María Belén Ludueña (Instagram)
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María Belén Ludueña: “No soy peor mamá porque no pude amamantar lo suficiente”

Un aspecto de los primeros meses junto a su hijo llevó a la conductora a revisar expectativas y a afrontar dificultades inesperadas.

María Belén Ludueña atraviesa una etapa de aprendizajes y transformaciones desde la llegada de Vito, el hijo que tuvo junto a Jorge Macri. En ese recorrido cotidiano, compartió algunas de las experiencias que marcaron sus primeros meses como madre y cómo fue encontrando respuestas propias frente a situaciones que no imaginaba vivir de esa manera. Entre nuevas rutinas, la conductora se permitió revisar expectativas y reflexionar sobre distintos aspectos de esta etapa que continúa descubriendo día a día.

A seis meses de ser madre, María Belén Ludueña reveló algunas de las dificultades que vivió en esta etapa.

La llegada de Vito marcó una nueva etapa en la vida de María Belén Ludueña. En una entrevista con Guía para Padres, el ciclo conducido por Juli Puente, la periodista habló sobre los primeros meses junto a su hijo y compartió algunos de los desafíos que atravesó desde su nacimiento. Entre los temas más personales, se refirió a las dificultades que enfrentó con la lactancia y al proceso de aceptación que comenzó a construir con el paso del tiempo.

María Belén Ludueña y Vito

Durante una charla, la presentadora se detuvo especialmente en uno de los temas que más la marcó desde el nacimiento de su bebé: la alimentación durante los primeros meses. Según explicó, amamantar no resultó un proceso sencillo: “A mí me costó un montón amamantar, me costó un montón porque en algún momento tomé la decisión de operarme las lolas hace muchos años y ponerle uno de los conductos estaba tapado”.

Al recordar la salida del sanatorio, María Belén Ludueña explicó que debió complementar la alimentación de Vito con fórmula para favorecer su aumento de peso. “Al principio, ¿viste cuándo yo decía ‘Bueno, salgo del sanatorio con una lactancia mixta’?”, relató. En ese contexto, reconoció que comenzó a convivir con una sensación de culpa al notar que la producción de leche no era la que esperaba. “Yo me daba cuenta de que, por más que me sacaba leche... yo decía: ‘¿Cómo voy a alimentar a mi bebé con esto?’”.

María Belén Ludueña, Vito y Jorge Macri

En este contexto, también señaló que la situación tuvo un impacto emocional importante durante las primeras semanas. Según recordó, hubo momentos en los que se sintió frustrada por no poder sostener la lactancia de la manera en que imaginaba antes del nacimiento de Vito. “Sí, me angustié, me angustié bastante porque había arrancado bien”, expresó. Esa sensación se intensificaba cuando observaba que el bebé seguía necesitando otros complementos para alimentarse.

La aceptación y la nueva mirada sobre la maternidad: Las palabras de María Belén Ludueña sobre la llegada de Vito

Con el paso de los meses y el acompañamiento de profesionales, María Belén Ludueña comenzó a modificar la manera en que observaba la situación. Según explicó, una de las claves fue entender que el bienestar de Vito era lo más importante y que el bebé estaba creciendo de forma saludable. “Me relajé porque me empecé a dar cuenta de que no era algo que lo estaba haciendo a propósito, sino que no me salía y que Vito estaba creciendo bien y sano”, afirmó.

María Belén Ludueña y Vito

Además, la conductora aseguró que logró darle leche materna a su hijo durante tres meses, aunque fue un proceso que demandó mucho esfuerzo y constancia. “Sí, le pude dar solo 3 meses a mi bebé leche materna y con mucho esfuerzo”, sostuvo. Además, recordó el tiempo dedicado a la extracción de leche, la hidratación y los cuidados personales para intentar aumentar la producción. Sin embargo, terminó comprendiendo que existen aspectos que no siempre pueden controlarse. “A veces no se puede controlar”, resumió.

Más adelante, al reflexionar sobre los desafíos que todavía identifica dentro de su experiencia como mamá primeriza, María Belén Ludueña reconoció que hay un aspecto que sigue apareciendo en sus pensamientos. “Amamantar más tiempo, sí, me hubiese encantado poder hacerlo”, expresó. Al mismo tiempo, explicó que ese deseo estuvo vinculado a una sensación de culpa que tardó un tiempo en procesar. Pero aclaró que con el tiempo entendió que no debería sentir culpa ante esta situación: “No soy peor mamá porque no pude amamantar lo suficiente”.

María Belén Ludueña

María Belén Ludueña encontró con el paso de los meses una forma distinta de mirar aquella experiencia que marcó los primeros tiempos junto a Vito. Después de atravesar momentos de exigencia personal y de comparar su recorrido con el de otras mujeres de su entorno, logró enfocarse en su propio proceso, valorar el esfuerzo realizado y aceptar que cada maternidad se desarrolla de manera diferente.

VDV

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