Toscana Garfunkel, Gustavo Yankelevich, Rossella Della Giovampaola (Instagram)

Toscana Garfunkel, la hija de Rosella Della Giovampaola, anunció que está embarazada

La joven, hija de la pareja de Gustavo Yankelevich, comunicó la feliz noticia con una tierna foto.

Toscana Garfunkel, la hija de Rossella Della Giovampaola de 32 años, dio la noticia más feliz: espera su primer hijo con el financista inglés Xander Alari Williams, con quien se radicó en New York el año pasado.

La joven, cuyo padre fue el recordado empresario Jorge Garfunkel, está embarazada de 4 meses y dio a conocer su estado con una foto donde posa con la ecografía junto a su marido en una calle de NYC cubierta de nieve.

Desde Nueva York, donde residen, Toscana y su esposo mostraron la ecografía y anunciaron que serán papás.

Cuál fue el emotivo mensaje de Toscana Garfunkel para anunciar su embarazo

“Baby coming Summer 2026 @xalariwilliams”, posteó la joven arrobando a su esposo y revelando la fecha estimada de nacimiento que será para el mes de julio, en la próxima temporada de verano en el hemisferio norte.

Toscana contó, además, que no quieren saber el sexo de su bebé por adelantado.

“Tosky”, como le dicen sus íntimos, es una exitosa influencer que cosecha millones de seguidores en las redes, se filma recomendando lugares de Nueva York.

Su estilo de vanguardia se anexó a la tendencia de mujeres emprendedoras que por sus looks y personalidad marcan la agenda de la moda. Bella y fresca, Toscana está feliz con su incipiente pancita y ni ella ni su marido quieren conocer el sexo del bebé hasta el momento del nacimiento.

Toscana y Xander se casaron en 2021, en Montepulciano, la Toscana, Italia.

Rossella quien vive en Punta del Este junto a su marido, Gustavo Yankelevich, piensa instalarse en EE.UU. para acompañar a su hija.

Mientras disfruta de la dulce espera, la futura mamá se alimenta en forma saludable, hace gimnasia y toma sesiones de masajes para embarazadas mientras su marido, quien está haciendo un IB en la prestigiosa Universidad de Columbia, no deja de mimarla.

Texto: Rebeca Peiró.

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