jueves 24 de junio de 2021
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ESPECTáCULOS | 12-06-2020 20:18

Rocío Oliva: "No necesito ver la serie para saber quien es Diego”

La ex pareja del astro del fútbol mundial abrió su corazón y habló de todo con CARAS. Galería de fotos

Con solo 29 años, vivió varias vidas en una vida. Algunos pueden llamarlas etapas, pero cada una fue de tanta intensidad que es imposible que no dejen transformaciones. Por eso, Rocío Oliva se empecina en ser mucho más que la ex de Diego Armando Maradona (59). De a poco lo va logrando, aunque la huella mediática que adquirió por vivir un romance con el   icónico futbolista parece indeleble. “No me molesta que la gente piense que estuve al lado de él por la fama y el dinero” o “No sé si estaba enamorada de Diego” son frases fuertes que expresó, pero siempre desde un perfil bajo que no permitía ahondar ni hacerle repreguntas. 

Hoy la palabra “Maradona” vuelve a repetirse como un mantra en cada canal, en cada portal, en cada red social... Es a causa del revuelo que está armando la nueva serie de Amazon Prime. La biopic de “El Diez” contará con dos temporadas de diez capítulos cada una. Se llamará “Maradona: Sueño Bendito” y comenzará a partir de que Diego sufrió el traumático infarto por sobredosis, en Punta del Este, en enero de 2000. Sin tener siquiera una fecha de estreno, las filtraciones del guión ya generaron polémica entre varios protagonistas del entorno íntimo del actual DT de Gimnasia y Esgrima de La Plata. En la ficción, el ex “Chiquititas” Nicolás Goldschmidt encarna a “Pelusa” en la época de Argentinos Juniors. Nazareno Casero interpreta a Diego en su época de mayor gloria, ya como capitán de la Selección. Y Juan Palomino es Maradona en su madurez, cuando fue DT de la Selección en el Mundial de Sudáfrica 2010. “No sé si se cuenta mi historia en la serie, tampoco pregunté. Si hay cosas que ocurrieron en esos años, yo era una niña. No conozco los relatos que se mostrarán y de qué fechas son. Y no necesito de una ficción para saber cómo es Diego. Igual me parece que hay cosas que sucedieron que muchos no saben, y en eso me incluyo. Por eso mismo hacen esta serie. Me parece bien que salga al aire. De hecho Diego estuvo de acuerdo, y es de su vida de lo que se va a hablar”, dice Oliva. 

Ajena al escándalo que se armó en torno a la ficción, Rocío, el último amor de Maradona, asegura que la relación con el futbolista “ya fue”. Que es parte de un pasado que intenta superar. La vida sentimental de Diego fue muy variada: Tras casarse con Claudia Villafañe en 1989, y de tener a Dalma (33) y Giannina (31), se divorció en 2003. Algunos de sus otros romances fueron más mediáticos, y el resto ocultos y hasta negados. De su relación con la italiana Cristina Sinagra (33) nació  Diego Junior (33). Con Valeria Sabalain tuvo a su hija Jana (24). Con Verónica Ojeda (41) tuvo otro hijo, Diego Fernando (6). De los romances menos conocidos estarían los que mantuvo con Lucía Galán, Graciela Alfano y hasta con una cubana llamada Adonay Fruto (en 2004, cuando estaba internado en ese país).

Tras realizar la producción fotográfica para CARAS con los máximos protocolos que requiere la pandemia, Rocío Oliva ofreció la entrevista más reveladora desde que se separó del astro futbolístico. “La vida junto a Maradona me cambió más que nada por lo que él generaba. Pero yo nunca dejé de ser la misma. Más allá de irme a vivir a Dubai y demás cosas, siempre seguí muy conectada con los míos. Con mis amigas de la primaria y secundaria, con Bella Vista, con mi casa...Y él siempre en ese sentido fue bastante humilde... Es muy fácil que se te suban los humos, pero a él no creo que le guste esa clase de mujeres. Me cambió la vida porque pasé a ser conocida, pero en lo demás seguí siendo la misma– afirma antes de aclarar si el sentimiento que tuvo por Diego pudo haber sido más fascinación que amor–. No fue una fascinación, porque a mí Maradona nunca me deslumbró. Creo que fue una circunstancia de la vida que se dio así. Yo siempre creí que estaba enamorada de él, pero después te pasan cosas y descubrí que al lado de él no podía crecer. Era como que él pensaba: ‘Yo te amo pero te quiero acá conmigo, y nada más. Lo que quieras yo te lo traigo, pero no te muevas de al lado mío’. Y uno no puede estar mucho tiempo así”, explica la joven que conoció a Diego en un hotel de Mar del Plata cuando tenía 22 años. A los dos meses la llamó para que lo acompañara a Madrid, y al tiempo se estaba yendo a vivir con el ex futbolista a Dubai, donde era entrenador y después fue Embajador del Deporte.

