Se conoció la casa humilde en la que nació Palito Ortega en Lules: Julieta Ortega la mostró por dentro
La hija del músico visitó la casa de la infancia de su papá, y sorprendió con cómo se encuentra en la actualidad.
Palito Ortega es uno de los cantantes más importantes de la Argentina. Sin embargo, antes de la vida de la fama y los lujos, nació y se crió en la intimidad de una humilde casa de Tucumán que guarda, en la actualidad, sus primeros recuerdos, sus pasos en la música, y los sueños de una familia que veía grandeza en el pequeño. Esta propiedad donde creció y pasó su infancia es uno de los tesoros más preciados para él y su familia; y por eso, cuando se puede viajar a la provincia por compromisos laborales, se termina visitando la vivienda que aún se mantiene de pie.
Palito Ortega y sus hijos
Así era la casa de la infancia de Palito Ortega: las postales que tomó Julieta Ortega
Antes de su pico de fama, del casamiento y consolidación de una familia con Evangelina Salazar, y de ser quien es en la actualidad, Palito Ortega nació el 8 de marzo de 1941 en la ciudad de Lules, ubicada en la provincia de Tucumán, Argentina, en el contexto de un clan humilde que lo acompañó en su sueño por la grandeza. En este rústico suelo norteño, transcurrió toda su infancia y adolescencia, forjando un carácter resiliente ante las profundas carencias económicas de su hogar.
El humilde barrio azucarero estaba profundamente marcado por la actividad del Ingenio Lules, el verdadero motor económico y social de la comunidad local. Entre extensas plantaciones de caña de azúcar, calles de tierra polvorientas y viviendas humildes, donde residían los obreros del sector, la vida en el vecindario era austera y signada por el contexto económico, lo que obligó al joven cantautor a trabajar desde muy pequeño vendiendo diarios y limpiando tumbas para ayudar a su numerosa familia.
En la actualidad, y con el honor de decir que Palito Ortega surgió de ese lugar, la fuerte identidad comunitaria y las vivencias se mantienen de pie y dejaron una huella imborrable en la memoria de todo el clan. Es por eso que los hijos del músico no dudan en visitarlo, sobre todo cuando tienen un tiempo en la provincia. En esta ocasión, fue Julieta Ortega la que reveló las postales que cómo se encuentra la vivienda en estos últimos años.
En las postales, se luce una fachada conservada de estética de abandono histórico que conmueve a los visitantes. Mostrando paredes desgastadas por el clima tucumano y una estructura que resiste como un testigo silencioso del siglo pasado, resulta inevitable reconstruir mentalmente la estética original de la década de 1940, una época donde la construcción simulaba una extrema funcionalidad rural adaptada a la supervivencia diaria y a los toques cálidos familiares. La fachada principal exhibía un revoque de barro y cal con techo de chapas de zinc acanaladas.
Frente a la entrada principal, una mesa con dos sillas bajo la galería permitía la vista a un patio de tierra batida donde los menores podían jugar con sus vecinos en la tranquilidad del espacio. El exterior de la propiedad daba la sensación de un refugio austero y rústico para una familia numerosa, que encontró confort en materiales nobles y lugares para que todos los integrantes se sientan cómodos en sus actividades. Julieta Ortega caminó por el afuera de la casa, llegando a visitar el jardín trasero, preparado para la limpieza de la ropa y la intimidad de los menores, conectándose con las habitaciones a través de las ventanas.
La casa de la infancia de Palito Ortega
La casa de la infancia de Palito Ortega
Al trasponer el umbral, el interior se sumerge en una vivienda cálida y familiar, que tiene detalles a pesar del paso del tiempo. Las paredes beige y el techo blanco de maderas protegen de la extrema luz natural, pero permiten la entrada para iluminar las habitaciones principales. Éstas están divididas por tabiques de madera delgada o simples cortinas de arpillera que ofrecían una mínima privacidad a los miembros de la numerosa familia Ortega.
En el interior del hogar, se puede disfrutar más la antigüedad, con muebles viejos, algunas manteles que denotan los diseños de la época y una foto sobre el marco de una puerta. Julieta recorrió todo el lugar y mostró los detalles, que sorprendieron a muchos fanáticos. El mobiliario se reducía a una mesa de madera rústica rodeada por bancos largos en lugar de sillas individuales, permitiendo que todos los integrantes del hogar se sentaran juntos durante las comidas diarias. A pesar de no ser usada en la actualidad, la casa se encuentra en buen estado, ya que tiene los objetos necesarios para que la familia Ortega pueda ir a visitarla.
La casa de la infancia de Palito Ortega
Julieta Ortega mostró por dentro la casa humilde en la que nació Palito Ortega en Lules, Tucumán, y donde dio sus primeros pasos que denotarían su gran futuro. La vivienda quedó como tesoro más grande del clan, y sus herederos no dudan en visitarlo cada vez que van a la provincia. El propio música recuerda sus raíces con orgullo, y mantiene de piel el lugar que le permitió marcar su personalidad resiliente que lo llevó a ser uno de los personajes más importantes de la Argentina.
A.E
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