El drama de “Palmiro Caballasca”: Ciego, en la calle y sin medicamentos (CARAS)
FUERTE RELATO

El drama de “Palmiro Caballasca”: Ciego, en la calle y sin medicamentos

El actor Alejandro Lamarque, recordado por su personaje en “Señorita maestra”, vive en una casilla precaria, sin agua ni baño.

Alejandro Lamarque entre 1983 y 1985 fue conocido por darle vida a Palmiro Caballasca, su personaje en la tira “Señorita maestra”, pero el actor hoy en el día le toca afrontar una dura realidad. Completamente en la indigencia, vive en una precaria casilla de San Vicente y no tiene trabajo ni dinero para comprar los medicamentos que necesita por sus problemas de salud. 

Esta historia se dio a conocer en un movil para Crónica, en donde un oftalmólogo lo revisó y determinó que su ceguera es definitiva o no tiene cura. "Me quedé ciego hace un año. Me dejé estar y me agarraron cataratas. Soy hipocondríaco y tengo la presión ahora en 20/10”, dijo. 

La ex estrella de televisión hoy vive en una casilla de sin paredes, sin baño ni agua potable. “Es un asco como estoy viviendo, ni un perro puede vivir así”, reclamó.  “No tengo quien me ayude. Vivo acá en el medio del campo y a la gente de este lugar no le puedo pedir nada más. Vine por seis meses y hace dos años que estoy acá", dijo en diálogo con Diego Moranzoni. 

“No tengo baño y tengo bolsas llenas de porquería porque nadie viene a sacarme nada”, comentó. Alejandro tiene una hija de 20 años a la que hace tiempo que no la ve: “Tiene dos pibes, está descerebrada, le decís dos palabras y se pone histérica. Está a full con su familia y no quiere que hable de ella. Dice que le da vergüenza que yo cuente en Crónica cómo estoy viviendo. Hay un chico que a veces me ayuda para hacerme las compras”, aseguró en el movil para Crónica 20.20. 

“Pedí en el hospital que me lleven a que me operen los ojos y me dejaron tirado. Si alguien que está viendo se copa, necesito que me hagan una ecografía para ver si lo de mis ojos es operable. Yo googleé todo sobre mi tema de los ojos y sé que en veinte minutos recupero la vista. Y si me curo me puedo arreglar solo. Tengo una camioneta acá en mi casa que si puedo ver la arreglo y vuelvo a laburar”, sostuvo, quien además tiene una fractura en un brazo, producto de una caída en noviembre pasado.

El hombre en cuestión aseguró que sobrevive con ayuda del estado: “Llamo a Desarrollo Social para que me dé la comida. Tengo un canuto guardado de dinero pero no tengo quién me vaya a comprar, porque los vecinos están lejos. Esto es campo y no tengo a nadie cerca de casa”.

“Tengo una historia de mierda. No conocí a mi padre y mi mamá me sacó el primer sueldo de la tele. ¿Cómo llegué a esto? Me dejé estar por gil. Yo no soy pobre, vivo aquí porque no tengo para pagar una sirvienta. Perdí como en la guerra cuando vendí la casa que tenía a un dólar de veinte pesos. Vivo así porque no puedo ver”, explicó. 

Hasta hace un año trabajó como remisero, pero quedó ciego y ay no pudo manejar más. “Mi vieja me echó de casa junto con mi hermano menor. Ella está postrada. No quiero nada de mi hermano”, expresó. “Necesito la vianda de comida que dicen que dan para la gente que no tiene. Irme de acá si me pueden poner con gente copada que me cuide”, expuso. 

“Estoy agradecido de corazón. Tengo que pedir también alcohol en gel, lavandina y cosas de limpieza. Necesito que el municipio venga a casa a llevarse todas las bolsas de porquerías que tengo acá”, concluyó, muy agradecido por la solidaridad del programa. 

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