Mónica Guido (Instagram)
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La salud de Mónica Guido: Cuál es el diagnóstico de la actriz y por qué continúa internada y su estado es delicado

La exvedette transita un complicado momento personal que alertó a todos.

Mónica Guido es una de las vedette más populares del espectáculo argentino, habiendo alcanzado su máximo esplendor durante las décadas de 1980 y 1990. Se consolidó como un verdadero ícono de la televisión, recordada por sus papeles en éxitos masivos como Brigada Cola, Las gatitas y ratones de Porcel, Buenos vecinos y 22, el loco, además de ser una de las portadas más icónicas de la revista Playboy. A lo largo de su trayectoria, compartió escenario con grandes capocómicos, ganándose un lugar de privilegio en los medios. Sin embargo, tras años de mantenerse completamente alejada de la exposición pública, en las últimas horas su nombre encendió todas las alarmas en el mundo del espectáculo. Su entorno más cercano rompió el silencio para visibilizar la delicada situación que atraviesa, confirmando que la querida artista se encuentra en una situación crítica que generó enorme consternación.

Mónica Guido

¿Cuál es el diagnóstico de Mónica Guido y por qué continúa internada en su estado delicado?

El preocupante presente de Mónica Guido se conoció públicamente luego de que su entorno más íntimo y familiar decidiera romper el silencio. Sus allegados directos se pusieron en contacto con Ángel de Brito en LAM (América) para visibilizar la gravedad de la situación. A través de este canal, confirmaron que la actriz de 64 años lleva tres semanas internada en el tercer piso del Hospital Fernández, ubicado en el barrio porteño de Palermo. Su estado actual es considerado grave y delicado, motivo por el cual permanece completamente sedada en una habitación del establecimiento clínico, sin una fecha estimada de alta.

La razón detrás de su prolongada hospitalización responde a un cuadro clínico complejo y doloroso. Mónica Guido padece una enfermedad mixta del tejido conectivo, una afección de origen autoinmune que ataca los tejidos del propio cuerpo. En su caso, este diagnóstico se encuentra acompañado por un cuadro severo de síndrome de Raynaud y fibromialgia. Esta combinación de patologías le provoca dolores corporales generalizados sumamente intensos. Ante la gravedad de su sufrimiento físico, el equipo médico tomó la determinación de administrarle morfina para poder paliar el dolor, sumado a un estricto tratamiento de antibióticos por vía intravenosa debido a complicaciones infecciosas surgidas en los últimos días.

Además, se le suma un severo deterioro físico que la afecta desde hace años. La actriz sufre un problema óseo en su rodilla izquierda que le imposibilita desplazarse con normalidad. Esta condición motriz la obligaba a utilizar de manera constante una silla de ruedas antes de ser ingresada en la institución médica. La combinación de sus afecciones autoinmunes, las infecciones actuales y su frágil estado general mantienen en vilo a su familia y alertaron a toda la comunidad artística.

La vida de Mónica Guido: un par de apariciones y la lejanía de la mediatización

Luego de consagrarse como una de las máximas celebridades del entretenimiento nacional, los años posteriores a la época dorada de Mónica Guido marcaron el inicio de una drástica transformación en su rutina diaria. Con el cambio de milenio, la industria televisiva comenzó a reconfigurarse y la actriz optó por dar un paso al costado de las producciones diarias fijas, priorizando su bienestar personal y la crianza de su hija.

A pesar de su marcado distanciamiento de la exposición pública, la exvedette registró un par de apariciones esporádicas en la televisión. El retorno más recordado por la audiencia se dio en el 2005, cuando aceptó formar parte de algunos episodios de la exitosa comedia Casados con hijos, compartiendo elenco nuevamente con su antiguo compañero de Brigada Cola, Guillermo Francella. Tras esa celebrada intervención especial, su participación en la pantalla chica cesó por completo.

La vida de Mónica Guido: un par de apariciones y la lejanía de la mediatización

La lejanía de los medios se volvió definitiva cuando decidió rechazar de manera sistemática cualquier propuesta que replicara los antiguos roles de mujer fatal. Optó por refugiarse en el anonimato bajo su nombre real, Mónica Zulli, estableciendo una cotidianidad completamente hogareña en el barrio de Palermo. Desde entonces, se mantuvo económicamente mediante emprendimientos privados como la venta de indumentaria. La última vez que se tuvieron novedades directas sobre Mónica Guido, antes de su actual internación, fue a través de sus redes sociales, el único canal donde compartía activamente su amor por las mascotas con sus seguidores, y de una aparición en un móvil por el año 2017. 

A.E

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