El rey Felipe VI con los jugadores de España en el Mundial 2026. (CARAS)
REALEZA

El eufórico festejo de Felipe VI con los jugadores de España

La Familia Real española viajó a Nueva Jersey para acompañar a la selección en la final del Mundial frente a la Argentina

El lunes 19 de julio España entera se tiñó del "rojigualda" que distingue su bandera nacional desde que el rey Carlos III (1759-1788) convocara un concurso para elegir un estandarte que se distinguiera mejor en el mar.

Triunfante, luego de vencer a la Argentina y ganar la Copa del Mundo, el equipo volvió a aterrizar en el aeropuerto de Barajas con el trofeo entre sus manos. Los nervios, la adrenalina a flor de piel y los minutos de angustia vividos en el MetLife Stadium de Nueva Jersey finalmente recibieron su recompensa.

La Familia Real, rodeada por la selección, manifestó el gran orgullo que sienten por ellos.

La Familia Real española viajó especialmente para apoyar a la selección y vivir la gran fiesta de la final del Mundial. El rey Felipe VI (58), la reina Letizia (53), la princesa Leonor (20) y la infanta Sofía (19) dejaron de lado sus coronas y se convirtieron en cuatro fanáticos más que fueron a alentar a su equipo.

"¡Esta Selección volvió a enamorar como lo hicieron sus mayores en 2010!", fueron las primeras palabras del monarca.

En sintonía con el clima de celebración, Letizia volvió a lucir su vestido rojo con manga capa de Adolfo Domínguez (2023), que combinó con aros de rubíes. Leonor eligió una camisa blanca con lazo en la cintura de Mirto y pantalón colorado, mientras que Sofía optó por una combinación diferente dentro de la misma paleta.

La princesa Leonor y la infanta Sofía “matchearon” sus outfits en rojo y blanco.

El emotivo mensaje de Felipe VI tras la consagración

"¡¡Campeones del mundo!! Enhorabuena. Esta estrella es el premio a un camino tan largo como exigente, recorrido con esfuerzo, sacrificio, constancia y una entrega ejemplar en cada partido... Habéis llevado a España hasta lo más alto. Hoy celebramos un título; mañana recordaremos una leyenda", expresó eufórico Felipe VI, fanático del fútbol y testigo también de la consagración española en el Mundial de Sudáfrica 2010.

El MetLife Stadium de Nueva York se convirtió en una ola de colores rojo y blanco, los distintivos de España.

Mezclados en el campo de juego con autoridades y jugadores, los reyes y sus hijas olvidaron por un momento el protocolo para sostener la Copa del Mundo, que les entregaron Lamine Yamal y Rodri Hernández Cascante, y besarla emocionados.

"La final de este Mundial no fue sólo un partido... Fue una ilusión compartida que unió a todo el país y emocionó a todos los que llevan a España en su corazón... ¡A por la victoria!", agregó el monarca.

Los festejos continuaron en el Palacio de la Zarzuela

La celebración no terminó en Estados Unidos. Esa misma tarde, Felipe VI recibió a los flamantes campeones del mundo en el Palacio de la Zarzuela, donde el plantel volvió a ser ovacionado en un encuentro cargado de emoción, aplausos y nuevos festejos para la "rojigualda".

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