El romance con Maradona empezó a gestarse en 2013, cuando el ex futbolista había  terminado su relación con Verónica Ojeda. En 2014, Diego y Rocío anunciaron su compromiso, un Día de San Valentín. La pareja estaba de vacaciones en Italia porque el ex jugador visitaba a su ex equipo, el Nápoli. “Hoy, con casi 30 años, me puedo dar cuenta de muchas cosas. Ahora busco que un hombre sea un par. Que esté a la misma altura, que podamos tener otra relación a las que conocí. Ya no necesito más papás, soy grande, pude hacer una terapia”, asegura Rocío.

Rocío Oliva:

“La relación me aportó muchas cosas positivas. Aproveché esa experiencia en el sentido de aprender cosas. Yo era muy joven, fue difícil salir de mi casa e irme a vivir a otro país. Dejé mi familia, a mis amigas, al club... Sacrifiqué muchas cosas de mi vida por acompañar al hombre que en ese momento creía que amaba. Pero después también quería estar en la Argentina. No sé si a esa edad estaba preparada para hacer lo que hice, no me arrepiento, pero bueno... Es lo que me tocóconfiesa Oliva, que reconoce que el Maradona que conoció al principio se transformó con el tiempo en alguien muy distinto.

—Entre las ex y sus hijas, a usted la criticaron mucho...

Eso fue durísimo, pensá que yo era muy joven, tenía un poco más de veinte años. A mí me “pegaron” durante muchísimo tiempo. He escuchado cosas terribles sobre mí... Pero Diego no se metía, no defendía a nadie. A mí eso me dolió mucho. Yo pasé por muchas cosas en mi vida, pero nunca me había sucedido de ver a tanta gente de afuera que se peleaba en torno a alguien que ostentaba poder. No son cosas que viva el resto de los humanos, que estamos un poco más tranquilos en ese sentido. Yo después me acostumbré a convivir con eso, pero al principio no lo entendía. Yo siempre me mantuve con la verdad y al lado de Diego. Nos quisieron separar un montón de veces, pero a ninguno de los dos nos importaba mucho. A partir de lo que me había pasado en la vida, yo tuve fortaleza para bancármela. Hasta que un día me internaron porque me desmayé. No tenía nada. Era estrés...

—¿Ese fue el principio del desenamoramiento?

Sí, un poco eso me habrá desenamorado. La verdad es que Diego nunca se la jugó por nadie. Nunca salió a defender a nadie. Cuanto más se estén peleando por él, más se reconforta. Otra cosa que me dolió mucho fue cuando intenté que me ayudara con sus abogados a hacer justicia por la muerte de mi padre. Me hicieron escribir una carta, minuto a minuto, segundo a segundo, de todo lo que pasó y lo que me acordara de ese momento. Me llevó un montón de tiempo, la entregué y nunca más me dijeron nada. La habrán hecho un bollo y tirado por ahí. Por eso: cuando vos querés realmente a una persona, deseás verla bien. Querés verla crecer, verla linda, acompañarla en las buenas y en las malas. Siempre tratando de ayudar desde algún lugar. Y en ese caso no era así.

—Tras seis años y cinco meses de relación, ¿Sintió que separarse era una manera de liberarse?

Separarme fue difícil, me preparé mucho. Cuando me di cuenta de que estaba fuerte para hacerlo, lo hice. Y bueno, acá estoy. Sí, me siento mejor. Siento que fue una decisión para bien en mi vida.

—Usted tuvo orígenes humildes y de repente estaba viviendo con todos los lujos en Dubai...

Yo siempre tuve una familia, mi mamá y mi papá, que trabajaban. Por eso nunca me faltó nada. Fui a buenos colegios sin ser de clase alta. Cuando crecí, quise tener mi auto y hablé con mi mamá. Me acuerdo que sacamos un préstamo o un crédito, y lo fuimos pagando. Así, a los 18 ya tenía mi primer auto. Te cuento algo: Un día me peleé con Diego y me vine a Buenos Aires. Antes le había comentado que me gustaba un auto, pero no pidiéndoselo. Solo por charlar. Y yo estaba con que no quería volver a Dubai,  ¡bastante empacada! Y un día me mandó una foto del auto que me encantaba en la puerta de la que era nuestra casa en Dubai. El 80 por ciento de las mujeres le hubiera dicho: “Bueno, mándame el pasaje, me vuelvo a Dubai y me voy a pasear en ese auto”. Y yo le dije que no. Porque el auto lo iba a usar dos días y después me iba a volver el enojo. El no entendía que alguien le dijera que no. También son pruebas... A mí no me cambian esas cosas, no me interesan.

—¿Ahora volvió a apostar al amor?

Pude conocer a una persona, aunque me cuesta mucho abrirme a conocer a alguien. Debe ser que cuando quiero, quiero tanto, que no deseo relacionarme con cualquier hombre. Pero ahora conocí una persona que le digo: “Tengo para hacer esto, ¿qué opinas?”. “Hacelo”, me dice. “Tengo para ir a tal programa”, y me contesta: “Sí, andá. Pero hacelo por este lado, que es lo que te representa mejor y te queda más lindo”. Y yo esas cosas nunca las escuché de mi ex. Entonces me quedé pensando que nunca tuve eso, que es lo normal en una pareja. Es lo que uno le dice al otro para verlo crecer. Entonces reflexioné sobre el amor: “Es disfrutar de ver al otro en su máximo esplendor y sentirse orgulloso”. Eso de Diego nunca lo recibí. 

