domingo 9 de agosto de 2020
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ACTUALIDAD | 01-07-2020 10:50

Luis Novaresio y su novio Braulio Bauab se comprometieron

"Nos vamos a casar tras la pandemia", asegura la feliz pareja que blanqueó su romance en 2019. Galería de fotos

Cada historia de amor tiene infinitas complicidades y momentos que la construyen con su carácter único. Cuando hace un año, en el complejo habitacional Silos de Dorrego, en el Barrio de Colegiales, Luis Novaresio (56) y Braulio Bauab (53) se miraron a los ojos, sellaron un pacto de corazón a corazón que les transformaría la vida. Ahí comenzaron formalmente su relación, aunque hacía meses que se frecuentaban. En bien llegó a la redacción de CARAS la versión de que la pareja se iba a comprometer, recurrimos a la mismísima fuente, y ellos lo confirmaron porque sentían que no tenían nada que ocultar. Ese fue el disparador para que el conductor de “Novaresio en la Red” (lunes a viernes de 6 a 9 en el 910 de AM) y “Animales Sueltos” (lunes a viernes a las 23:15 por América), y columnista de Infobae; eligiera a esta revista para dar su primera nota junto al empresario inmobiliario. 

Novaresio y Braulio

   Con fotos tomadas por ellos mismos (no aceptaron la presencia de un fotógrafo de la revista para cumplir con el protocolo sanitario del aislamiento obligatorio), se retrataron con trajes de Rochas. Brindaron con champán, pusieron música electrónica y comieron el pastrón con preszalet que les mandó el chef Carlos Abraham. “Cuando sacó el estuche con los anillos, y después de que logré parar de llorar, en algún momento de la noche, nos pusimos los anillos”, dice Luis. Más tarde, cambiaron el look por algo más relajado, y no podían creer el paso que habían dado. “Nosotros pasamos la cuarentena en mi casa, y este compromiso tiene que ver con lo que se produjo a partir de esta convivencia. Al principio fue forzada por las circunstancias sanitarias, pero después se convirtió en algo muy placentero. Nosotros no pensábamos tener tanta cotidianeidad, pero lo cuarentena lo presentó de esta forma. Como Vera tiene su cuarto acá, ella pasa unos días con la mamá y otros conmigo, y se produjo una convivencia muy linda”, dice Braulio, quien sobre los anillos empieza a contar detalles relacionados con la complicidad de la pareja.

“Los anillos tienen inscripciones muy íntimas que tienen que ver con las pequeñas cosas que van construyendo una historia de amor. El anillo mío dice: ‘Callate Benedetti’, porque todos los días cuando se va temprano a la radio, Luis me deja una cartita de amor. Tengo un sobre enorme con todas”, comenta Braulio, y Novaresio lo interrumpe: “Generalmente no me gusta nada de lo que le escribo, pero una vez escribí algo que me gustó mucho. El después lo enmarcó, lo puso en un cuadro que colgó en su dormitorio. Pero otras veces le dije alguna obviedad, de esas que salen en los sobrecitos de azúcar, y me dijo que era algo muy cursi. Entonces yo lo miré y le dije: ‘Callate Benedetti’, como si él fuera Mario Benedetti y me gastaba a mí por lo que le escribí (Risas). El anillo mío dice: ‘Churro moi’, porque él a mí me dice ‘Churro’. O sea que sería ‘Churro mío’. Son códigos entre nosotros, complicidades”, agrega.  

Novaresio y Braulio

   —¿Luis, en algún momento pensó que hacer pública su elección sexual podía perjudicar su trabajo? 

    LUIS NOVARESIO:No. Antes no lo había hecho porque creía que era discriminatorio que a la gente gay se le propusiera un Coming Out (Salir del Closet). Yo no veo que los hererosexuales tengan que hacer ningún tipo de manifestación especial por estar enamorados o por desear a alguien. También pasó que, como yo tenía un grado de notoriedad mayor que antes, empezaron a molestarnos con algunas fotos. Y yo pensaba en Braulio, que es un empresario, un tipo sólido, que tiene una hija... Entonces la idea era comunicarlo hacia fines de 2019. Contarlo para que se terminaran las publicaciones que pudieran ser ofensivas, para él especialmente. Pero bueno, como Braulio tiene una parte lúdica muy desarrollada, es un tipo que se divierte y juega mucho, un día decidió subir una foto mía con un cartelito que decía: “Love”. Me preguntó si la podía subir. Le dije que no lo haga porque sino al otro día íbamos a tener varias cámaras de TV en casa. Y usó una frase que me conmovió: “Pará, tampoco sos tan famoso vos”. Porque él es un tipo sano que no está alienado por la discusión mediática. Yo le dije que no era por mí, que lo decía por él. Bueno, entonces subió esa foto y, efectivamente, al día siguiente había varias cámaras de canales en la puerta. 

   BRAULIO BAUAB:Salió mucho en los medios, en los portales, y me vino un “vértigo posicional” que me duró tres días. Yo no estaba acostumbrado a eso.

   L.N:Desde que lo conté públicamente, es todo muy distinto. Estaba profundamente equivocado en creer que hacer este tipo de relato era discriminatorio. Fue todo lo contrario, no he parado de recibir comentarios cariñosos y agradecimientos. Nuestra historia inspiró y ayudó a gente gay que se sentía muy sola. 

Novaresio y Braulio

   —¿El próximo paso es casarse?

   B.B:—Sí, esta es otra primicia. Nos vamos a casar y, cuando se pueda, haremos una mega fiesta. Será una celebración judía. ¿Estás de acuerdo o no? (Le pregunta a Novaresio).

   L.N:¡Sí... Me encanta! Mirá, te voy a decir una cosa: durante años aseguré que no iba a hablar con un medio de comunicación del tema que soy gay. Y como verás tengo una palabra muy firme (Risas)... 

   —Lo de ustedes es apostar al amor en medio de una pandemia...

   L.N:El mensaje es que, a pesar de este momento tan oscuro e incierto que vive el mundo, para mí queda como algo secundario ante la certeza y la luminosidad de todo lo que amo a este tipo. Este es un momento de gran felicidad.

   B.B:—Somos dos cincuentones, gente grande. Yo tengo mi vida armada, en nuestros laburos estamos consolidados. Vera iba a un jardín maternal y dejó de ir por la pandemia, y ahora los tres disfrutamos tardes enteras. Y se suma a veces la mamá de Vera. Pasamos un re lindo Día del Padre, todos juntos en esta familia rara, nueva. 

   —Luis, ¿Cómo describiría lo que están viviendo?

    L.N:Los otros días lo escuché a Gabriel Rolón decir algo que es una obviedad psicoanalítica, pero no por eso menos conmocionante: Entre uno y el único destino cierto que hay, que es la muerte, los proyectos, los anhelos y el deseo, son lo que te transforma en un ser vital. Y yo siento que Braulio es el motor más importante que tengo para sentirme vivo y feliz. Lo nuestro es un “historión” de amor. Una gran historia. A veces cuando me veo en las fotos con él, pienso: “Mirá que bien lucen estos dos tipos”. 

 

Seguí leyendo la nota completa en la versión papel de CARAS de esta semana.

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Fabián Cataldo

Fabián Cataldo

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