Valeria Archimó, Guillermo y Ámbar Marín (WEB)
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Así está hoy Ámbar, la hija de Valeria Archimó, a sus 11 años

La hija de la bailarina creció rodeada del mundo artístico, aunque también desarrolló una personalidad propia marcada por el deporte y la creatividad.

Valeria Archimó volvió a convertirse en mamá el 5 de diciembre de 2014, cuando nació Ámbar, fruto de su relación con el productor teatral Guillermo Marín. Desde entonces, la pequeña creció acompañando de cerca la carrera de su madre, quien en más de una oportunidad compartió el fuerte vínculo que las une y cómo disfruta de cada etapa de su crecimiento.

Valeria Archimó y su hija Ámbar Marín

Hoy, a sus 11 años, Ámbar Marín transita la preadolescencia con una personalidad cada vez más definida. Mientras continúa con sus estudios, combina distintas actividades que reflejan tanto la influencia artística de su familia como sus propios intereses, convirtiéndose en una de las grandes compañeras de Valeria Archimó dentro y fuera de los escenarios.

Así crece Ámbar, la hija de Valeria Archimó

Desde muy chica, Ámbar mostró un gran interés por el mundo artístico. Le gusta bailar, cantar y maquillarse, pasiones que heredó en gran parte de su mamá, Valeria Archimó, una de las bailarinas más reconocidas del espectáculo argentino. Además, suele acompañarla a los teatros y a las giras de sus espectáculos, donde disfruta de la experiencia detrás de escena.

Valeria Archimó y su hija Ámbar Marín

Sin embargo, el arte no es su única pasión. Y es que la hija de Valeria Archimó también encontró un lugar en el deporte y juega al fútbol en el club Chaski, una actividad que comparte con su hermano mayor, Teo, quien también eligió ese camino. A medida que fue creciendo, desarrolló además un marcado interés por la moda y disfruta elegir sus propios looks, mostrando una personalidad segura e independiente para su edad.

El gran cambio familiar que fortaleció aún más su vínculo con Valeria Archimó

En los últimos años, la dinámica familiar de Valeria Archimó cambió por completo cuando Teo, su hijo mayor, se mudó a Las Vegas tras obtener una beca deportiva para estudiar kinesiología y continuar desarrollando su carrera como futbolista. Desde entonces, Ámbar pasó a ser la única hija que convive a diario con la bailarina.

Valeria Archimó y junto a Teo y Ámbar

Esta nueva etapa fortaleció aún más el compañerismo entre madre e hija. Las cenas, las salidas y las charlas pasaron a convertirse en momentos exclusivos para ambas, mientras Valeria Archimó reconoció públicamente que con Ámbar se permite ejercer una maternidad más relajada y comprensiva, fruto de la experiencia adquirida con la crianza de su primer hijo. Además, Ámbar también se adaptó con naturalidad a la nueva etapa sentimental de su mamá, quien mantiene una relación con el abogado Diego Farrell.

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