Juana Viale y Yago Lange (INSTAGRAM/@juanavialeoficial)

Así es el barco de Juana Viale y su novio, Yago Lange en el que viajaron a África: con energía solar, lujoso y ecológico

Vida a bordo sin concesiones: espacios mínimos, rutinas en movimiento y un sistema autónomo pensado para navegar y registrar el océano.

A partir de una serie de imágenes, Juana Viale y Yago Lange dejaron ver cómo es el velero en el que cruzaron el Atlántico rumbo a África. Se trata de un velero de expedición oceánica de unos 15 metros, adaptado para investigación y navegación de largo alcance. Partiendo desde la cubierta, la lógica es clara: una embarcación compacta y sin piezas sobrantes. A través de la cuenta de Instagram de Mery Sackmann, una de las personas que los acompañó, se pudo ver un "house tour" completo de lo que, durante días, fue su casa.

Juana Viale y Yago Lange: un sistema pensado para la autonomía

El velero está coronado por un panel solar que no funciona como un simple guiño ecológico decorativo, sino como una herramienta concreta que permite sostener la vida a bordo con autonomía energética. La clave está en cómo cada parte cumple una función precisa. El panel ordena la energía y condiciona todo el diseño, mientras que la cubierta despejada mantiene el peso bajo control y mejora la estabilidad. La cabina exterior, cerrada con lona, amplía el área de circulación y resguarda de las cambiantes condiciones meteorológicas en medio del océano.

Vida a bordo: cocina, mediciones y el funcionamiento técnico del velero.

En el interior, esa lógica se intensifica y la cabina funciona como núcleo, con bancos enfrentados que se transforman en cama, comedor o espacio de guardado según el momento, mientras que la mesa desmontable permite liberar el paso y reorganizar el interior en segundos. La madera oscura domina todo el conjunto por su resistencia, facilidad de mantenimiento y capacidad de soportar humedad constante, lo que refuerza una elección de materiales pensada para durar en el tiempo.

Cubierta activa: panel solar, navegación y tareas en movimiento.

La cocina está resuelta para uso en condiciones adversas, con horno, doble bacha y guardados con redes que evitan el desplazamiento de los objetos durante la navegación. El baño concentra todo en pocos metros: inodoro, bacha y un desagüe en el piso que permite ducharse en el mismo lugar. En el sector de descanso, la cama se plantea como una cápsula fija, con nichos integrados y una altura que prioriza la estabilidad.

Interior compacto: cocina, investigación y guardados resueltos al detalle.

Juana Viale y Yago Lange: activismo ambiental y relato en alta mar

Pero el viaje no se redujo a lo que sucedió en el interior: Juana y Yago cocinaron en la cubierta, compartieron jornadas al sol, avistaron delfines y también se metieron al agua para bucear. Esas escenas forman parte de una misión con objetivos concretos: observar el océano, registrar su estado y generar contenido que visibilice problemáticas como la contaminación por plásticos. A eso se suman tareas como la recolección de microplásticos, la observación del entorno y el registro en tiempo real.

Una vez en Cabo Verde, una de las primeras escalas del recorrido realizado entre febrero y marzo de 2024, el equipo llevó adelante pruebas vinculadas al agua y avistajes de fauna, en una dinámica que combina exploración y activismo, junto con la producción de un documental pensado desde el inicio como parte central del proyecto.

En ese marco, el rol de Yago Lange es clave: hoy es director en Argentina de Parley for the Oceans, desde donde impulsa campañas de limpieza, concientización y voluntariado. Su recorrido incluye acciones como navegar frente al glaciar Perito Moreno para poner en agenda el cambio climático o promover la recolección de plásticos en la Península Valdés, lo que lo ubica como una figura activa del ambientalismo en la región. Juana Viale, por su parte, amplifica esa agenda desde su visibilidad y convierte la experiencia en relato.

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