? No creo que pase eso porque lo que viví me gustó mucho y lo quiero intentar. La caradurez fue lo que me trajo hasta acá”.

Alejando Luciani - Producción  - Alejandro Palacios - Fotografía

Agradecimientos: Asistente de fotografía: Cristian A. Álvarez. Pelo y make up: Elvira Hasenclever, @hasen_mkandhair. Academia de Box Miguel A. Castellini. González Exclusivo. Forcefield. New Balance. Daryus Carambula.

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