—Entonces está de novia y, por cómo lo dice, bastante enamorada...

A este nuevo amor lo quiero preservar, no deseo exponerlo. Pero descubrí que alguien te ame no es estar diez horas sentada al lado del otro sin moverte. Ahí dudo de si estaba realmente enamorada de Diego. Confío en eso de que el tercer amor es el último. El primer amor no fue ese chico con el que salí, y con el que después pasó lo que pasó (Oliva fue novia de Pablo Girón, un barra brava que después fue acusado de homicidio y condenado por asesinar a Gonzalo Acro, hincha del River Plate). Cuando me hice conocida quedé pegada a ese caso. Pero el novio al que me refiero fue divino, encantador, y prácticamente lo dejé por Diego. Y con Maradona todo se terminó porque la cosa no funcionó más. Ahora estoy conociendo a alguien que me hace bien. Nunca tuve un novio así, te soy sincera. Tiene cuatro años más que yo, pero no puedo contar mucho, nos estamos conociendo. Hace solo seis meses que salimos.

—¿Le gustaría casarse y formar una familia?

Soy Susanita desde que era chica y jugaba a las muñecas. A mí se me ríen porque decía que cuando fuera grande iba a tener cinco hijos y siete maridos. No voy a pasar por la vida sin ser mamá. Los tendré con un hombre o sola, pero hijos voy a tener. Casarme no me vuelve loca, pero si me lo proponen y estoy enamorada, me casaré de blanco como Dios manda y juraré amor eterno.

Rocío Oliva vive otra etapa, como una nueva vida dentro de su vida. Está peleando por hacer justicia por el asesinato de su padre con las abogadas Ana Rosenfeld y María Florencia Arietto. Con Rosenfeld también inició una demanda contra Maradona por haber sido sostén emocional de Diego por seis años. Como fueron convivientes le corresponderían entre un 30 y un 35 por ciento de los ingresos del ex futbolista durante el tiempo que estuvieron juntos. En su rol de mujer emprendedora, Oliva tiene cinco academias de fútbol para niñas menores (en Bella Vista, Pilar, Muñiz y General Rodríguez). También es madrina de la Granja Andar, la asociación civil que contiene a chicos con capacidades diferentes. En su rol de periodista, panelista y notera, trabaja en “Fútbol sin Manchas” (por Canal 26), donde sale a hacer informas sobre cómo se vive la pandemia en barrios vulnerables. La ex de Maradona también es panelista en “Intratables”, y participa de un programa en Radio Mitre. “No es casualidad que la gente me diga que me ve más linda, es algo que se nota por lo que me ocurre internamente. Me reencontré con una Rocío más activa, porque trabajar es hermoso, es algo que reconforta. Te hace mejor persona, te da vida. En Dubai, esa parte, la del trabajo, no la conocía mucho (Risas)”, bromea.

Se la nota liberada, desinhibida. Llegó a decir en uno de los programas donde trabaja que le gustaba mucho como jugaba Ronaldinho, y a la hora de elegir al mejor futbolista de todos los tiempos, ¡no se decidió por Maradona! Entrena desde su casa, por la cuarentena. Dice que del mundo de la moda internacional, su diseñador favorito es Versace, aunque confiesa que ahora no tiene poder adquisitivo para comprar algo de esa marca. De la Argentina, su diseñadora personal y amiga es Maureene Dinar, a quien pone en el podio de las mujeres que admira, junto a Ana Rosenfeld y a la productora televisiva   Liliana Parodi. Siempre vinculada al fútbol, la rompió en el “Pink Soccer”, durante el triangular internacional que organizó CARAS en Punta del Este en 2019.

—Por cuántas cosas pasó, Rocío...

Todo lo que me sucedió me hizo madurar, pero tampoco me convirtió en alguien súper fuerte. Sigo teniendo sentimientos, soy frágil.   

—¿Diego le abrió muchas puertas?

La gente cree que yo estoy donde estoy por ser “la ex de...”, pero hay lugares en los que por eso mismo te cierran las puertas, porque no desean tener problemas con Maradona. Por eso, para mí vale la pena la gente que se la juega por mí. Otros afirman que doy bien en la tele, que tengo linda sonrisa, pero me dicen que lo hable antes con Diego, porque no quieren tener problemas con él. No es tan fácil. Las oportunidades las tengo que sostener en el tiempo.  

—¿Cree que él también se desenamoró de usted?

Si yo me dejo llevar por sus palabras, doy fe de que después de Claudia, a mí me amó mucho. Soy consciente de que voy a ser “la ex de Maradona” para siempre, pero tengo mi propia vida. Te aseguro que en el futuro no voy a estar contando anécdotas de Diego todo el tiempo.

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Fabián Cataldo

Fabián Cataldo

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