jueves 15 de octubre del 2026

Entrenar fuerza: una inversión en autonomía para el futuro

La Dra. María Adela Silveira explica por qué desarrollar fuerza y conservar músculo es mucho más que una cuestión estética. Galería de fotosGalería de fotos

Entrenar fuerza: una inversión en autonomía para el futuro
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Durante un viaje reciente volví a comprobar para qué entreno fuerza. El viaje estaba organizado desde hacía tiempo, pero surgieron algunos imprevistos de salud y los otros tres integrantes del grupo se encontraron con limitaciones físicas que les impedían cargar peso. De pronto, faltaban manos para repartir el equipaje y me encontré cargando valijas, mochilas y bastante más peso del habitual.

Mientras lo hacía pensé: la fuerza que entrenamos no queda en el gimnasio. La usamos en la vida.

Durante años, el entrenamiento de fuerza estuvo asociado principalmente con la estética o el deporte. Sin embargo, sus beneficios abarcan aspectos esenciales de la salud, especialmente a medida que envejecemos.

Entrenar fuerza: una inversión en autonomía para el futuro

¿QUÉ NOS APORTA ENTRENAR FUERZA?

FUERZA Y MASA MUSCULAR. Ayuda a preservar músculo y capacidad física, fundamentales para las actividades cotidianas.

SALUD ÓSEA. El estímulo mecánico del ejercicio de resistencia contribuye a mantener la fortaleza de nuestros huesos.

METABOLISMO. El músculo participa en la regulación metabólica; entrenarlo favorece la utilización de glucosa y la sensibilidad a la insulina.

EQUILIBRIO Y ESTABILIDAD. Fortalecer piernas y tronco mejora la capacidad funcional y, junto con ejercicios específicos de equilibrio, ayuda a prevenir caídas.

AUTONOMÍA. Levantarnos de una silla, subir escaleras, cargar las compras, jugar con nuestros nietos o levantar valijas: todo eso también requiere fuerza.

Por eso no pienso el ejercicio solamente como algo que hacemos para vernos mejor. Lo considero una inversión en el cuerpo que queremos habitar dentro de diez, veinte o treinta años.

Y aquí aparece otro concepto fundamental: el hábito. No hacen falta entrenamientos perfectos ni esperar el momento ideal. Se trata de comenzar de acuerdo con nuestras posibilidades, progresar de manera segura y sostener la práctica. Durante este viaje también seguí entrenando, aunque con otros horarios y una rutina adaptada.

Entrenar fuerza: una inversión en autonomía para el futuro

Porque sostener un hábito no significa hacerlo siempre de la misma manera.

No podemos prever todos los contratiempos que nos traerá la vida, pero podemos preparar nuestro cuerpo para responder. La fuerza se entrena antes de necesitarla.

 

Dra. María Adela “Teté” Silveira
INTEGRA-TT – Medicina Integrativa
Instagram: @dra_silveira
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