El té más caro del mundo cuesta 1300 euros la taza y se puede probar en Buenos Aires
Los tés de alta gama pueden alcanzar precios sorprendentes y competir con los productos gastronómicos más exclusivos. Qué variedades forman parte de este universo y dónde conocerlas en Buenos Aires.
El té es el producto gastronómico más caro del mundo. Frente a ciertos tés, los grandes vinos franceses, el caviar iraní o la trufa blanca de Alba parecen alimentos para pobres. Incluso el oro resulta más barato.
En una subasta celebrada en Hong Kong, siete discos de un puerh con más de 80 años se vendieron por tres millones de euros, lo que equivale a 1300 euros la taza.
El té más caro del mundo cuesta 1300 euros la taza y se puede probar en Buenos Aires
Los franceses han tomado vino durante cientos de años y los chinos té desde hace milenios. Unos y otros conocen el terroir y pueden sorprender con precisiones no imaginadas: ese pequeño riachuelo de aguas frías que produce parte de la niebla que da origen a los vinos de Sauternes; las historias que explican la época dorada del té en los años cincuenta; los fósiles marinos que dan al Chablis su mineralidad única.
Los relatos nos prestan ojos, aumentan deseos y nos permiten conocer otros mundos. La construcción de la calidad llega hasta un punto; después comienza el storytelling.
Hace poco recibí de regalo una bolsa de un té negro de Mariage Frères, una casa parisina fundada en 1854. En su local en Le Marais, ofrecen tentaciones capaces de hechizar a cualquiera.
—Perdón, Monsieur, estoy buscando el té que toma Leonardo DiCaprio.
—Aquí no vendemos curiosidades. Pruebe en Carrefour.
Tealosophy en Palermo Viejo
Hasta mediados de los años noventa, por esa tienda pasaban todos los aficionados al té que vivían o visitaban la ciudad. Pero en 1995 abrió sus puertas la Maison des Trois Thés, y la noticia provocó un cisma en la casa de los hermanos Frères.
Al frente desembarcó Yu Hui Tseng: la única mujer en obtener el grado de Master de té detrás de la Gran Muralla y una de las diez personas que lo ostentan.
El lugar elegido —una esquina en ochava muy cerca de Place Monge— tiene un frente beige decorado con pictogramas y ventanales hasta el piso.
Detrás de la puerta hay mesas altas, muebles antiguos, teteras de arenisca y tazas de porcelana con décadas de historia. En las estanterías esperan más de mil tés, algunos con más de cien años.
Los mejores tés del mundo pueden costar hasta 1300 euros la taza
La tienda no responde a la política de precios cuidados; tampoco se especializa en vender saquitos.
En Argentina no tenemos la Maison des Trois Thés ni Mariage Frères, pero si quieren incursionar en el mundo del té pueden acercarse a Tealosophy, la tienda de Inés Berton en Palermo Viejo.
Los que quieran entrar en el universo de los posfermentados (HeiCha), los crudos (Shen Puer) o los blancos —todos traídos desde Shunan por la maestra taiwanesa Chen Mei Hsin— tienen que visitar Pei Chen Tea Palace en el barrio de Belgrano.
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