Boy Olmi se sinceró sobre el peor trabajo que tuvo en su vida: “Es uno de los más vistos”
El actor recordó uno de sus primeros trabajos y explicó porque nunca quedó conforme.
Recientemente Boy Olmi sorprendió al hacer una confesión sobre uno de los proyectos más recordados de su trayectoria. A más de cuatro décadas del estreno de La Cenicienta, el especial televisivo emitido por ATC en 1982, el actor aseguró que considera aquella interpretación como una de las menos logradas de su carrera, a pesar de que se convirtió en un verdadero fenómeno de audiencia.
Boy Olmi
Fue durante una entrevista en Time Out Buenos Aires, donde Boy Olmi repasó distintos momentos de su recorrido artístico. Allí recordó cómo vivió el desafío de interpretar al príncipe en una producción que reunió a reconocidas figuras de la televisión argentina y que, con el paso del tiempo, terminó convirtiéndose en un clásico para varias generaciones.
La presión de Boy Olmi durante la participación en La Cenicienta
Al recordar aquella experiencia, Boy Olmi reconoció que la magnitud del proyecto influyó en la inseguridad con la que enfrentó el rodaje: "Yo creo que es uno de los peores trabajos de mi vida", expresó con sinceridad, aunque enseguida destacó la paradoja que representa ese papel dentro de su carrera al agregar: "Y es uno de los más vistos".
Boy Olmi en La Cenicienta
Boy Olmi explicó que tenía apenas 27 años cuando fue convocado para interpretar al príncipe y que la magnitud de la producción terminó por intimidarlo. Según contó, el especial era una verdadera "megaproducción" para la televisión argentina de la época, lo que hizo que enfrentara las grabaciones con mucha inseguridad: "Yo estaba un poco aterrorizado en esa situación", recordó. Incluso confesó que escenas tan emblemáticas como el vals o el momento de colocar el zapato de cristal a Cenicienta le generaban un gran nerviosismo. "Yo estaba un poco c….. de miedo, confieso", admitió.
El reencuentro con Soledad Silveyra y una mirada distinta sobre aquel clásico
Durante la charla, Boy Olmi también recordó que compartir pantalla con Soledad Silveyra representó otro gran desafío. Mientras él comenzaba a abrirse camino en la televisión, la actriz ya era una figura consagrada gracias al éxito de Rolando Rivas, taxista, por lo que sintió el peso de trabajar junto a una de las grandes estrellas del momento.
Boy Olmi en La Cenicienta
Con el paso de los años, esa relación profesional evolucionó hasta convertirse en una amistad: "Ahora me he reencontrado con Solita y somos amigos y he trabajado con ella en teatro y en televisión", contó el actor al referirse al vínculo que mantienen en la actualidad. Aunque sigue considerando que aquel no fue su mejor trabajo, Boy Olmi hoy puede recordar esa experiencia con humor y reconocer el lugar que La Cenicienta ocupa en la memoria de varias generaciones y dentro de su propia trayectoria artística.