En 2020, un diagnóstico de celiaquía llevó a María Cala Alegrette a reinventar su manera de cocinar. Un año después, su perfil emprendedor la impulsó a comenzar con un producto que rápidamente encontró aceptación: los panes dulces. Los pedidos continuaron incluso fuera de temporada y lo que había comenzado como un pasatiempo empezó a abrir nuevas posibilidades.
A partir de esa experiencia, decidió profundizar su formación con cursos y práctica en pastelería. En ese recorrido identificó una necesidad concreta: la falta de tortas personalizadas y mesas dulces sin gluten que combinaran sabor, estética y cuidados específicos. Así nació Calita, con el objetivo de demostrar que una propuesta apta para celíacos puede ser segura, rica y visualmente atractiva.

Una propuesta donde cada detalle cuenta
Uno de los pilares de Calita es romper con la idea de que la pastelería sin gluten tiene que ser limitada o aburrida. Antes de incorporar un producto al catálogo, Cala prueba diferentes recetas, ingredientes y técnicas hasta alcanzar el sabor y la textura buscados. A ese proceso se suma el diseño, que ocupa un lugar central en cada elaboración.
La seguridad también atraviesa el trabajo cotidiano. Todos los ingredientes utilizados cuentan con certificación y en la cocina no se trabaja con productos con gluten. Al ser celíaca, traslada al emprendimiento los cuidados que forman parte de su propia vida.
El propósito es que cualquier persona pueda elegir opciones sin gluten para un evento, que lo haga con gusto y sin resignar nada, además de contar con la tranquilidad de encontrar productos elaborados bajo cuidados rigurosos.
Del proyecto inicial a nuevos desafíos
Durante los primeros años, Cala dividió su tiempo entre los estudios y el emprendimiento. Ese período estuvo marcado por un crecimiento medido y por la incorporación de nuevos conocimientos técnicos a través de clases de pastelería.
En 2025, luego de recibirse, pudo dedicarse por completo a Calita. A partir de entonces, comenzó a proveer productos a cafeterías y negocios, mientras los pedidos particulares crecieron rápidamente. Ese avance le permitió invertir en herramientas para responder a la demanda y profesionalizar otros aspectos, como el marketing y la administración.
Actualmente, busca consolidar su taller y ampliar el alcance de sus productos. Entre sus proyectos también aparece el sueño de crear una cafetería completamente sin gluten, pensada como un espacio donde las personas puedan sentirse cómodas y disfrutar sin preocupación.
Paso a paso, María continúa haciendo crecer Calita con la misma idea que impulsó sus comienzos: que comer sin gluten no signifique renunciar al sabor, la estética ni a la variedad.

Instagram: @calitaglutenfree
Telefono: 3624-667783
Mail: [email protected]
La Casa de los Mariscos: una historia de amistad, trabajo y sabores en el fin del mundo
Nain Maggie: una casa de té que mantiene viva la tradición familiar en Trevelin
Willi Kuk: hamburguesas con identidad patagónica, técnicas de cocina y sabores del sur
Franca: gastronomía, identidad y experiencias en un espacio que busca reinventarse
Martín Redrado: "Si Cristina me llama, la vería en San José 1111"
De la herencia maya a las playas de Ibiza: cómo nació Zacbe, la marca de joyas de autor que rediseña el lujo artesanal
Los mejores looks de la nueva colección de Dior