Hernán Drago y su hijo Luka (INSTAGRAM/@hernandrago)

El nuevo negocio de Luka, el hijo de Hernán Drago que dejó el fútbol y vendió galletitas para mantenerse

Un recorrido propio, entre decisiones personales, trabajo independiente y una presencia en redes que mezcla rutina, comida y un poco de humor.

Luka Drago atraviesa una etapa marcada por decisiones propias y un recorrido que fue cambiando con el tiempo. Durante su adolescencia, el fútbol aparecía como una opción concreta: fue arquero en las inferiores de Vélez Sarsfield y llegó a tener propuestas para seguir de manera profesional. Tras terminar su carrera, decidió buscar nuevos caminos, lejos de la profesión de su padre Hernán Drago. Primero vendiendo galletitas y ahora con su nuevo negocio que apunta a las asesorías nutricionales.

Luka Drago y un recorrido que se aleja del molde familiar

La distancia con el camino de su padre también tiene que ver con una cuestión de perfil. Según contó el propio Hernán Drago, su hijo se mueve con mayor reserva y prefiere evitar la exposición constante. Esa diferencia también se ve en otro plano: mientras el modelo sostiene el entrenamiento como parte de su rutina desde hace años, pesas, algo de cardio y un enfoque más ligado al mantenimiento que a la transformación; Luka lleva ese hábito a un lugar más visible dentro de su día a día. Además, mantiene dos cuentas: una más orientada a ese costado profesional y otra más personal.

Hernán y Luka Drago

En paralelo, el gimnasio aparece como uno de los ejes que ordena su rutina: Luka entrena con frecuencia e incluso llegó a ir más de una vez por día, incorporando ese hábito como parte central de su presente. Ese costado se mezcla con lo que muestra en redes, donde aparecen escenas más cotidianas, muchas veces en clave familiar.

El negocio de Luka Drago, el hijo de Hernán Drago

Es justamente en las redes sociales, donde Luka deja ver el trabajo en el que intenta destacarse y comenzar a tener clientes e ingresos frecuentes. En su cuenta de Instagram, se puede ver una biografía algo escueta, sí, pero con las palabras necesarias para llamar la atención de su público objetivo.  "Ayudo a hombres ocupados a bajar 6-15 kg y ganar musculo en 90 días sin dejar sus comidas favoritas.", escribe, para después pedir que envíen mensaje directo si quieren más información.

Una de las publicaciones de Luka Drago.

Todo el material que comparte en Instagram, al menos en su cuenta comercial en la que se define como coach nutricional, va vinculado a ese objetivo. Su padre, Hernán Drago, a veces participa de algunos videos.  En uno de ellos, videos, se los puede ver a ambos cocinando muffins de papa y huevo.. Arranca explicando el paso a paso —rallar la papa, sacarle el almidón, mezclar con huevo y verduras— mientras su papá entra y sale del plano, corta el romero en varias tomas y se pierde entre la cocina y el sillón. En el medio se tiran chicanas, se pisan los tiempos y juegan con quién hizo más en la receta. El intercambio se arma desde ahí, con un ritmo descontracturado y una dinámica que se apoya más en pasarla bien en familia.

Luka Drago continúa con su objetivo de tener ingresos y emprender su propio camino, lejos de los medios y de la influencia de su papá, Hernán Drago. Si bien el modelo lo apoya y lo ayuda, como resulta evidente en los vídeos que suben, queda claro que tienen ideas diferentes de lo que pretenden hacer de su vida y que las cámaras, la televisión o el modelaje no aparecen como una opción a considerar.

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