El millonario reclamo de la ex de Eduardo Costantini: Teresa Costantini explica por qué recurre a la Justicia
A 25 años de la creación del MALBA, la cineasta reclama por un conjunto de obras que, según sostiene, entregó para integrar el acervo fundacional del museo.
A 25 años de la creación del MALBA, Teresa Costantini decidió llevar a la Justicia un reclamo relacionado con un conjunto de obras que, según sostiene, entregó para la conformación del acervo fundacional del museo. La ex esposa de Eduardo Costantini envió una extensa carta a los miembros del Consejo de la institución en la que explica los motivos de su decisión y reconstruye el vínculo que mantuvo durante décadas con el empresario y coleccionista.
En su relato, Teresa asegura que aquellas obras no fueron entregadas originalmente como una donación, sino como un acto de confianza hacia quien entonces era su marido. "Cuando se trató de dar forma al acervo original de este Museo, no dudé ni un segundo en que las piezas que integraban la colección pasaran al Museo", escribió.
Teresa Costantini
Teresa y Eduardo Costantini estuvieron casados durante casi tres décadas y tuvieron cinco hijos. En la carta, ella recuerda aquellos años y el proyecto que compartieron alrededor del arte.
"Lo hice en un acto de confianza teniendo en cuenta lo que mi ex esposo significaba para mí, con la mano abierta para ayudar a que ese sueño se materializara", señala. Y agrega: "Éramos, y aún lo somos, ambos dueños de una Colección que podía abrirse al mundo".
Con el paso del tiempo, sin embargo, aquella confianza se transformó, según su versión, en una situación que hoy considera necesario revisar judicialmente. "Eso es lo que hoy, a la distancia, podría entenderse como un error: no de generosidad, sino de previsión. Creí que la confianza alcanzaba. Hoy sé que no alcanza", afirma.
Malba
Teresa Costantini y su salida del MALBA
En la carta, la ex mujer de Costantini también habla de lo que describe como un "destierro silencioso" del museo que dice que ayudó a fundar. "Sin una palabra formal, sin una explicación, fui convertida en persona no grata dentro de una institución cuyo acervo fundacional yo había ayudado a integrar. Desterrada del MALBA", sostiene.
Teresa asegura que durante años eligió mantener el silencio y preservar su vida privada. Pero explica que ese silencio llegó a un límite a partir de dos nuevos conflictos judiciales: uno relacionado con el apellido que lleva y otro vinculado con la validez de su matrimonio.
"El silencio tiene un límite", escribió. Y en otro de los pasajes más contundentes de la carta sostiene que esas acciones "no son, como podría parecer, hechos aislados", sino que forman parte de una ruptura que, según su interpretación, comenzó antes.
"¿Cómo no van a ser capaces de avanzar sobre algo menos importante?". Ese es uno de los argumentos centrales que Teresa presenta para explicar por qué decidió recurrir ahora a la Justicia para proteger las obras.
Teresa Costantini
"He decidido judicializar protegiendo mis obras basadas en un más que fundado temor: ¿si han sido capaces de ir sobre mi identidad y sobre mi historia, lo que me constituye como persona, ¿cómo no van a ser capaces de avanzar sobre algo menos importante, que son las cosas materiales?", plantea.
Y continúa: "Cada gesto de exclusión, cada puerta cerrada, cada demanda artera ha ido construyendo, paso a paso, las condiciones para que esta fuera la única salida que me quedara".
La ex esposa de Costantini también establece una distancia entre su reclamo y el museo como institución cultural. "Esto no es un reclamo contra el MALBA como proyecto cultural", aclara, sino "un reclamo sobre la verdad de cómo se constituyó parte de su acervo, y sobre mi derecho a proteger lo que es mío".
En ese sentido, cuestiona que su nombre haya quedado fuera de la historia de la colección. "La Colección que siempre debió llamarse Eduardo Costantini y Teresa Costantini", afirma.
El reclamo de Teresa Costantini
En otro tramo de la carta, Teresa sostiene que aquello que entregó hace 25 años tiene detrás una historia personal que no puede ser borrada. "Lo que entregué en su momento existió y existió con un nombre y una historia detrás: la mía", escribió.
Y aunque reconoce que ninguna institución ni ninguna decisión judicial puede modificar el pasado, considera que sí existe un derecho a que esa historia sea reconocida y a proteger aquello que entregó cuando las circunstancias eran otras. "A la justicia, en consecuencia, voy a recurrir", concluye.
La cineasta también utiliza una referencia literaria para describir el proceso que, según su mirada, atravesó durante estos años. Compara su situación con el cuento "Casa tomada", de Julio Cortázar, en el que los protagonistas van abandonando progresivamente distintos espacios de su vivienda. "Me han ido empujando de a poco, obligándome a retirarme habitación por habitación, hasta dejarme en el umbral", escribe.
Malba
Pero inmediatamente marca una diferencia con el desenlace del cuento: "El final no será como el del cuento: no me iré resignada. Tomaré lo que me pertenece, porque queda claro que me pertenece, y me iré sin remordimientos y sin mirar atrás".
Al cerrar su carta, Teresa vuelve a dejar en claro que su decisión no supone, según sus palabras, un enfrentamiento con el proyecto cultural del MALBA, sino la defensa de sus derechos sobre las obras y de una parte de la historia que considera inseparable de la creación del museo.
"Les escribo esta carta no para pedirles que tomen partido en un conflicto que no les pertenece, sino para que la noticia de esta acción judicial no los sorprenda", explica.
CARAS se comunicó con el departamento de Prensa del MALBA y aseguraron no estar al tanto de la carta enviada por Teresa Costantini.