En Dolavon, Chubut, un grupo de jóvenes decidió apostar por su lugar de origen y transformar un espacio emblemático en un proyecto gastronómico. Así nació El Viejo Molino, un restaurante pensado no solo como una propuesta culinaria, sino también como una forma de generar trabajo, impulsar la economía local y contribuir al crecimiento de la localidad.
Desde sus comienzos, el proyecto buscó poner en valor la historia del pueblo y convertir el antiguo molino harinero en un punto de encuentro entre gastronomía, cultura y tradiciones patagónicas. La intención es que tanto vecinos como turistas puedan acercarse a los sabores de la región a través de una experiencia vinculada con el territorio.

Una cocina atravesada por el fuego y los productos regionales
La propuesta gastronómica de El Viejo Molino se construye a partir del respeto por la materia prima y de una búsqueda constante de nuevos sabores. La cocina a la leña ocupa un lugar central y aporta aromas y características particulares a las distintas preparaciones.
La carta reúne carnes rojas y blancas, entre ellas cordero, ternera, cerdo, conejo y pato, además de trucha, pulpo, langostinos, mejillones, vieiras, hongos de cultivo y pastas caseras. La creatividad en las elaboraciones convive con el objetivo de preservar las características naturales de cada producto.
El origen de los ingredientes también forma parte de esta identidad. El restaurante prioriza materias primas cuidadosamente seleccionadas y busca trabajar con chacras y productores que desarrollan prácticas responsables, con especial interés en pasturas y vegetales cultivados sin agroquímicos. A esto se suman productos frescos y de elaboración artesanal, como huevos y leche.
La propuesta parte de una idea concreta: la gastronomía comienza antes de que los ingredientes lleguen a la cocina. Por eso, el vínculo con quienes producen los alimentos y el conocimiento de sus procesos forman parte de la experiencia que El Viejo Molino busca transmitir en cada plato.

Un antiguo molino convertido en lugar de encuentro
La experiencia se extiende más allá de la mesa. La arquitectura del antiguo molino harinero, el patio, la cocina al aire libre, el horno de barro y la coctelería de autor acompañan una propuesta pensada para distintos momentos, desde almuerzos familiares hasta cenas y encuentros entre amigos.
Con el paso del tiempo, el restaurante fue incorporando nuevos sabores, técnicas y productos, al mismo tiempo que amplió las posibilidades de disfrutar del espacio durante diferentes momentos del día.
Ese crecimiento también llevó al equipo a nuevos desafíos. En 2026, El Viejo Molino participó del Torneo Federal de Chefs, una instancia que le permitió representar a Dolavon a nivel nacional y presentar su cocina ante nuevos públicos.
De cara a los próximos años, el proyecto busca continuar renovando su propuesta, fortalecer el trabajo junto a productores locales y ampliar su presencia dentro del circuito turístico. El objetivo es que cada vez más visitantes puedan conocer Dolavon y el potencial gastronómico de la Patagonia a través de sus sabores.
El desafío será crecer manteniendo los pilares que dieron origen al restaurante: calidez, calidad, trabajo en equipo y compromiso con la comunidad, para seguir haciendo de El Viejo Molino un espacio donde la historia y la cocina regional se encuentren.

CONTACTO
Tel: 2804004536
Instagram y Facebook: El Viejo Molino de Dolavon
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