Sofía, ¿cómo fueron los comienzos en tu profesión?
Durante varios años trabajé como diseñadora gráfica en entornos muy dinámicos y exigentes.
Con el tiempo, el ritmo corporativo comenzó a generarme una sensación de saturación y desconexión conmigo misma. La pintura, en cambio, siempre estuvo presente como un espacio
de calma y sensibilidad. En 2023 sentí la necesidad profunda de volver a ese lugar más auténtico; empecé el taller de Cecilia Bugallo y también a pintar en mi casa. Ahí encontré una versión más conectada y sensible de mí misma. Hoy el diseño sigue presente en mi vida, pero la pintura se convirtió en el eje principal de mi práctica creativa.
¿Cómo surge tu proceso creativo y formación artística?
Mi proceso creativo nace de lo que atravieso internamente. Trabajo el lienzo en crudo sobre el piso utilizando tintas naturales y acrílicos, construyendo capas que luego derivan en composiciones orgánicas. Más adelante aparecen líneas que remiten a cartografías y morfologías internas: mis “territorios internos”. Cecilia Bugallo me enseñó a confiar en la intuición y a soltar el control; Alejandra Stier me acercó a una metodología más introspectiva. El
programa para artistas contemporáneos con Nora Schulman me permitió comprender el proceso integral de construir una carrera artística desde la producción, circulación y proyección de la obra.
Mis obras nacen de la necesidad de encontrar un eje de conexión conmigo misma en medio de un mundo acelerado. Cuando pinto entro en un espacio íntimo y contemplativo donde las capas, manchas y líneas aparecen como registros emocionales. Me interesa que el espectador pueda detenerse y sentir; que la obra funcione como un espacio de pausa frente al ruido exterior. La pintura también fue una herramienta de transformación personal: me permitió
abrazar mi sensibilidad y entender que habitar un ritmo más consciente también puede ser una forma de fortaleza.
¿Cómo te proyectas de cara al futuro?
Deseo profundizar una obra más libre e intuitiva, capaz de generar conexiones emocionales genuinas y abrir diálogos entre el mundo interno, la materia y la experiencia contemporánea.
Intento vivir esta etapa con paciencia y conciencia de proceso. Este año quiero incorporar más color y explorar nuevas materialidades, trabajando fondos y capas intervenidas con líneas orgánicas, sin perder mi identidad visual. También me interesa participar en ferias, convocatorias y residencias que amplíen el intercambio creativo. El 2026 representa para mí una etapa de consolidación y mayor confianza en mi propia voz.
Datos de contacto:
Instagram de arte: sofiaursini.art
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