jueves 01 de octubre del 2026

Entrenamiento y pausas activas: dos hábitos que deben ir de la mano

La importancia de complementar el entrenamiento con breves momentos de movimiento a lo largo del día para cuidar el cuerpo y favorecer el bienestar físico y mental.

Entrenamiento y pausas activas: dos hábitos que deben ir de la mano
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¿Por qué entrenar algunas veces por semana no reemplaza la necesidad de movernos durante el día?
El entrenamiento es fundamental para desarrollar fuerza, movilidad, flexibilidad, coordinación y resistencia. Sin embargo, realizar una clase algunas veces por semana no evita que pasemos muchas horas seguidas en una misma posición. Nuestro cuerpo está diseñado para moverse y necesita estímulos frecuentes. Por eso, además de entrenar, es importante interrumpir los períodos prolongados de inactividad e incorporar movimiento en la rutina cotidiana. Ambos hábitos se complementan y contribuyen a una mejor calidad de vida.

¿Qué diferencia existe entre una pausa activa y una sesión de entrenamiento?
Una sesión de entrenamiento tiene una planificación, objetivos específicos, una duración mayor y una intensidad adaptada a cada persona. Busca generar progresiones y mejorar distintas capacidades físicas. La pausa activa, en cambio, es una interrupción breve dentro de la jornada. Puede incluir movilidad articular, estiramientos suaves y ejercicios de respiración. No reemplaza el entrenamiento, pero ayuda a aliviar tensiones, disminuir la rigidez y recuperar energía y concentración.

¿Qué efectos puede tener en el cuerpo y en la mente permanecer muchas horas seguidas en la misma posición?
Mantener una misma postura durante períodos prolongados puede generar rigidez, molestias en la espalda, el cuello, los hombros y las caderas, además de sensación de cansancio físico. También puede influir en nuestra atención, energía y estado de ánimo. Cambiar de posición y realizar movimientos simples nos permite reconectar con el cuerpo, liberar tensiones y retomar las actividades con mayor claridad y bienestar.

¿Cómo podemos incorporar pausas activas sin alterar nuestra jornada de trabajo?
No se necesita demasiado tiempo ni equipamiento. Podemos levantarnos, caminar unos minutos, movilizar la columna y las articulaciones, estirar suavemente o realizar respiraciones conscientes. Lo importante es sostener el hábito y adaptar cada ejercicio a las necesidades de la persona. Integrar pausas activas durante el día y un entrenamiento regular, seguro y consciente es una forma efectiva de cuidar el cuerpo y la mente.

 

Sofía Fonrouge
Docente y coach en movimiento y bienestar
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Estudio Boutique: Recoleta, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

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