Josefina Porras, ¿cómo fueron los inicios en tu profesión?
Durante mucho tiempo intenté ser la psicóloga que “tenía que ser”. Hasta que entendí que no podía acompañar desde un lugar que no me representaba. Y que, para ayudar de verdad, primero tenía que animarme a ser humana.
Soy psicóloga, pero no la psicóloga que te imaginás.
Durante años creí que tenía que encajar en una forma de ejercer: seria, correcta, distante. Como si ayudar fuera no mostrarse demasiado, como si la cercanía restara profesionalismo. Pero algo de todo eso siempre me hizo ruido. Y la vida —como suele pasar— se encargó de desarmarme esa idea.
Equilibra no nació desde la teoría. Nació en un momento muy personal, donde nada de lo que sabía alcanzaba. Me encontré con más preguntas que respuestas, y en ese proceso empecé a escribir. A bajar lo que me pasaba, a ordenarme, a sostenerme como podía.
Sin darme cuenta, ahí empezó todo. Porque cuando me animé a compartir eso, algo cambió. Había un montón de personas del otro lado sintiendo lo mismo, pero sin animarse a decirlo. Y entendí que no faltaban herramientas, faltaban espacios más reales.
Entonces elegí romper. Romper con la idea del psicólogo lejano. Romper con el vínculo frío. Romper con el mito de que uno va a terapia solo cuando está mal.
Equilibra nace desde ese quiebre. Desde animarme a hacer una psicología más real, más cercana, más honesta. Donde el vínculo es central, donde hay confianza, donde el paciente no es un caso, sino una historia que importa.
¿Cuáles son los servicios que brindan a sus pacientes?
Actualmente somos un equipo de psicólogas con esta misma mirada. También creamos talleres y espacios grupales donde pasa algo muy potente: lo que creías solo, deja de serlo. Se comparten historias, se cae la exigencia, aparece algo más real.
Además, expandimos Equilibra con un libro de amor propio, un journal con ejercicios diarios y un podcast, Volver a mí, donde hablo de eso que nos atraviesa pero muchas veces no decimos.
Para mí, Equilibra no es solo un proyecto. Es una forma de mirar la vida. Es entender que el equilibrio no es estar siempre bien, sino poder sostenerte cuando no lo estás. Es dejar de exigirte tanto y empezar a tratarte distinto.
Porque si algo aprendí en este camino es que nunca vas a sentirte totalmente listo. Y nunca es tarde para animarte a ser quien sos.
Datos de contacto:
Lic. Josefina Porras (M.N 74.878)
Instagram: equilibra_psi
WhatsApp: 1123972293
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