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10/11/2016

Actualidad

Alejandro Lerner, íntimo, en su residencia familiar

“Mis hijos son mi máxima creación”.

Las canciones de Alejandro Lerner, traspasan fronteras y muchos de sus temas se convirtieron en himnos que se transmiten de generación en generación. Su música, incluso, es utilizada por la mística futbolera y las hinchadas adoptan sus melodías para —con letras propias— alentar a sus equipos. Con sus temas habrán nacido historias de amistad y también de amor. Sin embargo, su propia historia, no podría entrar en un sólo tema ya que son tantos los condimentos, que merecen un disco entero.
En su enorme casa alejada del centro de la ciudad, la familia Lerner recibe a Caras para compartir el gran momento en el que ellos son absolutos protagonistas. “Esta es mi mejor creación”, asegura Alejandro abrazando a su mujer y a sus dos hijos, y continúa: “Mi vida familiar es muy linda. Con ellos la paso realmente bien y para mí significan lo más profundo”. Casado hace poco más de doce años con Marcela García Ibañez, una cantante de jazz a quien conoció en un gimnasio, el núcleo familiar se completa con Luna (7) y el pequeño Thomas de un año. “En ellos encontré la paz, la comunión y el estímulo. Cuando uno es más joven lucha por su vocación y eso es válido, pero no deja de ser un camino solitario y las retribuciones también lo son, a pesar de que yo le dedicaba mucho tiempo a mi familia, sobre todo a mi madre, a mi gente y al público. Pero cuando hay una familia, todo es más inspirador porque lo que hacés lo compartís y al terminar tu jornada hay un lugar para volver”, declara.
El cantante adora su casa ubicada en un parque soñado, repleto de árboles y flores que padres e hijos disfrutan a pleno .“Este lugar es mi refugio. Me encanta pasar mi tiempo aquí junto a los míos. Ellos son un cable a tierra y una felicidad muy cercana. No tengo que hacer un viaje milenario para ir a buscar la plenitud , porque lo tengo todo en mi propia casa”, afirma.
Con más de 40 años de carrera profesional, 21 discos y numerosos premios, entre ellos 8 nominaciones a los Grammy y el reconocimiento de la Sociedad de Autores de Estados Unidos, Lerner siente que siempre fue muy mimado en su carrera. Incluso fue nombrado “Personalidad Destacada de la Cultura” y distinguido con la nominación como “Embajador de Paz”, con el apoyo de la UNESCO. Además incontados artistas eligen sus temas para interpretarlos. “Gracias a Dios cumplí en la vida todo lo que quería: aventuras, viajes, la pelea de mi carrera, logros, premios y fracasos. Tengo un cúmulo de experiencia que ya no necesito ir a buscar. Viví a fondo y el rock and roll interno ya pasó. Ahora tengo que estar sano y claro”, se sincera. Lerner debutó en la paternidad a los 52 años, y le gusta cuidarse para estar saludable para sus amores. Su rutina de gimnasia, entrenamiento constante y deporte se complementa con una alimentación equilibrada, pero sin ninguna duda haber viajado por el mundo otorgó tanto a él como a Marcela el enriquecimiento interior que poseen. Durante un viaje que hicieron a Hong Kong, Nepal y Tailandia se “enamoraron” de su cultura. “Fue ahí donde invocamos a los dioses del universo para que nos ayuden a cumplir con el sueño de tener la familia propia. Y fuimos escuchados Porque hoy gozamos de tener a Luna y a Thomas”, cuenta. En ese viaje trajeron muchos buditas y uno gigantesco que es como un espíritu que enmarca el jardín de la casa y con él se sienten protegidos. Adoptaron la filosofía budista no como una cuestión religiosa sino como una empatía filosófica de escala de valores: “Investigué mucho sobre la filosofía oriental pero también me interioricé en el cristianismo y en la cultura judía a través del Kábbalah. Me gusta aprender de todo un poco y ponerlo en práctica para intentar siempre una vida mejor. Cuando estoy un poco problematizado Marcela me ayuda para poder elevar mi magnetismo hacia cosas buenas y tenemos dvd, leemos y miramos la mañana para afinar nuestra capacidad de conectarnos con una energía más luminosa. Mi vocación espiritual siempre fue a la par de mi vida musical”.
