Calu Rivero (Instagram)

Calu Rivero se sincera sobre sus hijos: "Hace tres años que soy mamá y recién ahora me doy el lujo de dormir 9 horas"

La actriz compartió una escena bien íntima y dejó ver cómo la maternidad le cambia el cuerpo, los tiempos y el día a día.

Calu Rivero subió una foto durmiendo, con un antifaz rosa, las sábanas desarmadas y el cuerpo completamente suelto, en una escena que podría parecer mínima si no fuera por lo que escribió después. “Dormí 9 horas. Hasta soñé. Mi sistema nervioso, por fin, bajó la guardia”, comentó, y en esas pocas líneas ya aparece algo que excede el descanso en sí, porque lo que pone en juego no es solo dormir, sino poder aflojar después de mucho tiempo, en una rutina atravesada por la crianza de sus dos hijos. Tao y Bee.

Calu Rivero y lo que pasa en el cuerpo

Ahí mismo suma el dato que ayuda a entenderlo todo: “Hace 3 años soy mamá. Y recién ahora me doy este permiso”, y lo dijo sin subrayados, casi como quien registra algo que recién ahora termina de entender. En ese tiempo, atravesado por la maternidad, dormir deja de ser algo obvio y pasa a ser algo que hay que habilitar, algo que no llega solo, mientras el cuerpo sigue en un estado de atención constante. “El cuerpo de una madre no duerme. Se queda”, opinó, y la frase condensa esa sensación de no desconectar del todo nunca.

Calu Rivero

Esa misma línea ya la había dejado ver en otro posteo, donde puso en palabras el peso cotidiano de maternar. “Dos chiquitos tan chiquitos. El tiempo que no alcanza. Las noches que no descansan”, escribió en ese momento, en una especie de diario íntimo donde también aparecía el cansancio acumulado. “Todo lo que sostiene, pero también todo lo que pesa”, sumó, en una frase que sintetiza esa doble cara.

Calu Rivero y el descanso como permiso

Lejos de llevarlo a un lugar más idealizado, Calu lo baja a lo físico, a lo que se acumula en el cuerpo con el paso del tiempo. “Alucino con todo lo que sostiene, incluso cuando parece que descansa”, escribió, poniendo el foco en ese desgaste silencioso que no siempre se ve. En ese punto, el descanso deja de ser un lujo y cambia de lugar. “No es lujo. Es reparación”, aclaró, como si necesitara marcar esa diferencia.

Las fotos que compartió Calu Rivero mostrando su descanso.

En ese mismo proceso, también aparece otra idea que se repite. “Antes de dar, tengo que darme”, había escrito Calu Rivero tiempo atrás, cuando hablaba de la necesidad de correrse un momento del rol para poder sostenerlo mejor. En ese sentido, dormir nueve horas no aparece como un detalle menor, sino como parte de ese intento por recuperar algo propio. “Sin culpa. Con alegría”, sumó ahora, en línea con ese mismo recorrido. Las fotos acompañan esa misma lógica, sin ser una producción fotográfica premeditada, más bien como un registro íntimo, casi casual, donde se la ve relajada, sin tensión, en una cama desarmada que refuerza esa idea de pausa real. 

EN ESTA NOTA