¿Y si quiero ser mamá, pero no estoy esperando a alguien para serlo?
Esta es una pregunta que cada vez más mujeres se animan a hacerse. Y detrás de ella aparece una nueva manera de pensar la maternidad: no necesariamente como un proyecto que comienza cuando aparece una pareja, sino como un proyecto de vida que puede construirse de otras formas.
Los tratamientos de reproducción asistida permiten hoy acompañar a mujeres que deciden emprender una maternidad monoparental. Dependiendo de cada situación, puede recurrirse a inseminación intrauterina o fertilización in vitro utilizando semen de donante.

Y entonces aparece uno de los grandes interrogantes: el banco de semen.
Para muchas pacientes, la idea genera ansiedad, miedo o incluso una sensación de distancia. ¿Quién es el donante? ¿Cómo se elige? ¿Qué información voy a tener? ¿Cómo será explicárselo algún día a mi hijo?
Es lo que muchas veces llamo, en la consulta, “el fantasma del banco de semen”. Un fantasma que suele crecer cuando falta información.
La realidad es que la donación de semen se realiza bajo protocolos médicos y legales específicos, y la selección del donante contempla criterios establecidos de salud y seguridad. Pero la decisión no es solamente médica. También es emocional y personal.
Por eso considero fundamental que estas mujeres no transiten el tratamiento solas.

Construir una maternidad monoparental no significa criar sin red. Al contrario: contar con una red afectiva sólida puede ser uno de los pilares más importantes del proyecto. Familia, amigos, personas de confianza y, cuando sea necesario, acompañamiento psicológico especializado pueden ayudar a transitar las dudas, los miedos y las decisiones que aparecen antes, durante y después del tratamiento.
Desde mi lugar, mi objetivo no es decirle a una mujer cuál es el camino que debe elegir. Es ofrecerle información, escuchar sus preguntas y acompañarla para que pueda tomar una decisión consciente y propia.
Porque hoy la medicina reproductiva no solo nos permite ampliar las posibilidades de formar una familia.
También nos invita a entender que no existe una única manera de construirla.
Dra. Ferle Luciana
MN 120661
[email protected]
@dra.ferle.fertilidad
La obsesión de los raperos estadounidenses con Manu Ginobili
Papryka, sin filtro: cine, moda y un desayuno inolvidable con Angelina Jolie
Entramos a la habitación de Tao, el hijo de Calu Rivero: cuadro-alfombra XL, muchas nubes y un rincón para todos