Natalia Oreiro (Instagram)
Celebridades

Así es la publicidad de tampones que la hizo famosa a Natalia Oreiro y que ella misma critica

La actriz creció en fama gracias a uno de sus primeros trabajos, pero luego fue crítica al respecto.

Natalia Oreiro atraviesa un presente artístico excepcional, que la consagra como una de las figuras hispanas con mayor proyección internacional en la industria del cine y la moda. En los últimos años, la actriz y cantante uruguaya protagonizó producciones de gran envergadura, destacándose en biopics aclamadas y thrillers dramáticos. Este presente consagrado contrasta con los inicios de su carrera artística en la década de los noventa. Con apenas 16 años, una joven e intrépida Natalia decidió dejar su Montevideo natal para probar suerte en Buenos Aires. Su desembarco en el mundo del espectáculo rioplatense no se dio a través de la actuación de ficción, sino gracias a un recordado e icónico comercial televisivo que marcó un antes y un después en su vida.

Natalia Oreiro

La publicidad de tampones que la hizo famosa a Natalia Oreiro

El camino de Natalia Oreiro en el universo del entretenimiento comenzó mucho antes de que se transformara en una estrella internacionales. A sus 8 años, inició sus estudios de teatro, y hacia los 12 comenzó a participar activamente en castings de televisión, lo que la llevó a filmar más de treinta publicidades en su país natal. Sin embargo, la pieza que marcaría su salto definitivo a la popularidad masiva ocurrió en 1991, cuando fue seleccionada para protagonizar una campaña de la marca de tampones O.B., perteneciente a la firma internacional Johnson & Johnson.

Diseñado por la prestigiosa agencia Grey, el comercial fue rodado originalmente en Uruguay, cuando ella era menor de edad. Su difusión inicial se dio en las pantallas televisivas uruguayas, pero debido a su enorme impacto estético y conceptual, rápidamente se exportó y comenzó a transmitirse en la televisión de la Argentina. La propuesta visual venía de la mano con un intento de romper con los tabúes de la época en torno a la higiene íntima femenina.

En la filmación, una jovencísima Oreiro aparecía caminando de espaldas por la vía pública luciendo un llamativo y ajustado short blanco corto, una elección de vestuario audaz que pretendía demostrar la supuesta seguridad, comodidad e invisibilidad del producto frente al uso de las toallitas tradicionales. La narrativa del comercial sugería de manera directa que gracias al uso de ese modelo de tampón, ninguna mujer debía preocuparse por las marcas o la incomodidad, afirmando textualmente que nadie se daría cuenta de su uso, ni siquiera la propia usuaria. Esta publicidad no solo le dio una visibilidad arrolladora en toda la región rioplatense, sino que se convirtió en su carta de presentación formal que la llevó a radicarse definitivamente en Buenos Aires a los 16 años.

Natalia Oreiro criticó a la marca de tampones

A pesar del enorme impacto que aquel comercial de O.B. tuvo en el despegue de su popularidad, con el paso del tiempo, Natalia Oreiro hizo fuertes críticas sobre aquella experiencia, y lo que, con su mirada actual, significa. En una reveladora entrevista exclusiva a Teleshow, la artista no dudó en catalogar dicha filmación como un verdadero error conceptual y analizó con la perspectiva del tiempo las implicancias negativas de ese mensaje.

Al ser consultada sobre qué consejo le daría hoy en día a esa pequeña niña de doce años que protagonizó el aviso, la actriz respondió con absoluta contundencia: “Le diría que no lo haga porque creo que hoy ese tipo de publicidad no colaboran con las mujeres”. De esta manera, detalló la angustia vivida tras el estreno: “Yo tenía 12 años y estuve una semana sin ir al liceo porque, cuando yo hice la publicidad, no sabía que me estaban haciendo un primer plano de la cola”

Natalia Oreiro

A pesar de esto, Natalia Oreiro sigue recordando aquella publicidad como la verdadera razón por la que llegó a la Argentina. "Fue mi primer trabajo profesional por el que me pagaron". También rememoró que en ese entonces, cuando vivía con su familia en Uruguay, pudo viajar gracias a esos trabajos. "Las vacaciones nuestras eran durante muchos años venir a Buenos Aires. Recuerdo el Obelisco, la calle Corrientes, Florida, esas pizzerías en las esquinas tan emblemáticas, se respiraba arte", se sinceró en aquella entrevista del 2020, donde fue crítica de su primer trabajo.

A.E

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