viernes 29 de septiembre del 2023

Empezó vendiendo musculosas en el gimnasio y hoy exporta a Uruguay, Paraguay y Bolivia

CREDITO CARAS

En la cultura de los gimnasios australianos la palabra fuark se usa para demostrar emoción y energía. Es también el grito que acompaña a esa última repetición con peso máximo durante un entrenamiento. Por eso, cuando Bruno Verbauwen se lanzó a crear su propia línea de indumentaria pensada para el fitness no dudó un instante de que esa era la manera ideal de llamar a su marca. Las vendió casi de inmediato y se dio cuenta de que había un mercado no atendido para el producto que ofrecía, el de las musculosas conocidas como stringers, que tienen las tiras más finas y son muy demandadas por público asiduo a los gimnasios.

La historia de Fuark comenzó hace seis años. Verbauwen trabajaba como profesor de tenis, pero no estaba muy conforme con lo que hacía. Por eso, un día se levantó y decidió coser diez musculosas para llevar al gimnasio donde se entrenaba y ofrecerlas a sus conocidos.

De a poco fue incrementando la producción y cada vez que llegaba con productos nuevos pasaba lo mismo: vendía todo casi de inmediato. Era mucha la demanda y había una oportunidad.

"Mi mamá era costurera y le propuse trabajar con esto. Mi idea era apuntar a la gente que va siempre al gimnasio. De a poco y a medida que nuestros clientes nos lo pedían fuimos sumando otros productos, como remeras con otros cortes, shorts, pantalones largos y accesorios", cuenta Verbauwen.

Para hacerse conocido aprovechó las redes sociales. Se contactó con algunos instagrammers y les mandó ropa para que la probaran. Con eso alcanzó un nuevo público y las ventas empezaron a explotar.

 

Fast fashion

"Tenemos cortes distintos a los de otras marcas y pensamos en la gente que quiere lucir su físico. Además, buscamos tener mucha variedad de diseño y siempre tener productos nuevos. Hacemos tirada cortas y una vez que se agota no lo repetimos", explica.

Al principio Verbauwen se encargaba él mismo del desarrollo de los productos. Pero con el crecimiento de la marca, tuvo que empezar a delegar. Hoy hay un equipo de tres personas que se encargan de diseñar cada una de las prendas que llevan la marca.

La marca hoy está presente en más de 70 comercios multimarca de todo el país. Además, hicieron alianzas con compañías que venden productos complementarios, como suplementos deportivos y máquinas para gimnasios, para ofrecer la ropa en sus locales.

 

De exportación

Pero el salto más grande llegó casi sin buscarlo. Un uruguayo que había visto los productos de Fuark en las redes sociales quiso convertirse en el representante de la marca en Uruguay, Paraguay y Bolivia.

"Nos contactó y pidió ver cómo trabajábamos. Todavía estábamos en una etapa muy artesanal. Entonces, para hacerle ver que íbamos a poder cumplir con las entregas tuve que pedirle a un amigo que tenía taller que me dejara mostrarlo como propio", dice.

En la actualidad, Fuark vende 3500 unidades por semana. Y tienen clientes que llegan a hacer hasta 15 compras en un año.

En los planes a futuro, Verbauwen espera sumar diferentes estilos de ropa e incorporar nuevas telas para salir de las salas de musculación. Además, en pocas semanas empezará a hacer envíos a todo el mundo desde su tienda digital.

 

Datos de contacto:

Teléfono: 1127697364
Instagram: www.instagram.com/fuarkok
Facebook: FUARK
Web: www.fuark.com.ar

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