Juana Repetto mostró el playroom de su casa: sillón XL, biblioteca Montessori y peluches
La actriz mostró los secretos de su espacio favorito, un refugio multifuncional diseñado a medida para la comodidad familiar.
Juana Repetto compartió cada rincón de su hogar a través de un recorrido íntimo que dejó al descubierto las decisiones estéticas y funcionales que imperan en su vida cotidiana con los pequeños Belisario, Timoteo y Toribio. Lejos de buscar una escenografía fría o inaccesible, la intérprete prioriza la calidez, la practicidad y el uso real de los ambientes por parte de sus hijos. El resultado visual se destaca por su equilibrio entre la estética contemporánea y las necesidades lúdicas de la infancia moderna.
El playroom se convierte rápidamente en el verdadero epicentro de la dinámica familiar durante las largas jornadas en el hogar. La propuesta decorativa combina texturas nobles con mobiliario inteligente, generando una atmósfera luminosa que invita al descanso y a la recreación sin restricciones. Cada objeto cumple una función específica dentro de una distribución geométrica limpia, donde la luz natural inunda el ambiente a través de amplios ventanales que conectan directamente con el exterior.
Juana Repetto y sus tres hijos.
Juana Repetto y un espíritu lúdico
El recorrido por el playroom revela una pieza de mobiliario imponente que domina la escena con absoluta comodidad. Se trata de un sillón de dimensiones generosas tapizado en un tono verde profundo, pensado específicamente para albergar las maratones de películas y las siestas improvisadas con los chicos. Este asiento extragrande funciona como el ancla visual del sector, dialogando armónicamente con la alfombra y los almohadones texturados. A pocos metros, un mueble bajo de madera clara sostiene el televisor y oculta los dispositivos tecnológicos con elegancia.
La elección de este mobiliario responde a una filosofía clara donde la comodidad familiar supera cualquier pretensión minimalista o rígida. Juana explica que este sector concentra gran parte de las actividades recreativas y que resulta fundamental contar con superficies mullidas y resistentes al uso diario. Los estantes inferiores albergan juguetes organizados en contenedores de fibras naturales, manteniendo el orden visual sin resignar la accesibilidad para sus tres hijos. De esta manera, el diseño interior acompaña las distintas etapas del crecimiento infantil con soluciones inteligentes y duraderas.
Filosofía Montessori y orden inteligente
Uno de los aspectos más celebrados del diseño interior es la incorporación de elementos inspirados en la pedagogía Montessori, un sistema educativo que busca potenciar la autonomía, la independencia y la libertad con límites desde los primeros años de vida. Esta corriente se refleja de forma directa en las estanterías bajas y accesibles del playroom, diseñadas especialmente para que Belisario, Timoteo y Toribio alcancen los libros y materiales didácticos por sus propios medios sin depender de los adultos. Gracias a esta distribución espacial, los chicos deciden qué actividad realizar y aprenden a explorar su entorno de manera activa y segura, fomentando la confianza en sí mismos.
Así es el playroom de Juana Repetto.
Asimismo, la organización del espacio incluye soluciones ingeniosas como canastos de mimbre y contenedores textiles que disimulan el caos propio de la convivencia diaria con tres niños. Cada rincón aprovecha los centímetros disponibles sin saturar la vista, logrando una atmósfera despejada donde reina la armonía cromática. La combinación de madera clara, tonos neutros y detalles en verde consolidan una paleta sofisticada pero sumamente acogedora. Los peluches y juguetes se integran a la decoración como acentos de color que aportan frescura y personalidad al conjunto general.
Conexión con el exterior y funcionalidad sin culpas
La distribución del playroom no resulta caprichosa, sino que responde a una planificación estratégica que busca proteger el resto de la casa del desorden inevitable. Al concentrar las actividades infantiles en este sector específico, las zonas sociales principales conservan una pulcritud que facilita el descanso de los adultos. Una puerta vidriada conecta este espacio con el jardín, permitiendo una transición fluida entre el juego interior y las actividades al aire libre.
El playroom de Toribio, Belisario y Timoneto, los hijos de Juana Repetto.
En definitiva, la propuesta de diseño interior reflejada en este rincón demuestra que es posible fusionar la elegancia contemporánea con la funcionalidad que exige la vida familiar con niños. Juana Repetto logra construir un espacio honesto, donde cada elemento posee una razón de ser y donde la belleza visual nunca compite con la comodidad cotidiana. Esta mirada moderna sobre el hábitat consolida una tendencia ineludible en la arquitectura residencial actual: casas pensadas para vivirlas a pleno sin renunciar al buen gusto.
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