Natalia Oreiro (Instagram)
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Natalia Oreiro, a sus 49 años: “Yo quería ser actriz para que me quisieran, para que mis padres me vieran”

La actriz hizo un repaso de su carrera, combinando reconocimientos, proyectos y reflexiones.

Natalia Oreiro atraviesa un presente en el que los reconocimientos y los nuevos proyectos se combinan con una mirada más reflexiva sobre su recorrido. Con una carrera que abarca cine, televisión y música, se detiene a observar cómo las experiencias vividas marcaron su manera de entender la vocación y la vida cotidiana. En este momento, su carrera se entrelaza con desafíos artísticos y con una revisión personal que le permite valorar lo que eligió y lo que desea seguir construyendo.

Natalia Oreiro sorprendió al revelar por qué decidió dedicarse a la actuación

Natalia Oreiro, a sus 49 años, atraviesa un momento de plenitud profesional y personal. En medio del éxito de Narciso, la película que protagoniza junto a Adrián Suar, la actriz brindó una entrevista a la revista OHLALA! en la que reflexionó sobre su trayectoria y sobre el camino que la llevó a convertirse en una de las figuras más reconocidas del cine y la televisión en la región. Con la sinceridad que la caracteriza, compartió recuerdos de su infancia, sus motivaciones iniciales y la manera en que hoy observa su vida y su carrera.

Natalia Oreiro

Durante la charla, la artista recordó que, al recibir un reconocimiento en Málaga, se sorprendió por la dimensión de su recorrido. Más allá de los premios, lo que más la conmovió fueron las palabras de los directores con los que trabajó, quienes destacaron su calidad humana. Ese momento la llevó a reflexionar sobre sus orígenes y a reconocer que, de niña, soñaba con ser actriz: “Yo quería ser actriz para que me quisieran, para que mis padres me vieran”. Con el tiempo, esa búsqueda se transformó en vocación, pero también en un espacio de autoconocimiento.

Según explicó Natalia Oreiro, en sus primeros años, la aprobación de los demás ocupaba un lugar central en su vida. Con el paso del tiempo, aprendió a valorar más su propio proceso y a enfocarse en mejorar como actriz sin depender tanto de la mirada externa. Esa evolución la llevó a comprender que la actuación no solo es un oficio, sino también un camino de crecimiento personal. En sus palabras, lo importante es reconocer qué cosas hacen bien y cuáles ya no resuenan, en un ejercicio constante de observación.

Natalia Oreiro

Además, se animó a detallar cómo cambió su energía con los años. Recordó que, cuando llegó a la Argentina a los 16 años, se sentía como un torbellino, con una vitalidad que la impulsaba a hacer todo al mismo tiempo. Hoy, aunque mantiene la intensidad en su trabajo, se describe más reflexiva y pausada, con la necesidad de elegir mejor los espacios en los que quiere estar. Esa transformación, según contó, le permite disfrutar de cada proyecto con mayor conciencia.

El presente de Natalia Oreiro, marcado por la reflexión y el éxito

En este contexto, Natalia Oreiro destacó que actualmente se encuentra en una etapa revisionista, observando qué tipo de mujer quiere ser y cómo se proyecta hacia el futuro. Para ella, este proceso no implica detenerse demasiado en el pasado, sino reconocer qué aspectos de su vida la fortalecen y cuáles ya no forman parte de su presente. En esa búsqueda, la actuación sigue siendo un motor, pero también un espacio para canalizar emociones y energías.

Natalia Oreiro

La entrega de la Biznaga de Honor en Málaga fue un punto de inflexión en su trayectoria, explicó. Más allá del impacto de recibir un premio a la trayectoria, lo que más la movilizó fue la sensación de que, a pesar de sentirse joven, su carrera ya tiene un recorrido sólido. Ese reconocimiento la llevó a valorar el camino recorrido y a pensar en cómo quiere seguir construyendo su futuro en el cine y la televisión.

Aunque sigue siendo una mujer activa y multifacética, Natalia Oreiro reconoce que ya no le interesa estar en todos los espacios ni hacer todo al mismo tiempo. Prefiere elegir proyectos que la representen y que le permitan crecer, tanto en lo artístico como en lo personal. Esa selección consciente es parte de la madurez que hoy define su presente. La búsqueda de aprobación, que en sus primeros años fue central, hoy ocupa un lugar secundario frente a la necesidad de sentirse plena.

Natalia Oreiro

Natalia Oreiro atraviesa un momento en el que la madurez profesional se une a un proceso de reflexión personal. Con una trayectoria que la consolidó como referente en distintos ámbitos artísticos, se detiene a reconocer lo que aprendió y lo que aún desea construir. Entre nuevos proyectos y reconocimientos, encuentra un equilibrio que le permite disfrutar de cada etapa, sosteniendo una mirada más pausada y consciente sobre su vida y su carrera.

VDV

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