Caras

RSS

Instagram

Facebook

Twitter

12/02/2017

Felipe y Vanesa Noble, divertido verano en Punta

“Bailamos para despedir el sol”.

Siempre hay posibilidades de pasarla mejor, y así se lo propusieron Felipe Noble Herrera (37) y su mujer, Vanesa Defranceschi Sadi (37), cuando encararon una nueva temporada de vacaciones en la casa familiar de los Noble, en Punta Ballena. Con sus hijos, Mora (6) y León (1), cada vez más crecidos, los veranos son una oportunidad propicia para que la pareja se relaje y salga del protocolo habitual de actividades. Lo que es imposible hacer durante el año, cuando la actividad laboral impone condiciones, se traduce en esta época en caminatas por la playa, paseos por el puerto, reuniones sin límite horario con familiares y amigos, y uno de los programas favoritos de la pareja en el Este, como es visitar el museo de Casapueblo.

Todo comenzó antes de la celebración de Año Nuevo, cuando el clan se instaló en la emblemática residencia con privilegiada vista al mar y a la playa Solanas. Disfrutar el día a día, quererse mucho y fomentar el diálogo con los chicos son tres pilares fundamentales que se cumplen a rajatabla. Todo mechado con compromisos sociales ineludibles para Vanesa y Felipe, a los que se le empiezan a sumar las primeras reuniones de Mora con sus amiguitas y amiguitos. “Mora y León son muy compinches, a ella le encanta andar en rollers y él se enloquece por seguirla sin dejar de saludar a cuanto perro le pasa por al lado”, cuenta Vanesa acerca de los nietos de Ernestina Herrera de Noble. Pero lo mejor de todo sucede al atardecer, cuando empieza a sonar la música en el deck de la explanada con vista al mar y la pareja baila, mientras el sol se esconde en el horizonte. “Ese momento nos carga de energía, nos reimos y disfrutamos con nuestros hijos y nos sentimos niños como ellos. Y el broche de oro, al irse el sol, es bailar para despedirlo con aplausos y decirle: “Chau sol”, como solía hacerlo nuestro querido y recordado Carlos Páez Vilaró”, cuenta Vanesa sobre un momento tan único como especial, y del cuál pueden jactarse de disfrutarlo en plenitud.

Fotos: Pablo Kreimbuhl

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *