Vero Lozano y Antonia (Instagram)
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Los días de Vero Lozano y su hija Antonia en Neuquén: paseos a caballo, fe y comida casera

Entre paisajes patagónicos, postales de devoción y momentos familiares, la conductora y su familia disfrutan de una escapada al sur argentino.

Verónica Lozano empacó sus valijas, cruzó el país y se instaló en la imponente provincia de Neuquén junto a su esposo, Jorge "Corcho" Rodríguez, y la hija de ambos, Antonia. Lejos de los estudios de televisión y las rutinas urbanas, la familia eligió un refugio natural donde reina la paz, el aire puro y la conexión absoluta con el entorno. Cada rincón del viaje ofreció una postal diferente, combinando la aventura al aire libre con tradiciones camperas muy arraigadas. Las imágenes compartidas en las redes sociales reflejan sonrisas genuinas, descanso profundo y un itinerario cargado de vivencias emotivas que atrapan a sus seguidores desde el primer instante.

Antonia, hija de Vero Lozano, en plena cabalgata.

Vero Lozano: Cabalgatas y postales junto a lugareños

Las jornadas cordilleranas arrancaban temprano con emocionantes paseos a caballo que permitían explorar los senderos más escondidos de la región. Antonia lideró las travesías ecuestres montada con absoluta destreza y luciendo ponchos típicos que abrigan del frío patagónico. En medio de los recorridos, compartieron charlas cálidas y mates con los pobladores locales, inmortalizando sonrisas junto a baqueanos de la zona.

La complicidad familiar se notó en cada plano, donde Verónica y su esposo acompañaron cada paso con orgullo y alegría. Los animales formaron parte central de la experiencia, ya que los majestuosos caballos acompañaron cada tramo de la travesía por llanuras abiertas y horizontes infinitos.

Jorge Rodríguez y su hija Antonia.

Fe, altares y devoción en el camino

Uno de los aspectos más conmovedores de la travesía consistió en la visita a diversos altares ruteros y grutas sagradas distribuidas a la vera de los caminos neuquinos. Verónica retrató con respeto las ermitas y definió este recorrido con una frase profunda: "Altares, promesas, pedidos silenciosos y gritados. Agradecimientos, ofrendas, velas, zapatillas, botellas, cartas y cucardas".

Algunos de los altares retratados por Vero Lozano.

En esos santuarios improvisados conviven figuras como Dios, María, José, El Gauchito, San Expedito, Ceferino, Laura Vicuña y La Desatanudos, a quienes describió como una "Banda de Milagros" siempre atenta y en escucha. La conductora reflexionó sobre cómo el viento patagónico se lleva las oraciones, los mantras, los llantos y las sonrisas de los caminantes que transitan la zona, mientras las nubes, el sol y la lluvia acompañaron las historias de amor y desamor de quienes transitan la ruta.

Fuego, calor de hogar y comida casera

Cuando bajaba el sol y la temperatura, el refugio hogareño se convirtió en el centro neurálgico del descanso familiar. Las fotografías y videos dejaron ver una imponente chimenea de ladrillos a la vista donde chisporroteaba un fuego constante y reparador.

Sobre las hornallas y junto a las llamas, la familia disfrutó de platos caseros tradicionales, destacándose un divertido momento donde Verónica sirvió con alegría un plato humeante de ñoquis con salsa y carne. De esta manera, entre la naturaleza, la fe y la cocina hecha en casa, Verónica Lozano coronó unas vacaciones inolvidables donde el disfrute y el amor familiar fueron los verdaderos protagonistas.

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