Juana Viale (INSTAGRAM/@juanavialeoficial)
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Adiós a las cocinas con alacenas: Juana Viale sigue la nueva tendencia en decoración que vuelve en 2026

Con estantes abiertos, piezas artesanales y objetos con historia, la cocina de la conductora apuesta por lo auténtico y lo vivido.

Durante años, las alacenas fueron sinónimo de orden, guardado y funcionalidad. Sin embargo, en 2026 el diseño de cocinas propone un giro inesperado: menos muebles cerrados, más estanterías a la vista y una estética que prioriza lo vivido por sobre lo perfecto. Juana Viale parece haberlo entendido antes que nadie y su cocina es una prueba clara de esta nueva forma de habitar el espacio.

Lejos de las cocinas asépticas y ultra minimalistas, el ambiente que se ve en las imágenes combina calidez, espontaneidad y una lógica casi artesanal. No hay alacenas superiores tradicionales: en su lugar, aparecen estantes abiertos de madera que exhiben vajilla, frascos, ollas y objetos cotidianos. Todo está a la vista, sin ocultar el uso ni el paso del tiempo. El resultado es una cocina con identidad, que se muestra tal como es.

Libros de cocina abiertos, mesadas en uso y objetos cotidianos que no se esconden: el espacio acompaña el gesto de cocinar sin imponerse.

Juana Viale y una cocina que se vive

En las fotos que publicó Juana Viale en su cuenta de Instagram, se impone una paleta suave y natural: azulejos blancos tipo subway, mesadas claras, muebles de madera maciza y una disposición que privilegia la luz y la circulación. La ausencia de alacenas no solo despeja visualmente el espacio, sino que genera una sensación de amplitud y ligereza, incluso en una cocina de uso intensivo.

Entre estantes abiertos y vajilla a la vista, Juana Viale cocina y habita un espacio donde lo cotidiano se vuelve parte de la estética.

Juana aparece cocinando, leyendo recetas, mezclando ingredientes y moviéndose con naturalidad entre los distintos sectores. Nada parece montado ni rígido. La cocina no es un decorado, sino un espacio en pleno funcionamiento. Esa es, justamente, una de las claves de esta tendencia: mostrar lo cotidiano sin filtros, aceptar el desorden controlado y resignificar los objetos de uso diario como parte de la estética.

Vajilla a la vista, especias alineadas y madera sin maquillar: una cocina pensada para usar, no para ocultar.

El regreso de lo simple y funcional

Según especialistas en interiorismo, las cocinas sin alacenas vuelven con fuerza porque dialogan mejor con la vida real. Menos puertas implican menos barreras visuales, mayor conexión con los materiales y una relación más directa con lo que se usa todos los días. En ese nuevo escenario, vajillas artesanales, cerámicas pintadas a mano y utensilios visibles pasan a ocupar un rol protagónico, con la clásica jarra de pingüino como reina indiscutida de la decoración: un objeto popular que, lejos de esconderse, hoy se exhibe con orgullo.

Además, este tipo de diseño invita a una organización más consciente: se guarda menos, se elige mejor y se prioriza la funcionalidad sin resignar estilo. En tiempos donde el hogar volvió a ser refugio, la cocina se consolida como corazón de la casa, un espacio donde cocinar, charlar y compartir. Juana Viale, una vez más, se adelanta a lo que viene. Su cocina no sigue reglas estrictas ni modas pasajeras: propone una forma de habitar más honesta, cálida y real. Y deja claro que, en 2026, el verdadero lujo será vivir los espacios sin esconderlos.

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