Verónica Llinás (Redes sociales)
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Hija de un escritor y una pintora: el origen artístico de Verónica Llinás

La actriz lleva el arte en la sangre al tener una familia vinculada con la cultura argentina.

Antes de convertirse en una de las actrices más reconocidas del país, Verónica Llinás nació y creció rodeada de grandes referentes de la cultura argentina, en una familia donde el arte ocupaba un lugar central y dejó una huella que la acompañaría durante toda su vida.

Verónica Llinás y su origen artístico: la historia de la familia que marcó su vida

Verónica Llinás creció rodeada de artistas y desde muy pequeña estuvo en contacto con un universo en el que la pintura, la literatura y el teatro formaban parte de la vida cotidiana. Hija del escritor, poeta, crítico de arte y publicista Julio Llinás y de la reconocida pintora Martha Peluffo, la actriz nació en Buenos Aires el 23 de septiembre de 1960 y se crio en una familia estrechamente vinculada con la escena cultural argentina.

Su historia familiar tiene además otros nombres ligados a la cultura y la vida pública. Martha Peluffo era hija de Orlando Lorenzo Peluffo, militar y diplomático argentino que fue ministro de Relaciones Exteriores y Culto entre 1944 y 1945. La artista estudió en la Escuela Superior de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata y comenzó a exponer profesionalmente a comienzos de la década del 50. En 1957 integró el grupo de los Siete Pintores Abstractos, vinculado posteriormente al Grupo Boa y a las corrientes surrealistas y de abstracción lírica.

Verónica Llinás

Fue justamente en ese ambiente artístico donde se conocieron sus padres. Julio Llinás había regresado de Francia, donde había frecuentado círculos vinculados al surrealismo y entrado en contacto con distintas figuras de la vanguardia europea. Al reencontrarse con Martha Peluffo en la Galería Van Riel, quedó fascinado por ella. Tiempo después se casaron y tuvieron a Verónica y a Sebastián.

La relación entre ambos estuvo atravesada por una intensa vida artística. Martha Peluffo desarrolló una obra personal que pasó por el informalismo, la abstracción, el surrealismo y, posteriormente, una figuración vinculada con el arte pop. Durante los años 60 se convirtió en una figura reconocida dentro del circuito artístico porteño y fue retratada como una mujer de enorme personalidad, belleza y espíritu transgresor.

Verónica Llinás junto a su padre, el escritor Julio Llinás

La "casa de las brujas" donde creció Verónica Llinás

Uno de los recuerdos que mejor retrata aquel universo pertenece a la propia Verónica Llinás. La actriz contó que hubo una época especialmente feliz de su infancia, cuando sus padres todavía estaban juntos y la familia vivía en una antigua casa ubicada en la calle Federico Lacroze.

"Yo viví con mi vieja hasta más o menos los 12 años", recordó Llinás al hablar de su madre el año pasado en el museo Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat, donde se presentó la exposición Estados Suspensivos*,* que reúne las obras de la pintora argentina.

El recuerdo de Verónica Llinás sobre la "casa de las brujas", el lugar donde creció

Según explicó, Martha Peluffo viajaba en su infancia durante uno o dos meses, pero posteriormente permaneció alejada durante un período de alrededor de dos años y medio. La actriz atravesó entonces una etapa especialmente difícil: su madre regresaba ocasionalmente, incluso durante los momentos en que fallecieron su abuelo y su padre, pero volvía a irse. "Después vino, y al poco tiempo se murió. Vino estando enferma", contó Verónica Llinás en la radio 750. Martha Peluffo murió el 29 de diciembre de 1979, a los 48 años, después de atravesar una enfermedad terminal.

El origen artístico de Verónica Llinás

Pero antes de aquella pérdida, Verónica Linás tuvo la posibilidad de crecer en un escenario poco convencional: una antigua casona a la que bautizó como "la casa de las brujas", por su arquitectura inglesa, su jardín y la particular atmósfera que la rodeaba.

"Hubo un período muy lindo donde mis viejos todavía estaban juntos", rememoró la artista. En aquella casa, además, se reunían diferentes personalidades del mundo artístico. Allí pintaba Rogelio Polesello y también convivían o circulaban artistas, bailarinas y otras figuras vinculadas con la cultura. Era, en definitiva, un hogar donde las fronteras entre la vida familiar y la creación artística parecían prácticamente inexistentes.

De esta manera, el origen artístico de Verónica Llinás se encuentra atravesado por un legado artístico singular: el de una madre pintora que desafió los límites de su época y un padre escritor que se movió entre la literatura, el surrealismo y la publicidad. Pero también por una infancia en la "casa de las brujas", que se encontraba repleta de artistas, que la inspiró a estudiar teatro y continuar con una tradición familiar vinculada con el arte.

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