En los tiempos que corren, la relación de pareja parecería una utopía. En los albores del siglo XXI, pensarse con otro, reemplazando los lugares individuales para habitar un lugar común, puede parecer un destino difícil de cumplir. ¿Es una coyuntura de época o un síntoma relacional?
Nunca estamos exentos de lo epocal y del pensamiento reinante. El lugar femenino actual está atravesado por un discurso de defensa y alerta, donde pueden despertarse memorias ancestrales vinculadas al ataque, la sumisión o el peligro. La epigenética, como ciencia relativamente nueva, estudia cómo el ambiente biológico y emocional puede influir en la expresión de la información genética.
En este contexto emocional, cabe preguntarnos si podemos distinguir cuándo reaccionamos desde lo que nos sucede hoy y cuándo respondemos a memorias de dolor de padres, abuelos o bisabuelos que buscan ser miradas y honradas, en lugar de volver a ser vividas.
Los desafíos de construir una relación de pareja
La construcción de una pareja también está atravesada por las redes sociales, la fascinación por la imagen y la poca paciencia para esperar que el vínculo se construya. Pasada la etapa del enamoramiento, cuando los héroes y las princesas caen, comienza el verdadero desafío: arriesgarnos a conocer al otro y a conocernos a nosotros mismos dentro de una relación.
Hoy muchos vínculos parecen estar fuera de su propio lugar, generando conflictos y violencia entre ambos. Ya no se trata solamente de pensar la violencia desde el género, sino también de reconocer los vínculos violentos. Reflexionar sobre las responsabilidades dentro de una relación implica comprender sus dinámicas, sin perder de vista la responsabilidad de quien ejerce violencia.
Quizás el desafío esté en poder mostrarnos vulnerables, pedir ayuda, sentirnos fuertes y empoderados sin invadir al otro. Una frase que alguna vez escuché dice que la forma en que tratamos al otro es también la forma en que nos tratamos en nuestro mundo interior.
La importancia del autoconocimiento en los vínculos
¿Y si el principio de la pareja comenzara con la relación que tenemos con nosotros mismos? ¿Y si el escenario más claro de cómo nos queremos y nos amamos se mostrara justamente a través de nuestra relación de pareja? ¿Qué pasaría si dejáramos de buscar al otro como culpable de lo que nos sucede y reemplazáramos la culpa por responsabilidad?
Tal vez el otro sea también un espejo que nos muestra nuestras sombras y debilidades, para poder integrarlas y construirnos como personas más íntegras. Las medias naranjas ya no alcanzan: el desafío es construir vínculos desde un lugar más consciente.
El interés por las relaciones de pareja llevó a Lorena Aquino a trasladar esta temática a encuentros presenciales. El viernes 28 de agosto participó de una cata de vinos en Puerto Tifón, en Granadero Baigorria, donde compartió una propuesta centrada en las relaciones de pareja y los conflictos que pueden surgir dentro de los vínculos. El encuentro tuvo una muy buena convocatoria y recepción.
Esta mirada sobre los vínculos también forma parte de los espacios de comunicación en los que participa Lorena. Actualmente está presente martes de por medio en el streaming de Nexus, “Terapiaton”, donde aborda diferentes temáticas vinculadas con las emociones, los vínculos y los procesos personales.
Datos de contacto
Celular: +54 9 3416 96-3932
Instagram: @lorenaaquinook
Email: [email protected]
Magnolia Bordados: el arte de bordar para crear recuerdos y conectar con el presente
Fabio Ostroviecki logro con @Fabio.ostro.ok ser el streming mas influyente en el mundo del vino argentino
Encías y corazón: una relación que vale la pena conocer
Cosmiatría Mágica: una propuesta que conecta el cuidado de la piel con el bienestar emocional
La falsa anécdota de la entrevista con Milei que se volvió viral
La lectura como encuentro social: así fue el primer evento creado por LENEK y Material36 con libros y revistas en el centro de la escena.
La historia de amor de Romina Yan y Darío Giordano: tres años de conquista, un noviazgo eterno y una denuncia que lo cambió todo