El equilibrio visible de los Lerner abarca no sólo la vida íntima, sino también la social y la profesional y asegura que eso se ve reflejado en su nuevo trabajo discográfico.“Mi nuevo disco se llama “Ser Auténtico”. Y ahí están reflejadas la felicidad, la libertad y los valores. Haberle dado vida a dos seres que son hijos míos, que tienen mi sangre y mi apellido, no se compara con nada, por eso este disco tiene un alma diferente. Y cuando elegí el nombre, sentí que era un valor especial después de tantos cambios como la paternidad y también mi edad. Hay una búsqueda musical y artística diferente. Es una imagen que representa lo que soy y lo que tengo ahora, mi camino y mi historia de vida, hasta mi propia imagen, al haberme dejado la barba y mostrar orgulloso mis canas. Todo en el disco es absolutamente documental y tiene que ver con la partida de mi madre, el embarazo de Luna y de Thomas, sus nacimientos y hay muchas canciones dedicadas a Marcela. Todo es inspiración interna”, expresa el músico, con emoción.
En épocas en las que no podía componer fluidamente porque tenía obstáculos y complicaciones para sacar el disco, Sony le ofreció grabarlo y se lo produjo Alejandro Vázquez, un referente del rock argentino. Pudo grabarlo en su estudio con músicos argentinos y su amigo Dominic Miller, el guitarrista de Sting. “Lo vamos a presentar el 11 y 12 de noviembre en el Opera, con toda mi banda y con invitados sorpresa, y va a ser un espectáculo nunca antes visto porque tiene holografías. Va a ser algo muy mágico, con efectos tridimensionales y será el primer show en Sudamérica de este estilo”.
Una vez que finalice sus presentaciones en el Opera, Lerner viajará a Las Vegas dado que “Ser Auténtico” está nominado como mejor disco de cantautor de Latinoamérica.
En un enorme ambiente de su casa, un estudio montado hace las delicias de toda la familia. Un poster de The Beatles domina la escena.  Señalando a la banda de Liverpool, Alejandro asegura:  “Todo es muy Beatle en mi espíritu. Los admiro y son mi referente creativo. Sería un sueño poder estrecharle la mano a Paul Mc Cartney”. Mientras toca algunas teclas de sus instrumentos, reflexiona: “Este es nuestro bunker. En mi casa se respira música. A Luna le encanta bailar y cantar. Además necesita que la miren y la escuchen. Thomas a pesar de ser un bebé, cuando me ve en los teclados se acerca y él también toca y me quiere demostrar que sabe hacerlo”,  relata mientras su mirada llena de amor hacia ellos habla por sí sola. “Respeto mucho la sensibilidad de los niños. Y todo lo que significa creación lo comparto plenamente con mi mujer.  Por eso los apoyamos y estimulamos”, finaliza.
El gran creador es un orfebre no sólo de sus canciones sino de su vida y también de la de sus hijos: “Cada día con ellos es especial. Con Luna tenemos un amor sublime y somos muy pegotes. Es un romance constante y jugamos todo el tiempo. Tengo un niño adentro mío y con ellos lo manifiesto sin prejuicios. Thomas es un bebé increíble y muy mimoso. Siempre les digo que les voy a llenar el corazón de lindos recuerdos. Ese es mi compromiso”, concluye.

por Leticia Pomo
Producción: Fernanda Vaudagna
M.Dubini/Perfil
Agradecimientos: Make Up: Walter Grosso. Peinado: Alejandro Messore. Vero Alfie, Luna Garzón, Cocot, Carla Danelli, Converse. Styling pelo Sebastián para estilo Sebastián con productos Kerastase.

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