Maca Rinaldi y su hija Amanda (INSTAGRAM/@macarinaldiok)

Maca Rinaldi mostró los nuevos juguetes Montessori de su hija Amanda: "Me invitaron a tomar el té"

Más allá del juego, las fotos muestran un entorno armado para acompañar su crecimiento.

“Me invitaron a tomar un tecito”, escribió Maca Rinaldi en sus redes junto a una serie de fotos donde se la ve compartiendo un momento con su hija Amanda, fruto de su relación con Federico Hoppe. La secuencia es simple: una mesa baja, un set de té y las dos concentradas en el juego. Pero detrás de esa imagen hay algo más armado, donde el espacio y los objetos tienen un peso claro.

Maca Rinaldi y un espacio pensado para el juego de Amanda

El primer impacto lo da el fondo, un mural de gran escala con hojas en tonos verdes suaves cubre toda la pared y funciona como telón. No es un detalle menor: ordena el ambiente y le da identidad. Sobre esa base aparece una cama baja en tonos crudos y beige, con almohadones que apenas suman algo de color. 

Maca Rinaldi y Amanda, en su juego de té.

La luz entra desde un ventanal con cortinas de gasa que filtran el exterior y bajan todo a un tono más parejo. En el centro, una mesa redonda de madera con dos sillitas arma el foco. Todo está pensado a escala infantil, pero no desentona con el resto. Lo mismo pasa con el set de té: piezas simples, en tonos neutros, lejos de los colores estridentes.

Maca Rinaldi y la elección de juguetes Montessori para Amanda

Ahí aparece también el enfoque Montessori, cada vez más presente en este tipo de elecciones. La lógica es bastante concreta: que los chicos aprendan haciendo, con objetos reales y situaciones que los inviten a participar. Ese mismo criterio ya había aparecido en otro contenido que subió a redes. En una historia, Amanda usaba una torre Montessori en la cocina, una estructura de madera con escalones, plataforma y barandas que le permiten llegar a la mesada sin riesgo. Más que un apoyo, funciona como una herramienta para sumarlos a lo cotidiano: cocinar, lavar frutas o simplemente mirar desde otra altura.

El momento del “tecito” va en esa misma línea, Maca Rinaldi se inclina y sigue el juego, mientras Amanda queda concentrada en lo que tiene adelante. Ese tipo de armado no es casual: el enfoque Montessori se busca que los chicos trabajen con objetos reales y a su escala, en un entorno ordenado donde cada objeto tenga una función clara. El set no aparece como algo aislado, sino como parte de ese criterio: materiales simples, accesibles y pensados para que el chico los use sin depender del adulto.

 

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